jueves, noviembre 27, 2008

Desde que no te encuentro busco sin determinación otra esquina para fijar mis citas. Una esquina ajena a que alguna vez conocí de puertas a dentro el interior de tus sábanas. Desde que el extrarradio es sólo un extra accesorio a mi soledad absurda y las calles del centro salpican directamente su bilis sobre mis ojos prefiero beber de dos en dos, hasta saciarme, los vasos cargados de odio. Mientras apuro una cerveza me pregunto a dónde se fue la anterior luna menguante que contemplaron tus ojos en mi cama. Admiro la constancia con la que se reinicia el cielo que puebla nuestras cabezas. Por eso, escondidas bajo la manga de la noche, mis manos esperan posarse en la espalda desnuda de la madrugada. Aunque quiero convencerme de lo contrario sé que si fuera otra vez una estrella fugaz en tu ventana volvería a romper los cristales para quitarte la ropa. Pido otra, desde que no te encuentro creo que si me esfuerzo tal vez encuentre alguna esquina por la que paseé sin ti.

1 comentario:

Garatusa dijo...

Qué buen blog. A veces no entiendo la vida...¿cómo tienes tan pocos comentarios?