domingo, diciembre 28, 2008

Señorita H

Hay cosas de las que puedo escribir
pero que no me atrevo a pronunciar
como ese recuerdo mudo
que dejó la espuma de la resaca
en la arena fina de una navidad ácida.

No me arrepiento,
ya otros hombres inventaron antes de mí
una letra que no juzgara sonoramente
los actos que se gestan en el deseo
que nace al calor de las noches frías.

Por eso lo más seductor de lo prohibido
es la hache que esconden sus vocales
y que se insinúa esta vez también
en forma de camarera en trago de whisky
con labios en vela que se prenden en fuego
para asestar un golpe callado pero certero
desde la octava muesca del diccionario
hasta la necesidad fugaz de intercalar nuestros cuerpos.

martes, diciembre 23, 2008

El vicio y la perdición consistían las dos principales fuentes de ingresos de la ciudad. Lo cual no hacía de aquel conjunto de humo edificado sobre un páramo un lugar especial, pero tal vez podría explicar el gran número de iglesias que crecían entre los edificios de neón siempre dispuestas para centrifugar la fé de remordimientos. Sucedía en la ciudad casi desde su fundación que los domingos y las fiestas de guardar cerraban los bares y abrían los confesionarios. Así, filas de propietarios endomingados junto a sus piadosas familias acudían en tropel a la llamada del verbo divino. A la salida los beatos volvían a confundirse entre los sátrapas y las noches de nuevo invadían de oscuridad las almas frágiles de los dueños de las tragaperras, los crupiers y las prostitutas. Dos iglesias ocupaban el centro de aquella ciudad de tentaciones decorada con luces estridentes. En una de ellas, la más pudiente y también la más solicitada, las familias adineradas que no se apiadaban demasiado del cepillo rezaban por un hueco en el batallón de los escogidos. El cura párroco casi siempre comenzaba su sermón con la misma frase de Mateo "Porque muchos son los llamados, mas pocos los escogidos". Y así también lo hizo aquella mañana de lluvia furiosa en la que su verborrea se dirigió a la ira divina del Juicio Final. Lejano se intuía aquel momento, pero los fieles, con el alma en un puño, buscaban la salvación en las palabras de San Juan Evangelista. "La esperanza no se pierde hermanos"... Y otra vez, a la salida, acudían sus pasos a la calle para acumular pecados suficientes con los que confesarse al siguiente domingo.
Así transcurrían las semanas, similares como el reflejo de Narciso, tan iguales que el tiempo no avanzaba entre las sombras. Las conciencias de los feligreses se ausentaron de tanto temer el fin del mundo. Así obviaron el desembarco en los casinos del magnate inmobiliario de moda procedente de Levante. . .Y en mitad de la crisis, al séptimo día de su llegada refundó la ciudad como Apocalipsis.

lunes, diciembre 22, 2008

"En qué piensas"
y el frío se cobijó en el horizonte
germinado por un sol estéril
que doraba de marrón la sierra desnuda.
Él no acertó a encontrar palabras
así que la besó en los labios
y el horizonte se retorcío luminoso
sobre un cielo de dos lunas
que reflejaba sus ojos tristes.

Nunca encontró sentido a aquellas preguntas
ni respuestas que saciaran tales dudas
aquel interrogatorio se saciaba casi siempre
con una sensación temporal de abatimiento.

El caso es que ayer
mecido en el vaivén solitario de las sábanas
volvió a reconocer su odio tácito
a que le escrutaran el pensamiento
pero ésta vez sobre el rumor de la noche
ya no le dolían aquellas cuestiones
si no que ella al marcharse
hubiera olvidado sus preguntas
probablemente en unos pensamientos más firmes
probablemente en otros labios.

sábado, diciembre 20, 2008

Canción pegadiza

Cada siete segundos y medio
tarareaba una y ota vez
la misma canción de los Surfin bichos
para acompasarse con mi par de zapatos
que se arrasatraban hasta casa
desde el centro de la tierra de un planeta
que huele a orín y a cerveza.
El paraíso que habitamos
tiene una mierda de envoltorio
forrado de luces rosas para pascua.
y los mirones ya se han acostumbrado
al arsenal de escenitas naif
con el que los cursis pretenden
apropiarse de las esquinas.
En la disyuntiva entre el colapso y el hambre
caminaban mi estómago y mi alma
mientras, mis huellas se encallaban en cada paso
arruinando la lógica del espacio-tiempo.
Supe que se me venía encima mi propia reprimenda
pero no pude regatear al pensamiento.
Antes yo quería ser delantero centro
y meter goles por la escuadra
tener mi banda de rock
o ser la pirueta con doble salto mortal
en las sábanas de algun objeto del deseo
pero ¿escribir poemas?
de eso siempre tuvieron la culpa las faldas.
A ver quién cojones encuentra las llaves ahora.
"Sólos en algún otro planeta"

viernes, diciembre 19, 2008

Game over

Siempe fuiste mi amor de videojuego.

Tú no querías jugar sin guardar la partida
y yo jamás supe llegar a la última pantalla.

Éramos de una ficción que explotaba en los labios

Tu y yo disfrutando en la red
como secuencias carnales de unos, mitades y ceros

Estaba enganchado a tus nuevos niveles

Para pasar más tiempo a tu lado
empleé los trucos de las revistas.

Fuiste desde el principio un vicio muy arriesgado

Esperabas a que mis pulsadores llegaran casi al final
para agotar de un sólo golpe toda mi vida.

Cuando te fuiste sacié la ansiedad en amores de insert coin

Tardé mucho en comprender que te apartaste de mí
cuando al píe de mi cama todo empezó a ser real.

Ahora para olvidarte ya no juego ni siquiera al solitario.

jueves, diciembre 18, 2008

Cielos despejados

Porque las esquinas necesitan peatones
y el rumor de tráfico el claxón de la mañana
porque es tarde en los relojes
pero podemos olvidar el tiempo en nuestras muñecas,
porque yo también soy feliz
en el olor a tostada del desayuno
porque las manos frágiles e imberbes
necesitan brazos que guíen la aventura
Porque para que aquí también salga el sol
sirve sólo la sonrisa
y para que las noches también tengan vida
hay que mantener alegre el espíritu.
Así, al volver siempre habrá
un colchón que nos cobije
y tu última lágrima en el lavabo
ya se habrá perdido en la alcantarilla.
por eso curva tu felicidad a la madrugada
y desafía el fracaso con valentía
porque cuando todo parece perdido
la ciudad y sus baldosas aún nos necesitan.
Hay un lugar al este de Madrid,
más allá de la M30,
por donde no pasan los taxis
ni los remordimientos,
donde la noche es alérgica a la abstemia
y el día tiene derecho de admisión reservado.
Un traje de cerebro limitado me abre la puerta
y a la diestra del edén del alcoholismo
surgen las comodidades de un baño reformado
para admitir dos drogas al mismo tiempo
Aquí,
las camareras están fabricadas en humo
y la música surge de las grietas de su escote
tan sucia, vulgar y peligrosa
que los bolsillos se preparan para acatar lo prohibido
sin reproches ni aspavientos.
Luce entre las sombras la delgada frontera
entre tu piel y esa falda tramposa
que alimenta mis manos de fantasías.
Estaba borracho la última vez que entré allí
pero recuerdo que tus labios rojos
brillaron fugaces sólo un segundo tras la barra
y aquella bala pérdida disparada sin rumbo
me alcanzó entre ceja y ceja,
Cuando pude zafarme y llegar a casa
cinco minutos antes de que lo hiciera mi resaca
encontré un papel en la cartera
el parte de defunción rezaba
"Muerto en el acto"
y yo, casi inconsciente,
besé con la ruina de mis labios
tu beso fugaz sobre la almohada.

