domingo, octubre 12, 2008

Despierta otro domingo. Mientras la patria se celebra en crisis, el sol no encuentra tantos motivos. 12 de Octubre, militares en cuña pasean sus uniformes de gala como una secuencia binaria de unos y ceros. Tanteo la mesita para encontrar mis gafas mientras el sonido de un piano martillea mi desparecida conciencia nacional. No hay rastro de colpaso hepático. Cruza por el cielo frágil con el que hoy amanece la ciudad una bandada de aviones descarriados, mi cuarto en desorden es un planeta a la deriva a punto de colisionar en algún punto del universo. Retruenan las cornetas en las grandes avenidas pero mi ardor guerrero está resfriado. No tengo gran cosa que hacer salvo evitar los carros de combate. El último día descansó. Al menos la KPLU N&J emite 24 horas.

2 comentarios:

Enredada dijo...

Todos celebrando el mayor holocauto del universo... esa conquista que mató los orígenes de todos nosotros, que nos sacó la identidad verdadera...
el sol no tiene mucho que celebrar hoy...
mil besos

eno dijo...

Tenemos en comun un cuarto desordenado y una salud en mal estado. Además de un asco incomprensible al domingo que no nos ha hecho nada, seguramente por eso...