martes, septiembre 16, 2008

En vela

Sobre mi cama, la acidez del insomnio. Abajo, en un colchón, duerme la última invitada en esta jungla de ropa sucia y libros desordenados. Aun así, respira con la placidez de las nanas en idiomas extraños que siempre son más condescendientes con el niño. En su compás rutinario se dibuja la anatomía de un sueño profundo. Me tranquiliza escuchar el vaivén de sus pulmones. Ella no imagina que voy a tallar a navaja, en el aire, una nueva muesca en la corteza de mis textos. A estas horas, mis párpados son como las persianas de un antro que echa el cierre de madrugada. Me aparto la colcha para esperar como una camarera aburrida a que se vaya el último cliente de la barra, pero el sudor se me enfría y espabila la candidez de mis pestañas. Invento historias para entretenerme pero, como un buen reculta llamado a las filas del fracaso, fallo goles a puerta vacía o evito los labios que deseo. Es irónico el ser humano. Mientras yo, despierto, no soy capaz de dominar los designios de mis pensamientos, ahí abajo, el enigma de la somnolencia esculpe con una sonrisa sus sueños.

5 comentarios:

pebbels dijo...

ya sabes que dormirme riendo es mi especialidad!!!...y preocuarme por el estado de las sábanas de tu casa también!!!XDDDD
Creo que esos momentos de insomnio no son sino uno más de tus destellos de lucidez
Gracias por acogerme una vez más!!!

Anónimo dijo...

"fallo goles a puerta vacia o evito los labios que deseo"...ultimamente me asusto al verme reflejado en lo q escribes.
un abrazo kbs!

Enredada dijo...

Es raro el ser humano, la sonrisa y el llanto...
te quiero mucho!

Ego dijo...

Te tocó un Oniro despistado.
A veces beben de más en el bar incorrecto.
Si afilan una navaja, dan ideas a las Parcas.
Si escupen de forma desorbitada, se traicionan a sí mismos.
Ánimo.
Un (b)ico...

Sara dijo...

perder, fingiendo soñar; dormir, ansiando ganar; que el destino muestre su obra.