sábado, diciembre 13, 2008

Bruma 14

Veo un árbol enmarcando su silueta
en el telón de frío que destila el vaho
para velar la visión del día.
Sólo un árbol surgido de la tierra
preso de unas raíces que no se divisan,
unas ramas frágiles en mitad del silencio
que hoy es protagonista por su ausencia.
/Y ese árbol también soy yo/
Despunta mi espalda en este río de jerseis
que baja revuelto en el invierno
mientras, observo por última vez en la ventana
y sólo escucho palabras que se subrayan
en la opaca inmensidad del lenguaje.
La primera es tu nombre. El resto sólo niebla.

viernes, diciembre 12, 2008

Recuerdo de nubes con lluvia

Oscurecía en tu espalda
el último brillo de la tarde
y mi mirada se entornaba
para disfrutar con los ojos cerrados
de tu imágen desnuda
sobre el colchón de la noche.
Entonces al calor de mi cama
yo era un firme candidato
para anidar en tu pecho.
Una y otra vez
me buscabas a tientas
para que una y otra vez
unidos uno y otro labio
yo te encontrara
salvaje entre las sombras
hasta rendirnos al silencio.
Después despertábamos
sudados nuestros cuerpos
y te escapabas de mis manos
para saldar deudas
en esa margen del río
a la que no afectaba la corriente.

No me importaba esperar
a que decidieras cruzar la orilla
a que te decidieras a hundirme
con sólo dos de tus palabras.


No hizo falta que avisaras
ni que mirara mi reloj
para saber que se había hecho tarde
y en esas llegó el frío
sobre él que ahora estoy sentado
como una mala hierba
crecida en la mitad de la nostálgia
de un otoño que se muere.
A veces las esquinas
se estrechan tanto
que la ciudad se asfixia
entre el humo incierto
que emana de los peatones
en el frágil filamento
sobre el que las bailarinas del morbo
se ejercitan de puntillas
para atisbar las esquelas
de los ingenieros industriales.
Reza en un ricón olvidado
el Abc de las almas despedidas
"Muerto presa de su suerte
por tener que mantener
una vida llena de oropeles
en el epicentro de la crísis"
la familia ruega una oración
el periódico el pago religioso
de ese espacio periodístico.
Fallecido entre la tinta
ya puede descansar tranquilo
y es que para algunos
una vida no es vida
si el señor no muere con honores
en la sección de obituarios.

J

A esas horas en las que todavía no hay viejas que se asomen a la ventana, sus huesos esperan bajo el frío de la madrugada a que pronto arda la llama de luz que parte el día. A pie, recorre la hilera infinita de acequias que lleva desde el pueblo hasta su huerta. Hay que revisar los partidores para que alguna piedra en el camino no filtre el agua por las rendijas de la avaricia. Más de una vez ha pasado, y eso en el pueblo lo saben, que algún maricón dejó el partidor más de dos dedos alto y el líquido regó de valde otros campos. Algunos llegaron a las manos, otros anidaron con una paciencia esculpida gota a gota con la bilis el rencor en sus entrañas, aguardando al día en que poder cobrarse por partida doble una grata venganza . En la viña, manda la tierra pero administra el hortelano. Mientras en las calles de un pueblo casi amanecido los pasos de sus amigos se arrastran del horizonte hasta la cama, a él como siempre le espera su padre, legona en hombro, revisando a ojo la fuerza de los caballones. El agua por fín asoma en el bancal y las parras empiezan a inhundarse. Cuando el líquido firma su recorrido por una maraña de laberintos trazados en la tierra, él plega su espalda en un ángulo muy próximo al ángulo recto, así, con el costal encorbado y las piernas enfangadas en el barro, se enfrenta a la fuerza de l agua trata de arreglar las posibles vías de escape. Una vez que el rumor cesa, y ya no hay que esperar más caída que la del sol entre las hojas, queda el placer del descanso y el deber del trabajo cumplido. Después de comer, por la tarde, en un café repleto de ojeras sus amigos se quejarán de un amarga resaca mientras comentan la jugada de la última noche.

jueves, diciembre 11, 2008

Pregunta de exámen (Clase de canciones)

1: ¿Existe el amor? Razona tu respuesta

Suzie Q- Alumna conflictiva-: “Eso es para ellos, yo sólo creo en el amor cuando estoy enamorada

Polly- “No. Muérete”.

Roxxane: “La existencia del amor es un imposible…pero hay imposibles muy necesarios”.

Ángela Barnet(Angie)- Alumna repetidora-: “Aunque a veces llega a destiempo debe de existir. Al menos es lo que todos me prometen”. (Suspensa por dejar que Patty Boyd copiara su respuesta)

Eleanor Rigby -Alumna de último curso-: “No. Sinceramente creo que ya es un poco tarde para razonar esta respuesta”.

Eileen –Alumna sabihonda- “No pienso contestar. Esto no estaba en los apuntes”

martes, diciembre 09, 2008

Se sentó a temblar
sólo a temblar.
Pero, qué harías tú
si supieras que el mundo es plano
tal vez esperar
quien sabe si al nacimiento de Ptolomeo
o al huevo chato de Colón
seguro que tú, como él,
si supieras que el mundo es plano
temerías también el siguiente paso
y temblarías paralizado ante el abismo
esperando a que con suerte
otras curvas de mujer
devuelvan la elipse a tu planeta.
No hay nada tan diferente
como el peridodismo a la poesía.
El artículo caduca por necesidad
pero el verso perdura.
Todas las uves dobles del mundo
se cubren de polvo al instante
abatidas por una enfermedad congénita
que las degenera en medio minuto.
Sin embargo,
por mucho que una mujer se largue
arrastrando consigo sus besos,
más allá del punto final
el sentimiento nacido en un poema
permanece intacto al olvido
y mantiene vivo al poeta.

viernes, diciembre 05, 2008

Tras la puerta mi abuela, la tradición con bata, cocina toñas en un par de llandas oscurecidas por los surcos del calor. El abuelo está de pie y alerta por si falta azúcar o por si hay que recibir la reprimenda necesaria para que los dulces nazcan con cariño. A espaldas del mundo, en la calle del Sol crece irónicamente un día gris que anuncia mi visita. Huele a bambas hinchándose en el horno como bombas de repostería. Miro al cielo, por si han subido a la terraza a planchar o por si va a chispear antes de tiempo. Antes me parecía una eternidad este trayecto, ahora, cuando recorro la distancia entre mi puerta y ca' la abuela compruebo que a penas son tres minutos. Llamo y al rato una puerta de madera se abre tras el cristal. Asoma fugaz la calva fértil de mi abuelo escrutando al visitante. "Antonia, tu nieto". Respiro junto a ellos y sólo por esas sonrisas ya merecen la pena todos los kilómetros del mundo.

miércoles, diciembre 03, 2008

Nubes con lluvia .1

La lluvia jugaba en tu piel
a ser el pan de oro en la fachada.
Yo os admiraba a las dos
buscando la entrada
a aquel museo pagano y fugaz
de curvas y requiebros.

