martes, diciembre 20, 2005

Fin del Otoño en República Soledad



Otoño
Canela al viento derramas tus virtudes
en las sombras que iluminan los caminos
Llueve y salpican las nostálgias
tras el cristal empañanado del destino
Ya te vas con tu manto de hojarasca
a buscar otras latitudes donde envejecer
Yo me quedo en este invierno
esperando que otro año vuelva a amanecer.
Sin tu olor Madrid no es nada
el campo muda, la lluvia escampa
te alejas raudo camino del sur
pero aun diviso tu marrón sabana.
Contigo aprendí a saberme
un jóven perdedor dichoso
Comprendí que volar
es mirarte cada tarde a los ojos.
Viejo Otoño, viejo amigo
reparte tu colores en libertad
siempre quedará un hueco para tus ramas
en las entrañas de está soledad.

2 comentarios:

gErT dijo...

más que fin del otoño es fin del letargo en el que tenías el blog...
no más hasta luegos por favor...
El otoño en Madrid es duro, menos mal que, a veces, caen de los árboles personas como hojas que me ayudan a superarlo.

jorge dijo...

Hay una leyenda urbana en la que se dice que los reyes magos son realmente 3 empresarios de oriente que vienen para pagar el dinero que les costó comprarnos el otoño. Que me traigan carbon si tienen huevos...