lunes, junio 19, 2006

The end




Ante todo elegancia, que si Dios existe lleva sombrero. No quiero rupturas llenas de aspavientos, y al final...corazón forrado de terciopelo, el dolor duele aunque no grite. Prefiero que sonrías, aunque eso suponga algún puño mordido de más.
Nacimos para ser miradas con estilo, no estilo como moda sino a estilo como forma de vida. Sin insultos el tiempo recuperará segundos menos dolorosos. No digo qué sea fácil, odiar es menos difícil pero si voy a decirte adiós lo haré a mi manera.
No voy a echar a correr en la dirección contraria, un beso en la frente y paso a paso, reconociendo una nueva derrota del lado izquierdo del pecho, me iré. Así, como dice la canción, no te dejaré de querer. Gira el mundo, y quién sabe... la vida es corta pero mi paciencia larga. Al final una rosa negra y traje elegante, que mañana empieza otra vez el mundo y no me lo pienso perder.

3 comentarios:

pebbels dijo...
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gErT dijo...

Qué le vamos a hacer si me calaste hondo...
no podremos irnos del todo(esta vez sin pensar mal), siempre tendremos un punto entre san cosme y san damián.
Porque, lo clavas: "mañana empieza otra vez el mundo y no me lo pienso perder".
This is the end, decía el gran Morrison, mi lonely friend the end. Y quién si no, para decirlo que Enrique.

Idiomalicantino dijo...

Chapó por tu filosofía capaz de discernir entre lo relevante y lo aparente. Las cosas tienen en realidad la importancia que nosotros les damos; ellas no saben quiénes son. Los problemas van en busca de un nombre y una víctima, igual que la tristeza. Tú eres el vencedor esta vez...para empezar a empezar de nuevo. tq.