Tu quisiste ser por derecho propio
la dueña de mi ardor global
a mí me costó acostumbrarme
a que fuese verdad
el placer de tu cuerpo

Cuando por fín me hice a tus ideas
tu ya querías escapar
y yo era un indigente entre tus piernas
que mendigaba el roce de tus labios.


Ahora los días grises
poblados de nostálgia
la mitad de veces que tiemblo
no es de frío
y siempre que sueño contigo
estoy tan despierto
que aunque tu voz sea una mentira
que habita en mi insomnio
yo todavía creo en ella
como creen
los condenados a muerte
en la justicia.

martes, diciembre 02, 2008

Un paseo incómodo

Caminaba serpenteando por las orillas de tierra que surcan la hierba a espaldas del Clínico. En el horizonte nevado despuntaba entre los pinos el rectángulo gris y deprimente de la facultad de biología. El sonido de sus pisadas se convertía en estruendo sólo cuatro miuntos antes de que el cielo se anaranjara en mitad de aquel bosque estudiantil y desordenado de árboles caducifolios. Caminaba aminorando el paso para disfrutar de ese silencio frágil construido a fuerza de ingorar el ruido lejano que emiten las avenidas. De su garganta brotaba el baho gélido de diciembre y el se limitaba a complacerse con aquella sensación de pánico que provocaba el aleteo de algunos pájaros entre las sombras. Se sentía en mitad de una pleícula de serie B con bajo presupuesto. El rumor de tela que producían sus brazos al rozar contra la chaqueta acentuaba la tensión de ese instante. Deseaba que en la intersección de su cuerpo con el siguiente árbol surgiera de la nada un loco con un cuchillo o un exhibicionista con el miembro en la mano o tal vez el violador homosexual de la leyenda negra. Sin embargo, árbol a árbol sólo existía la siguiente colección de ramas caóticas y heladas. No podia ser. Se dió cuenta de que en mitad de aquel silencio monótono se estaba encontrado consigo mismo. Aquello de verdad le dió miedo. Empezó a correr pendiente abajo y también era él mismo el que se perseguía a toda prisa, corrió tanto que todavía nadie lo ha visto pasear de nuevo entre la hierba.

lunes, diciembre 01, 2008

-Odio que le llames "compañero sentimental"- dijo esculpiendo ese odio en cada una de las vocales de su frase emergida del fondo de una cerveza.
- ¿Cómo?- le contestó por inercia casi desde la misma indiferencia etílica.
- Está bien para los taxonómicos y para las modernas como tú pero ¿Compañeros sentimentales? No creo- estaba tratando de ganar tiempo para dar su golpe de efecto
- Explícate- suponía que iba a tratar de herirle así que dedicó menos de un segundo para hallar una frase contundente que derrumbara por completo a su contrincante. Esa es un habilidad innata en muchas mujeres.
- Dudo mucho que albergues dentro de ti dos sentimientos similares como para encontrar en un alma ajena algún sentimiento paralelos. Como diría Kir..
- Eres un puto amargado.
- Tal vez pero...- y mientras levantaba la vista ella ya había pagado la cuenta y se alejaba calle abajo tras el ruido hueco de un portazo.

domingo, noviembre 30, 2008

Ya no le divierte tanto alistarse a esas batallas en las que no se pierde nada. Es viernes y tiene casi la certeza de que va a encontrarse con otros labios antes de que el sol germine con sus rayos un nuevo sábado. Y sin embargo, cuando mañana despierte, a salvo su orgullo, no se sentirá complacido con esa habilidad innata para el deseo furtivo. Por eso, fantasea como sueña un boxeador retirado con un intercambio de golpes que le devuelva a las portadas. Él también tiene su ring y quiere su guerra para pelear por un amor que le acaricie la espalda sin la incomodidad que deja en el colchón la despedida fría del sexo esporádico. Todavía no lo sabe, pero llegará una mujer para disputarle en su propio terreno el título mundial. Aceptará el envite y saldrá con una sonrisa al cuadrilátero. Para cuando el puño del amor le atice en cara, no le importará perder por ko en el primer asalto. Tras levantarse, exhibirá orgulloso el color morado de su derrota y cuando nadie le mire, en silencio, besará las manos que le hayan despertado del letargo con un golpe seco en el pecho.

jueves, noviembre 27, 2008

Me dijiste ¿Bailas?
y yo te pisé el corazón.

Fue casi sin querer
y ya huías a otro planeta.

En un descudio la gravedad
me convirtió en tu satélite.

Giré ciento veinte mil veces en torno a tí
y vomité demasiadas letras.

Ahora siempre me lo pienso dos veces
antes de ponerme los zapatos.
Desde que no te encuentro busco sin determinación otra esquina para fijar mis citas. Una esquina ajena a que alguna vez conocí de puertas a dentro el interior de tus sábanas. Desde que el extrarradio es sólo un extra accesorio a mi soledad absurda y las calles del centro salpican directamente su bilis sobre mis ojos prefiero beber de dos en dos, hasta saciarme, los vasos cargados de odio. Mientras apuro una cerveza me pregunto a dónde se fue la anterior luna menguante que contemplaron tus ojos en mi cama. Admiro la constancia con la que se reinicia el cielo que puebla nuestras cabezas. Por eso, escondidas bajo la manga de la noche, mis manos esperan posarse en la espalda desnuda de la madrugada. Aunque quiero convencerme de lo contrario sé que si fuera otra vez una estrella fugaz en tu ventana volvería a romper los cristales para quitarte la ropa. Pido otra, desde que no te encuentro creo que si me esfuerzo tal vez encuentre alguna esquina por la que paseé sin ti.

