domingo, marzo 09, 2008

Primeras impresiones


Los días son largos aquí. La Habana despierta muy pronto. Tal vez porque las cosas suceden despacio. El ruido y la luz se filtran tras cualquier ventana. Nadie esta a salvo. Los cubanos caminan con gracia pero parsimoniosos. Yo no diría que esos cuerpos son los mismos que viven para bailar por la noche. Estan orgullosos de lo suyo pero también cansados. Vemos pasar los carros y los viejos buicks, las bicis y los coco taxi, les vemos pasar perdidos en su propio bucle. Aquí el reloj debió detenerse hace mucho tiempo. El calor no ayuda, es invierno y aún así los días son húmedos y pegajosos. Sin embargo, la ciudad se sobrepone. En todas las esquinas, tras las destartaladas ventanas, la música brota como el maná de un pueblo condenado a errar tras sus propios muros.



1 comentario:

jorgeirmer dijo...

Y pensar que todo esto lo hemos descubierto estando todo el día emulando a kafka metidos en el hotel...