martes, junio 30, 2009

Paquetes, ropa y libros

Yo te quise como sólo se quiere
a quien no se puede querer
porque tu me hablabas
como sólo hablan
quienes deben callar.

Después para huir en paz
tiroteaste mi recuerdo
y yo desangré mi memoria.

Hoy, ordeno entre la ropa de invierno
los restos de las últimas palabras
que dejaron nuestros encuentros.

La entrada de aquel concierto
es hoy un pase para el infierno
en el que yo traté de retenerte
y tu no quisiste quedarte

Después te olvidé en otros labios
y tu encontraste tu mitad
sin embargo, ante un nuevo julio
la nostalgia te da otra oportunidad.

Las mudanzas son perversas
y aunque no quise volver a practicarte
ahora tengo repartidas en cajas
las últimas caricias de nuestra felicidad.

sábado, junio 27, 2009

"Big full moon shinin' up above,
Cuddle up, honey, be my love"

Cuando por fín viva en Vesta
bailare you can´t catch me entre las rocas
sin importarme el qué
sin agobiarme por el cómo.

Rebanaré las distancias de un brinco
para sentarme en la curva de un cráter
a escuchar como acaricia Holst desde lo lejos
la belleza pura de sus planetas.

Cuando habite solo en mi asteroide
mataré moscas a meteoritos,
y aceptaré con una menor gravedad
los desplantes que nos hace el Universo.

Aparcaré mi Flight Deville en Ceres
y escupiré contra el Hubble
para no tener que sentirme otra vez
sólo como un insecto
sobre el que Madrid fumiga.

lunes, junio 15, 2009

Inspiración acentuada

"todas las palabras esdrújulas, como los sentimientos esdrújulos, son naturalmente ridículas" Alvaro de Campos

Ella tiene un cuerpo escondido
tras el veneno del desorden.
Yo, un corazón manirroto en despedidas.
Algunas noches viene y bailamos hasta las doce
después se va y nunca olvida ningún zapato.
Así se me pasan las noches hasta que regresa
porque tiene el capricho por vicio
y la nocturnidad como castigo.

Nunca la espero y no siempre me encuentra
pero a veces nos disfrutamos en soledad
tendidos sobre el refugio del silencio
o escondiendo nuestras palabras
en la solapa de las corcheas de un claro de luna.

No es la más bonita y ni siquiera la más ocurrente
no la comprendo y ni siquiera la amo
pero cuando regresa con un café en la mano
puedo perder toda una tarde admirando sus frases
siento que podría quedarme toda la vida a su lado.

Después, cuando siento que se va a ir
me enfado por su impuntualidad en las visitas
y ella me manda a fabricar esdrújulas,
hoy sólo pude escribir
la música es el código de las últimas lágrimas.

viernes, junio 12, 2009

La naturaleza muerta en el tejado
las manos del artista
los versos del poeta
el suma y sigue de la barra
el sonido a sal del campanario
los llantos de cerveza.

La noche en un rincón
las canciones sin orquesta
el silbido de la estación
la vía muerta del escritor
el último punto de un colchón
la estela de un cometa.

Las olas de un can can
un ministerio del verbo amar
el vuelo raso de los años
el escote de una amiga
el gol fantasma de un adiós
el final de la décima sinfonía.

La luz molesta del despertar
el recuerdo en el espejo
mi olvido en las persianas
las gotas de lluvia de la ducha
el eco perdido de un coche
solo los pasos necesarios
las ganas de incluir un nombre
cuando se hace inventario de la noche

miércoles, junio 10, 2009

Invierno

Frente a él son ya los padres de un abuelo, los nietos de un niño. Lo ven encorvado sobre el sillón, enroscado sobre la edad, como va desaprendiendo los años que ha vivido. A penas sí acierta a respirar o a comer y hace tiempo que las manchas de canela pigmentan una piel cada vez más pegada al hueso, un tejido que se tensa en un arco imponente a cada respiración. Lo ven dormitar y despertar en sliencio como un intermitente que no entiende de días o de noches. Y sin embargo, a veces, cuando no duerme y siente fuerza, con motivo o sin motivo, se encabrita con cualquiera como si dentro de él pudiera romper las cadenas que le sujetan a su demencia. Al rato desaparecen sus fuerzas pero la atmósfera del enfado persiste en el ambiente durante toda la mañana.
Cada vez es menos frecuente la sorpresa. Antes todos anotaban mentalmente las cosas que olvidaba, ahora todos celebran si la memoria le hace un guiño. A veces se acerca a la ventana por su propio pie, como para demostrar que sigue mandando sobre su cuerpo, y sin embargo, un tropiezo le recuerda que hace tiempo que dejó el lápiz y tomó el olvido.
Cuando sale al parque a pasear y parece un capitán al que su guardia de asalto custodia, los vecinos le presentan respeto y mantienen en forma sus recuerdos. Él disimula con la cristalina verdad de sus ojos, con el asentimiento fugaz de sus manos. Ya nadie se engaña, todos saben que aunque el mundo se resista a dejarle marchar, cada día es un nuevo paso hacia su falta. Tal vez el paso trabajoso de un abuelo, quizá el trote desbocado de un niño.

martes, junio 02, 2009

No practico ningún ismo
tampoco sigo a los ultras,
sin embargo, odio la tibieza
que paraliza los impulsos
de unos hombres cada vez más técnicos
de unos placeres cada vez más artificiales.

Evita a un corazón templado,
que no hace falta que distintos ojos
siembren siempre la misma mirada
porque quien ni siente ni padece
no puede soñar palabras
que americen sobre las aguas del cambio.

Un pueblo que esconde sus destellos
bajo el telón de acero de las modas
naufraga contra su pasado
está dispuesto a repetir su historia.

Atrévete a mirar
prepárate para ver.