miércoles, noviembre 26, 2008

El planeta está habitado y mi habitación ausente. Madrid está lleno de gente y mi cama vacía. Hay un cigarrillo fumándose a medias por dos mitades de labios y un cenicero lleno con las colillas muertas de besos ajenos . La ciudad gira en el asfalto y se detiene la vida tras mi cristal. En la Fundación nacen 20 niños y calle arriba la mañana es una rambla de intenciones muertas. Madrugan los oficinistas y yo despierto por vicio y sin despertadores aguardando un sobre o una llamada que convoquen mis ganas de seguir avanzando. Por la noche las persianas de enfrente cobijan la necesidad que mis vecinos tienen de un descanso eterno en ocho horas y a mí se me atragantan una a una las rayas de luz artificial que se filtran por la ventana para velar mi oscuridad. Los estudiantes y los trabajadores esperan el fin de semana, para los parados esperar es una costumbre y esta semana siempre es el fin.

lunes, noviembre 24, 2008

Confesión

No supe que existían las palabras hasta que me quedé sin ellas.

domingo, noviembre 16, 2008

Bodegón de naturaleza tóxica

Dos colillas comparten el mismo vaso. Donde hubo calor queda ceniza, donde hubo fuego arde la ausencia. Ambas coquetearon con las mismas bocas, ambas se consumieron en el mismo espacio. Esparcidas en la concavidad absurda de un recipiente para huevos pasados por agua que la funcionalidad y pragmatismo han convertido en cenicero. Hace varios días que la dejadez las mantiene ahí, como la prueba irrefutable de la existencia de la muerte. Apuradas hasta el filtro en bocanadas ávidas de nicotina, desaparecieron en unos labios carnosos para corraborar la ironía gris del morir matando. El aire caliente ascendió y el baile tóxico del humo se perdió entre las rendijas. Ya sólo quedan dos colillas inmóviles apuntalando el universo muerto al que pertenecieron. Probablemente de camino a la basura el recipiente se me escapará de las manos y explotará en un funeral de pequeños trozos de cristal. Entonces probablemente nadie suelte una lágrima y mientras recojo todavía habrá quien piense que aquellos besos cancerígenos ahora sólo son cenizas.

viernes, noviembre 14, 2008

Cuando el último vaso es el primer cenicero y la ciudad en la ventana se convierte en una patria de hormigas. Cuando camina mi apatía entre el bien y el mal y echo mi currículum en las trincheras donde se pelea sin balas. Ayer, mientras la ciudad giraba su última esquina nuestros pasos eran en falso, creí verte pasar mientras buscábamos un bar por las calles donde el sol no sirve de excusa. Aunque hace tiempo que no miro el reloj por si acaso una manecilla me atraviesa el ojo basta con mirarme al espejo para calcular sin márgen de error las noches que se han derramado entre mis sábanas. Mis ojos hundidos me alertan que cada día tengo menos pelo. Se han encendido las alarmas y siento que estoy viajando en un trayecto para el que no compré billete. Cuando la muerte, revisor implacable, me lo solicite yo ya estaré dispuesto a pagar la multa o a apearme en la proxima estación.

miércoles, noviembre 12, 2008

Retrato a la manera de Palahniuk

Robert Callaghan (Vecino): Marlene Smith era todo lo que uno imagina cuando escucha esas frases de los anuncios de "buena esposa y mejor madre". En la comunidad todos nos sentiamos honrados con su respeto.

Marta Marco (Amiga de la infancia): Yo la conocí como Spino, su apellido de soltera. Era nieta de un piamontés arruinado por avaricia e hija de un emigrante. Su novio, que fumaba como un descosido, era la calse de hombre que toda italiana desea, un napolitano semental y fornido que trabajaba muy de vez en cuando en los amarres. Marlene casi se mata cuando aquel malnacido se fue del muelle de Boston al de Nueva York persiguiendo a una muchacha rubia. Después encontró a su David, un soltero tan estirado que cuando entraba al barrio se ataba el maletín al brazo con una cadena.

Nancy Smith (Nieta): Nos cepillaba muy fuerte los zapatos antes de entrar a la iglesia. Al llegar a casa, si nos portábamos bien, nos daba su tarta de manzana. Yo no pienso fumar nunca, la abuela decía que al que fuma las tripas se le dan la vuelta y uno se muere de echar porquería por la boca.

Marthy Sallomon (Presidente de la liga anti tabaco): Marlene era nuestra activista más concienciada. Ganó varias veces la medalla a miembro del mes.

David Smith (Viudo): Yo la conocí cuando todavía iba de casa en casa ofreciendo polizas de seguro anti-incendios. Su padre me ofreció un cigarrillo y yo, que no tengo ese hábito, le agradecí con un gesto de negación aquel presente. A Nancy le impresionó mi porte, dos días después cuando regresé a que los Spino firmaran nuestro contrato, Marlene salio a recibirme. Desde entonces, hasta ahora.

Marta Marco (amiga de la infancia): ¿He mencionado lo ya que aquel novio era un amante del vicio? Y no sólo porque fumara dormido, también le gustaban las apuestas y el vino. Cuando le abandonó, Marlene juró quemar cualquier cosa que le recordase a aquel cabrón.

Veronica Barry (Hija): Cuando pasaron de la docena, mamá perdió la cuenta de los nietos que le habíamos dado. Salimos a ella. Estaba orgullosa de todos, bueno de todos, salvo del subnormal de Tony. No sé como papá todavía consiente que ese hereje viva bajo su mismo techo. Tony siempre representó aquello que mamá odiaba.

Tony Smith (oveja negra): La vieja siempre estaba en todo. Me andaba jodiendo con que dejara el tabaco, me pegaba pegatinas con fotos horrendas en las cajetillas. Nunca se lo dije pero, ah! yo sé que flaqueaba. Cuando llegaba a casa tarde y borracho, me tiraba al catre sin siquiera desnudarme. La muy zorra me despertaba siempre con la intención de arrancarme la camiseta y los pantalones. Después, salía con la excusa de hacer la colada. Sin embargo, siempre, a penas cruzaba la frontera de mi habitación se quedaba media hora absorta olisqueando el olor de mi ropa. Estaba loca, parecía que la vieja quisiera esnifarse de golpe todas mis juergas.


martes, noviembre 11, 2008

En treinta años jamás había faltado ningún día a su obligación con la orquesta. Sin embargo, aquel día Charles Chateau se ausentó del ensayo general previo al gran estreno de la nueva temporada. Se levantó con mucha fiebre y con la calma de un hombre que presiente su muerte. El director había telefoneado a casa para intersarse por su estado y el sr. Chateau se esforzó por incorporarse, pero aletargado por la temperatura corporal su mente no respondió a la anacrusa. Así , derrotado, el violinsta de la Filarmónica decidió vestirse de negro para asistir como espectador al último pizzicato de la parca. Últimamente había perdido la fé en todo lo que le rodeaba, sobre todo en la pasión. Un poco antes de expirar escarbó en su memoria para analizar sus errores de ejecución y se lamentó de que en la vida no existieran da capos para enemendar sus faltas. Antes de abandonarse y dejarse guiar por la barca de Caronte, Chateau lloró su falta de valor para morir de amor. Al día siguiente, cerrados los ojos del violinista, el concertino suplente lucía un brazalete blanco para brindar el concierto al fallecido. Hubo un minuto de silencio, pero salvo doble barra mundial la obra debe continuar y mientras el último hálito de Chateau, según dicen envenenado por las mujeres, recorría el foso de la orquesta, los músicos se esforzaban por emocionar al respetable con la calma final del Orfeo de Monteverdi.

