martes, septiembre 22, 2009

El otoño regresó en un trueno,
eran tus ojos, me estaban mirando.
Aquellos labios eran en sí
la eucarestía del pecado

Las gotas te acariciaban con cuidado,
parecía que llovía para todos excepto para ti.
Mientras, jugabas con la idea de marcharte
sin olvidar en el camino ningún zapato

Me hablabas sobre el futuro
y aunque podría haberte bebido de un trago
me ahogué en tu vaso de agua.

No supe preguntar tu nombre
y ahora tu recuerdo no paga las deudas
tal vez porque para cuando salí a buscarte
el próximo tren ya no admitía viajeros.

sábado, septiembre 12, 2009

Francia/Dinamarca/Italia/Madrid

Llovía sobre las ramas
y el rumor de las hojas
parecía un piano a punto de parir.

Era triste pero estabas feliz
nos besamos las dos mejillas
y Erik Alfred Leslie compuso su Gymnopédia
para que pudiera acordarme de ti.

Te vimos partir aquel fin del verano
Malasaña ya te cabía en los bolsillos
y Europa aguardaba al tacto infinito de tus pestañas.

Leíamos en tus cartas que estabas bien
y yo atrapaba en mi memoria
todas las gotas de lluvía que caían en Madrid,
pero no supe visitarte a tiempo para regalártelas
y una noche el azar te devolvió con la marea.

Ahora, cuando os oigo contar vuestras historias
siento crecer un agujero negro en mi nostalgia.
Porque no se puede ser poeta y embustero
porque sólo te esperé aquí
por miedo a que no supieras volver.

miércoles, septiembre 09, 2009

Políticos

Nos trataron como a un mueble sueco.
Al reconstruir nuestros pilares
olvidaron incluir dos piezas.
La segunda fue la memoria.