lunes, noviembre 23, 2009

Condenado

Hoy he vuelto a ver
como se desteñía la noche
en el cristal de mi ventana.
Tu y yo, sólo somos ya
escombros de distintas ruinas

Me gustaría irme en silencio,
sin levantar polvo a mi paso,
a algún camino sin trazas
que pasara por ningún lugar.

Estoy vacío de apetitos
y no quisiera volver a escuchar
como ruge la tripa del pecado
ávida de nuevos remordimientos.

Ya no persigo vientres fértiles
en los que enjendrar mis pasiones
porque el fruto de mi empeño
se pudrió siempre en el suelo.

Así que ahora,
diez minutos antes del partir
aprendo a borrar mis huellas
para que nadie me encuentre
porque aunque mis delitos
no merecieran ningún amor
sé que me juzgarán
y aunque yo tenga como coartada a la poesía
el tiempo acabará por dictar mi sentencia.

domingo, noviembre 22, 2009

Sigo la matemática del fracaso
esa que me hace participar
de la furia melancólica
que otorga el alcohol a tu ausencia
e insulto a las parejas que van de la mano
o arremeto contra los anuncios de colonia.

Hoy, mientras lamento mis fotos
sufro el cosquilleo del domingo
como un niño que no ha hecho los deberes
porque aunque tal vez no debierasas saberlo
desde hace un tiempo
salgo sólo para encontrarte
y me encuentro
cada vez más sólo cuando salgo

Sé que no voy a convencerte
pero no puedo no volver a intentarlo.

viernes, noviembre 20, 2009

Mis motivos

Sé que siempre estas ahí
escondida en alguna parte
atendiendo a mis silencios
avanzando a donde yo sólo
nunca puedo llegar.

Sé que aunque yo te abandonara
tu nunca me dejarías caer
porque desde hace mucho tiempo
no existe ningún salto
del que no me proteja tu red.

Sé que sois las únicas mujeres
que nunca me fallarán
la manecillas que marcan mi tiempo
el ánimo que me empuja en el andén
cuando yo no puedo si quiera parpadear.

Sé que cuando mi mundo se atasca
lo haces rotar sobre tu eje
y aunque nunca nos digamos nada
y aunque la distancia amargue mis tardes
basta con pensar una vez en ti
nombrarte en mi tristeza
y encontar un motivo para volver a creer.

lunes, noviembre 02, 2009

Siempre es el mismo camino para los que no saben cómo se ha de andar. Nuestras huellas siempre se pierden en el mismo cruce de calles. Qué importa a qué lugar me dirijo o de qué desastre vengo, si al final una voz nos llamará a lo lejos y correremos hacía allí. Sin importar qué habrá después del apagón y qué sombras dejamos ahora atrás. Siempre es el mismo camino y ambos sabemos que no tiene final.