lunes, noviembre 10, 2008

Costumbres

En el mismo tiempo que el planeta gira sobre sí, 20.000 personas visitan la pinacoteca nacional y yo cierro los ojos para ver lo que no quiero mirar. Parpadeo 15.000 veces al día y me temo que sólo me pertenecen por derecho propio la mitad de los 100.800 latidos que invierto para vivir cada 24 horas. Mi sentido común vomita palabras que no entiendo y deduzco que mis piernas se quejan por vicio. Aunque estoy comprometido con lo que me rodea empleo 18 litros de agua para que el torbellino del retrete elimine mis micciones . No tengo conciencia de ello pero cada día me libro de ser uno de los cuatro hombres de mi edad que mueren en accidente. Las estadísticas planean tan raso que zumba en mis orejas el ruido del desconcierto. A veces fantaseo con escapar asido a las alas de cualquiera de los 1.500 aviones que sobrevuelan mi cabeza. Sin embargo, sigo trasportando mi hastío bajo tierra. Cojo al menos cuatro veces el metro y aunque no soy capaz de contar las canciones que escucho entre el baile de andenes, basta con que piense en ti sólo una vez para estar cabreado el resto del día.

viernes, noviembre 07, 2008

Si la inteligencia de un hombre se midiera por las veces que este pierde la cartera, la mía tendría el valor de un cero a la izquierda. He renovado tantas veces mis documentos que algún día me darán una medalla al ciudadano del mes. No en vano, yo solito he mantenido delegaciones enteras de funcionarios. Mi civismo es tan ejemplar que siempre que extravío mi cartera no olvido incluir algún billete para que aquel que al encuentre mi obsequio sorpresa pueda costearse una noche de amistad fraternal con sus congéneres. Eso, por no hablar de los fotógrafos, a los que, a pesar de retratarme siempre con pinta de sospechoso habitual, pago religiosamente mis copias para poder acreditar mi identidad. Aquí yacen mis ganas de seguir escribiendo, por bien común.  

jueves, noviembre 06, 2008

Notas a pie de página de una tarde rebelde

1. El optimismo es la religión de los cobardes

Creer que todo va a ir bien es no tener el valor de sopesar los riesgos innatos de la vida.

2. Odio la lástima

No soporto a quienes son capaces de comerciar con ella.

3. Prefiero la lucha

A pecho descubierto. Es mejor caer por propio peso que languidecer por cuenta ajena.

Acotaciones de una mañana perdida

[No he dormido bien y recién despertado todas las duchas me parecen frías. Sin tiempo no hay reflexiones ni café.]

[No quiero envejecer. No quiero tener que ir al banco para mendigar conversaciones. Tal vez sea eso. Premeditadamente una banda organizada de ancianos (con sus correspondientes diez libretas bancarias) se reparte estratégicamente las sucursales cercanas a mi casa para que en caso de tener que realizar gestiones esten todas saturadas. Así, el tiempo perdido en las colas me envejece un poco más y me convierte, poco a poco, en uno de ellos.]

[Por qué cuando esperamos a que nos atiendan todo el mundo tarda más de lo que mi paciencia está dispuesta a soportar y a mi me despachan en medio minuto. Es como estrenarse con una puta.]

[A veces es sólo un encuentro. Basta con que alguien te pida la hora para ganarse por derecho propio las credenciales de entrada a tus sueños. Por un tiempo, la fragancia y el tacto esquivo al roce de los abrigos cobija la intención nunca resuelta de vencer el miedo a las palabras y/o a los instintos.]

[Y el trabajo, o no.]

Fin del primer acto.

miércoles, noviembre 05, 2008

Balada de un naufragio

"Pools of sorrow, waves of joy are drifting through my open mind, possessing an caressing me"
The Beatles.

Embarcó sin rumbo pero con el equipaje necesario . El viaje a ninguna parte siempre es largo y hace frío. Allá donde él va, las tardes se derrumban mucho antes del crepúsculo y la noche vence al día para dilatar la ausencia que existe entre la cabeza y el cielo. No hace falta ser un experto navegante para soltar amarras y dejarse navegar por la deriva. Un hombre puede escapar de su suerte pero jamás evitar el azar. Cualquier palabra puede surgir de la nada, como una roca, para estrellar las ilusiones contra el frío pétreo de la indiferencia. En el tiempo el ancla es un adorno suicida y tal vez, como en la canción, nadie va a cambiar su mundo. Por eso, prefirió navegar hacía los cantos de sirena, convencido de que la mar quieta y en calma es la peor tempestad a la que se puede enfrentar el corazón de un marinero.
Aquella Polaroid fue el milagro de la vida hecho tecnología. En su vientre se albergaba el fruto químico del carpe diem dispuesto a arrojar sus centímetros cuadrados de subjetividad en minuto y medio. Sin embargo, a mí, aquella tarde de café humeante no me captó ninguna fotografía. No porque no hubieran dedos dispuestos a apretar el gatillo del instante, sino porque para mi se reservaba otro retrato: el de la bajeza de mis actos. No se trata ahora de llorar y de indagar en mi interior para pedir perdón al viento. No es tiempo de verter más vinagre sobre las heridas. Se trata de que aquel instante me encuadró en mi peor pose y como sucede con las cámaras, una captura hecha a destiempo perdurará siempre sobre nuestras conciencias. Por mucho que la apartemos de nuestro álbum de recuerdos regresará para pasar factura, y es mejor asumir el error y prestarse a devolver hasta el último céntimo. Tal vez sólo así pueda pagar lo suficiente como para merecer respeto.

lunes, noviembre 03, 2008

Un nuevo lunes se estrena en los periódicos que envejecen cada día antes y donde los periodistas, en su amor por lo impreciso, construyen muros de palabras con columnas que pronto caerán por su propio peso. El otoño se ha acomodado en los termómetros y los traficantes de gas se frotan las manos desde la silla más cómoda de las mesas redondas en las que se debate sobre sostenibilidad y energía en tiempos de crisis. Propongo eliminar del diccionario las palabras que se repitan hasta la saciedad. Crisis, por ejemplo, pero también, la colonia barata de los domingos: la decepción. No importa si tu equipo gana en casa o si la gloria sexual del aquí te pilló allá te mato arrinconó tu sequía la noche pasada. El domingo, celoso de que te hayas acostado con otros seis días antes que con él, se convierte en el amante despechado que pide explicaciones. Y entonces, ante ese órdago, la decepción se prestará voluntaria a ocupar el hueco que irremediablemente deja la resaca al apartarse de las entrañas. Yo que hoy sólo soy un mensajero de la superficialidad creo que pondré a los Beatles y tararearé Rain.

