lunes, marzo 31, 2008

VIII

Y otra vez
me ví
aporreando
una puerta
que no se iba
a abrir.
Pregunté
por tu paradero
pero ni mi eco,
primero,
ni tu voz,
después,
se atrevieron
a responderme.

VII (Another way)

Una
calma tensa
me espera
en el ojo del huracán
para sacar
de un bolsillo
todas mis conversaciones
pendientes.
Y yo que tengo
el orgullo de un mosquito
y el cuerpo de un león
saldré corriendo...



...otra vez

domingo, marzo 30, 2008

VI

A falta
de hallar un lugar
en donde sentirme
un hombre
he encontrado
un rincón,
el tuyo,
en donde perder
todas mis certezas.

V

Me siento
en la Circular,
asiéndome
al recuerdo
de una noche,
la otra,
en la que yo
no quise
aprender a volar.
Pero,
me costó tanto
encontrarte
que
cuando te ví huir
mis alas torpes
se desplegaron.

viernes, marzo 28, 2008

IV

Ahora,
ya no puedo
sostenerme
a la fragilidad
de un nombre
pues aunque piso
la misma hierba
sobre mis pies
gira ya
otro planeta.

III



Te inventé
como remedio
a todos
mis males.
Te inventé
para callarles,
para que al despertar
el recuerdo
de tu piel imaginaria
acariciara
todas mis ausencias.

Música: Mute (www.myspace.com/mutesounds)

I

Sí,
tal vez este (sólo)
en mi cabeza.
Enmarañándose a mí
como una hiedra,
salvaje,
dormida.
Sin embargo,
es tan real
que entre mis brazos
ya no cobijo nada,
ni nadie,
que esta soledad
escampa mis ganas
de salir a buscarte.

miércoles, marzo 26, 2008

II

Ella
me retiró
el saludo
pero para entonces
yo
ya le había
retirado el recuerdo.
A tenor
del viento
las nubes
sólo son obstáculos.
Pero a veces
llueve
y yo no siempre
te encuentro.
A tenor
de mis manos
tu ropa
sólo son nubes.

martes, marzo 25, 2008

Llueve sobre La Habana. Las olas golpean con fuerza pero sin furia el Malecón. Los cubanos no utilizan paraguas y el agua les salpica directamente en el tacto de sus ruinas. La lluvia es efímera pero en La Habana todo parece estar al borde del derrumbe. Sobre las calles hay casas que se apuntalan sólo por la convicción de sus habitantes. El agua aplaca el polvo y la vida vuelve a discurrir de nuevo.

lunes, marzo 24, 2008

Reciclaje

El sol sale todos los días por tu cintura
y se pone cada noche por tu espalda.
Un parpadeo tuyo es un eclipse,
subir al cielo es levantar tu falda.


Madrid, 26 Marzo de 2003

Ave Fenix

A la sombra
de esas llamas
soy, somos,
los resquicios de una hoguera
que no encendimos.
Y es tan difícil
aprender a respirar
con las cenizas
que he decidido
volver a jugar con fuego
para quemar,
de mi,
hasta el último recuerdo.

martes, marzo 11, 2008

Somos de donde el agua nos es escasa y el aire nos devuelve la vida con un aliento salino. De allí donde los versos saben a tierra y el sol parte la mañana con su furia de verano. Hemos visto doblarse las espaldas al quebar el alba, más allá de parras y labores, de fábricas llenas de motores metálicos, somos de donde el ruido nos es placentero. Somos de año par y de patio agradable en esas tardes luminosas que han de alimentar sin remedio nuestras nostálgias. Somos, sin pretender, hijos de la sequía. Almas alegres sobre caminos polvorientos. Tenemos también nuestra propia mitología firmada por una mano anónima. Adoramos a nuestros santos sólo cuando el brasero no aplaca el invierno. Somos por todo eso pobladores mestizos de un valle de ríos turbios y de un atardecer entre montañas. Somos uno a uno nada, hormigas sin hormiguero, más juntos somos pueblo que nace de la tierra para madurar en su huerto. Somos próximos al mar pero nacimos tierra adentro. A veces renegamos de nuestra partida, de nuestro nacimiento, mas entre nosotros existe un camino que siempre lleva, piedra a piedra, a nuestro reencuentro.

domingo, marzo 09, 2008

Primeras impresiones


Los días son largos aquí. La Habana despierta muy pronto. Tal vez porque las cosas suceden despacio. El ruido y la luz se filtran tras cualquier ventana. Nadie esta a salvo. Los cubanos caminan con gracia pero parsimoniosos. Yo no diría que esos cuerpos son los mismos que viven para bailar por la noche. Estan orgullosos de lo suyo pero también cansados. Vemos pasar los carros y los viejos buicks, las bicis y los coco taxi, les vemos pasar perdidos en su propio bucle. Aquí el reloj debió detenerse hace mucho tiempo. El calor no ayuda, es invierno y aún así los días son húmedos y pegajosos. Sin embargo, la ciudad se sobrepone. En todas las esquinas, tras las destartaladas ventanas, la música brota como el maná de un pueblo condenado a errar tras sus propios muros.