jueves, octubre 30, 2008

Arribó como arriban las palomas a las marquesinas, de puntillas y con la intención de marcharse aleteando en un suspiro. Sin embargo, a menudo las intenciones no coiciden con las ganas y desde aquella repisa el cielo que se divisaba era peligroso pero apetecible. Día a día venció el abismo de la distancia planeando sobre la respiración entrecortada de las calles de la capital y al fin de año se sorpendió al cambiar sus costumbres migratorias por un nido poco confortable pero propio. Sobrevivir es una necesidad innata, así que empeñó sus viejos caprichos y aprendió a alimentarse de las migajas que ofrecía la ciudad bajo los bancos de algunos parques. Fue feliz hasta que lo pensó, entonces, anotó en su libreta de cuentas pendientes otra despedida y se marchó al caer el día como se marchan las palomas, aleteando en un suspiro de la noche, agitando todas sus ausencias, sólo por miedo a que la próxima vez que le apeteciera marcharse ya no supiera volar.
Aquí las horas siguen inmóviles en el reloj de la entrada. Ahora mismo debería estar meciendo(se) mi pelo en la almohada pero permanezco sentado en este trono que me erige, sólo hoy, en el rey de los noctámbulos. Padezco y disfruto los pequeños detalles del insomnio como padecen y disfrutan los enfermos que descubren y alivian sus síntomas. Tal vez, estaría más tranquilo soñando con caminos conocidos que llevan a lugares incorrectos pero mi cabeza no se deja engañar tan fácilmente por los oropeles de Morfeo. A veces cuando me rindo ante el cansancio y mis párpados caen sobre el hastío imagino historias increíbles que unen a personas muy cercanas con las que habitan los recuerdos más perdidos del extrarradio de mi memoria. Es tan inverosímil que yo mismo me despierto asumiendo que era un sueño, y entonces, como ahora, vuelve mi trasero a esta silla mientras, sin prisa por irse, regresa a mis ojos el insomnio.

miércoles, octubre 29, 2008

"El cariño que te tengo
no te lo puedo negar,
se me sale la babita

yo no lo puedo evitar"

Hace ocho meses sobrevolábamos el Atlántico con la agitación intensa de no saber con qué íbamos a encontrarnos ni qué íbamos a reconocer. Teníamos el mito en las guías y la realidad en los ojos y esperábamos una media ponderada de ambas partes para festejar la aventura de estar allí, vivos, en San Cristobal de La Habana. Antes oía chan, chan tratándo de aislar el gen cubano en mi genóma musical, ahora esucho el mismo tema y los olores se filtran en mis oídos. El sabor de la calle antigua, del ruido destartalado de un coche milenario o la mirada cristalina de la vejez isleña tatuaron mi geografía sonora para elevar mi conciencia de nuestra condición de humanos aquí o allá. La música, que no entiende de patrias o sistemas, se convierte en la memoria del viajero. Y mientras oigo chan, chan, ocho meses después, comprendo que aunque nunca haya estado en esa senda siempre caminaré de Alto Cedro para Mar Cané.
A veces me encierro desnudo, a solas, para mantener diálogos con mi piel. El frío, primero, y el hastío, después, agrietaron nuestra relación hasta dejar que se colara por las rendijas de los celos el derecho a odiarnos. Ayer, se quejaba de sufrir las promesas que hago al viento, de tener que asirse a la carne cada vez más fuerte para evitar caer en cada nuevo giro de mis pasos. Me amenaza con largárse y me pide que la cuide de una vez. Yo ya no se quién es el bueno ni quién es el malo, porque aunque es cierto que a veces mi tacto, que también es ella, la evita para no tener motivos para el reproche, otras noches, me convierto en un amante fiel y ella decide castigarme por la espalda con el deseo de otras pieles, en otros cuerpos.

martes, octubre 28, 2008

El agua cae sobre la calle, sobre la plomiza mañana de los barrios pudientes y sobre la concurrida esquina del barrio obrero. Quien más, quien menos, tiene algo con que taparse la cabeza. La lluvia es una película extranjera que gana adeptos y detractores a partes iguales. Dan ganas de esconderse en casa para escuchar a Piazzolla y no salir hasta pasado mañana por la mañana. De evadirse por un segundo de todas las renuncias de los martes y disfrutar en el balcón del ritmo sincopado de la cortina de agua y del olor a humedad con el que se perfuma el otoño. El tráfico rodado se congestiona en las vías de respiración de esta ciudad costipada y se encharcan las pisadas en las estaciones de metro. Veo a Nonino viajar rumbo a una vía muerta y me hace pensar en que hace tiempo que todos caminamos a distintas velocidades. El baho de las conversaciones asciende de unos labios de mujer al cielo mientras fantaseo con ser fumador y fumar en la ventana. Antes de dormir volveré a escuchar este tango que tanto me llama y se retuerce en el arco del cello junto a mi sueño de vivir y cobijarme en dos inviernos.

lunes, octubre 27, 2008

Lo mismo hace frío que lo mismo hace calor. Lo mismo es lo mismo y nada es igual. Piedras y palabras son enemigas y necesarias, ambas se lanzan con intención y en ambas se puede errar el tiro. Yo ya fallé algunas veces y todavía puedo oír los cristales de aquella ventana crugir en la calle, bajo mis manos encharcadas en el veneno de los remordimientos. Cae la misma noche en la estrofa de todos los solitarios que aran los surcos de su vida en viajes entre coche y andén. A algunos la razón les pide continuar y a otros les tirita el corazón ante el enésimo recibo de luz de un alma con cortocircuitos. Habrá quién crea que hablo de mí y hablo de todos, y tal vez sí o tal vez no. De todos y de ninguno, porque lo mismo hace frío que lo mismo hace calor, lo mismo es lo mismo y lo mismo nada es igual.
Emperrados todos en recuperar, o no, la memoria de los muertos en contienda nos hemos olvidado del resto de batallas. El día de Todos los Santos se muere. Halloween™, importado para la ocasión por los mercaderes de la morgue, ha ganado la partida. Cada vez menos gente visita a sus muertos, no sólo a los de la guerra, tampoco a los de la sífilis, ni a los de vejez, ni a los de pena. Hemos convertido nuestra ofrenda al recuerdo en una especie de carnaval dantesco, más propio del fulano español que del genio italiano. La memoria es desgraciada, no sólo histórica, y marchitan las flores donde ahora crecen calabazas. De todos modos, habrá que aprovechar ahora que hemos matado dos veces a los muertos. Las multinacionales de las fechas señaladas ya están imprimiendo el próximo catálogo de Pascuas. Madrid ya está alterada. En breve las luces de Navidad deslumbrarán el asfalto de una ciudad en crísis pero, es tan bonito...

sábado, octubre 25, 2008

El mundo le gana una hora al reloj y, a pesar de que condena al día a derrumbarse mucho antes, estamos encantados con esa ofrenda que la noche hace a la noche. Tenemos una segunda oportunidad para caer dos veces en la misma piedra o para que los insomnes se rediman y restituyan los inestables cimientos de su amor propio. 25 horas por Real Decreto, por Normativa Europea o por conciencia colectiva intercontinental. Seguro que cuando William Willet ideo su cambio de horario, en un paseo a caballo por Londres previo al desayuno, allá por 1905, no creyó que un siglo después los seguidores de garrafón se frotarían las manos ante este presente que les brinda el otoño. Fue en 1973 que, con la crisis del petróleo en los bolsillos , se pensó que todos ahorraríamos energía con el invento de Willet. Hoy, al borde del nuevo colapso bursátil, aprovecharemos la noche para ingresar nuestros ahorros en la barra del bar que mejor intereses ofrezca a nuestra causa, después, en esa hora plegada escondida en el antepenúltimo giro de la madrugada, derrocharemos nuestras últimas intenciones de encontrar cuerpo que cobije las ganas de perpetuar nuestra huella en 15 minutos de desenfreno.

Cambiar la hora es obligatorio, cambiarnos es imposible.
Me fascinan los crucigramas. Tal vez porque a veces se asemejan a esa nimia porción del universo que puedo contemplar a través de mis ojos. Un caos que gira armónico y que encuentra inexplicablemente su orden en el cruce de palabras. No es que me guste rellenarlos y no es que encuentre apropiado el contenido de sus casillas, es que simplemente me gusta saber que existen. Al menos para creer que en algún momento encontraré alguna palabra de siete letras que ayude a recomponer los pensamientos en mi cabeza. Mientras tanto, no puedo evitarlo, me atrae la noche como a los parásitos la luz. Sólo porque me embauco al primer baho del whisky y me dejo llevar, como se dejan mecer las letras en los crucigramas, me llaman perdido. Y tal vez tengan razón esos apóstoles del buen gusto, me pierdo con demasiada facilidad y con cierta asiduidad. Pero son los riegos que vienen adheridos a la decisión de no afiliarme a ninguna filia. Es difícil nadar en dirección contraria. Me aferro por si acaso a la próxima casilla en blanco del calendario. Cuando creo que voy a hundirme ahí están los crucigramas para demostrarme que en mitad del caos puede hallarse el orden. Inconexo, tal vez, pero necesario.

viernes, octubre 24, 2008

"El camino es largo y tortuoso hasta tu puerta"
The Beatles

No necesito amores a la carta. Me siento incómodo en un mundo sin ideas que no(vela) a sus muertos. En esta enumeración de supuestos placeres hasta el vino tiene lágrimas, dicen los entendidos. Hay nombres que no comprendo y ninguna noche encuentro en la lista del deseo un sólo plato que sirva pecado sin espinas. Pienso con la entrepierna, quiero algo sencillo, un cuerpo vuelta y vuelta. Mi resistencia a ciertos labios es tan frágil como la vana promesa de bajar a tomar sólo dos cañas. Sólo quiero beber, bailar y al final de la noche un poco de acción sin guarniciones. Si se tercia creo que hoy me saltaré los platos y tomaré sólo el postre. Bendita fruta del tiempo.

lunes, octubre 20, 2008

Paseaba por Madrid a esas horas en las que los borrachos llaman a sus exmujeres. Entimismado en el brillo frágil de una copa de vino blanco. Paseaba aturdido por el último círculo que dibujaban las sirenas de una ambulancia en la calle mientras pensaba en las montañas de palabras que le aguardaban entre las sábanas. 24 horas al día son demasiadas para olvidar. Todas sus letras las había desordenado una sola de tus frases y no había que buscar culpables. Y no había que buscar explicaciones en colchones que se ensanchan con el insomnio. Ve porno para agotarse, cuando un mal sueño besa el recuerdo mañana se convierte en la fé de los creyentes y una mal plan para los suicidas.

domingo, octubre 19, 2008

Son las diez de un sábado, hora punta en los colchones y ya suena en la calle el ruido metálico de un saxofonista frustrado. Algún alma caritativa debería invitarle a marcharse a otra esquina o prestarle una cuerda para ahorcarse. Lo sé, a veces lo mejor no es siempre lo más correcto. Prefiero escuchar mi propia música, la de un estómago anárquico en huelga con la revolución de la resaca en las entrañas. Miro como se consume el último café en el primer vaso que he encontrado. Me siento huérfano de mitos y leyendas. Algo me dice que no he nacido para convencer a nadie por eso, tal vez ,algún día llamen a la puerta y sea por mi. No soy un héroe, terminaré por traicionarme y convertirme en todo aquello que no quise. Cuando redoblen los tambores pediré que no me tapen los ojos y espero que para entonces mi hoja de méritos sea tan amplia que me permita dirigir al pelotón en mi fusilamiento.
Tenía cierta fobia a los olores desde que su primera novia se fugó con un tipo que utilizaba la misma colonia que él. Hubiese preferido un olfato atrofiado que no profesase devoción por el poder evocador de algunos aromas, sin embargo, su nariz se perfilaba como uno de los rincones más poderosos de su memoria. Recordar con el olfato le fue contraproducente. Para una vez en mucho tiempo que se le acercó una mujer que no olía a garrafón su pituitaria ya estaba cansada de husmear fracasos.

jueves, octubre 16, 2008

Todos esperaban de él lo que él nunca esperó de los demás. Siempre tuvo el arco de sus labios tensando alguna palabra perfecta para desequilibrar su propia estabilidad. Tenía el gusto de tener el equipaje preparado y la certeza de que cuando hay naufragio las damas siempre se salvan primero. A pesar de lo hallado nunca dejó de buscar. No aguardaba que terminara la pelicula para poder salir del cine pero para las mujeres siempre tenía un último trago. Sabía que cuando paseaba por la calle la gente contra la que se chocaba no solía ser real. Se mató para no tener que suicidarse. Antes de saltar lanzó primero sus zapatos para que sus huellas siguieran en órbita. Tenía tanta rabia que la próxima vez que veamos pasar un cometa con el nombre de sus suelas habrán pasado cien años.

miércoles, octubre 15, 2008

En esta copa cabe lo que ocupa una canción.

En la melodía los hielos tiritan y no es de frío. Esta canción tiene el trago amargo como lo prefieren los viejos que l as peores borracheras siempre son las dulces y el poeta naufraga cuando confunde labios con versos. Será mejor beber al calor de un estribillo difícil para evitar que el vapor de la música empañe la memoria. A esta canción le bastan motivos y le sobra rencor pero no puedo cansarme de esuchar con nervios el silencio previo a la batalla. Antes de descorchar una canción presta atención al momento y al lugar, será mejor que lo hagas solo o el recuerdo de ese instante podrá peresguirte de por vida. Para mal o para bien, hay estrofas que se anclan al paladar. Brindemos por hoy que a esta copa a la que llamamos vida le queda lo que ocupa una canción.

lunes, octubre 13, 2008

"Hijo de puta". No se lo decía a su reflejo, insultaba al espejo que ridiculizaba en un sólo golpe de mirada todos sus defectos. Le bastaba con dejar caer los ojos sobre cualquier parte de su geografía más intima para sentir que los años avanzaban pendiente abajo en su físico. Para paliar su enfado prematuro al borde de una larga jornada de trabajo se prometió un "Hoy salgo a correr". Obviaba así que hoy, como ayer, llegaría a casa al límite del colpaso mental, hastiado por su labor funcionarial de sellar instancias y sin ganas de ejerecer más esfuerzo físico que el necesario para engullir una cena fría. Absorto en la cortina de humo que la televisión imprime a la inteligencia nocturna del común de los mortales logró recuperar un pensamiento para cerciorar que de los últimos años sólo recuerda haber aprendido que la vejez es un camino para el que no se necesita rellenar formularios.

domingo, octubre 12, 2008

Antes nos observábamos de lejos con la distancia que mantienen dos piezas apartadas dentro de un mismo puzzle. Sin embargo, con el tiempo, inexorablemente, todo rompecabezas selecciona cuidadosamente sus fichas y, tras el miedo inicial de que mis huecos no coincidieran con sus salientes, nuestras ausencias se encajaron con soltura. He de reconocer que sus ojos tenían la incertidumbre necesaria para hacerse indispensables. No se en que momento nuestros pasos se sincronizaron pero tras el abismo de sus pupilas hallé un mar que no pedía explicaciones y una barca sobre la que mecer mis fracasos. Serrat ya le cantaba. Yo, que como músico soy un músico indecente, descubrí que en este mundo tan disonante su voz era la nota para que la armonía fuera completa en el acorde. Así que aquí presento mis credenciales para avanzar en tu vanguardia. Aunque la batalla sea dura prometo que cuando el camino se nos vuelva a torcer sonará un vaso quebrado en el horizonte en un nuevo brindis con ron. Por la necesidad de seguir en pie, por la necesidad de necesitarnos.
Despierta otro domingo. Mientras la patria se celebra en crisis, el sol no encuentra tantos motivos. 12 de Octubre, militares en cuña pasean sus uniformes de gala como una secuencia binaria de unos y ceros. Tanteo la mesita para encontrar mis gafas mientras el sonido de un piano martillea mi desparecida conciencia nacional. No hay rastro de colpaso hepático. Cruza por el cielo frágil con el que hoy amanece la ciudad una bandada de aviones descarriados, mi cuarto en desorden es un planeta a la deriva a punto de colisionar en algún punto del universo. Retruenan las cornetas en las grandes avenidas pero mi ardor guerrero está resfriado. No tengo gran cosa que hacer salvo evitar los carros de combate. El último día descansó. Al menos la KPLU N&J emite 24 horas.

viernes, octubre 10, 2008

Sólo salí para poder volver a entrar. Pero a mi vuelta, en el suelo, nuestro amor estaba muerto por la traza de aquella bala imaginaria que nadie se atrevió a disparar. Me dijeron que te alejaste a aquel mar en el que sólo había sitio para dos polizones. Por mi parte, edifiqué un refugio junto al reflejo de la luna y aprendí a no tener que mirar para ver. Me dolió la ausencia donde antes dolían las agujetas de tanto desgastarme las ganas. Pasé horas muertas resucitando mi orgullo. Ayer borré las canciones de aquellos días y hoy he conducido por carreteras secundarias sin anden para despedidas. Pero la lluvia ya no cae con la misma fuerza. Y se que, tal vez, nos veremos algún día... que clase de hombre sería yo si sólo aceptase los órdagos cuando tuviera buenas cartas.

jueves, octubre 09, 2008

La noche es una trinchera. Muchos cobardes disparan al bulto, sin mirar. A lo lejos, en la retaguradia, Alton Ellis templa la hoguera de este refugio de pastores. Jamaica cruza la habitación en el candor de las brasas. Dos minutos y cuarenta y nueve segundos después el reagge es mucho mejor cuando se escucha sin ton ni son, sobre todo sin ton. In Jamaica... todo puede ser verdad y sin embargo todo es tan mentira.
Cuando me apetece me doy al extinto vicio en las ciudades de mirar por la ventana. Repudio a la mañana torcida nacida de un traspiés de nubarrones de cerveza pues me debo a la tarde sin respuestas y a las noches sin preguntas. Conduzco sin carnet por la ruta salvaje que me lleva desnudo al precipicio animal de una mujer. Me protejo de los profetas y de los corazones que no se oxidan. Al volver, me alimento de latas de conserva con sabor a madrugada porque temo los vendavales de sopas de letras que tergiversan mis palabras. Practico a partes iguales la verdad y la mentira .A veces anochezco frente a una pantalla iluminada llena de cuerpos que se dan al amor sin amor y entonces guardo en el primer cajón de la cómoda todo aquello que me hace olvidar. La fragilidad de las canciones que crecen entre mis dedos vuela hasta la marca de ropa interior de alguna sombra furtiva. No pido excusas, no doy explicaciones. Para este viaje no necesito equipaje.

1ª reflexión de la tardor

El verano a echado el cierre. Se ha quedado la calle mecida en un mar de hojas secas y números rojos. Por eso están los bares llenos de amores de segunda mano para camareras de primera. La ciudad huele un poco más a pueblo, es más humana, y en esta suspensión de pagos que ofrece el calor los hay que por ahorrar reciclan sentimientos. Por suerte, mientras la Luna se anaranja en los balcones, Madrid se presta a la batalla. Octubre es el mes de las revoluciones, noviembre el de la ausencia y aunque para el olvido las facturas siempre se cobren en otoño, esta estación es un milagro.

viernes, octubre 03, 2008

El frío y el dolor son psicológicos.

Que se lo digan a Ernest McDonald muerto a puñaladas en el Polo Norte.

miércoles, octubre 01, 2008

El futuro no tiene instrucciones. El pasado tiene contraindicaciones. Resulta, no lo explica el prospecto, que ciertas palabras son reversibles. Algún día bajaré a la calle, a cualquier calle, y me alcanzará la bala perdida de los años. Una bala que salió del cañón que articulaba un gatillo que yo solía apretar. Para qué esconderse, los labios que disparan saben doblar esquinas. Por fortuna, siempre queda el orgullo. Supongo que las caídas tienen sentido si somos capaces de levantarnos. Cualquier día una de nuestras balas podrá herirnos, lo importante es que aprendamos a dar el siguiente paso. Al menos hasta el siguiente disparo contra nosotros mismos. 3, 2, 1... fuego.

lunes, septiembre 29, 2008

Soy lo suficiente mayor
como para no llorar
lo bastante joven
como para volver a equivocarme.
Todavía no he ganado
el derecho a ningún paraíso
pero tampoco he pecado
tanto como para condenarme.
Me siento en tierra de nadie,
viviendo junto a mi sombra
en la línea divisoria de los andenes.
Algunas veces quise ser mejor
pero entre pecho y espalda
sólo cabe un corazón.
No soy un maldito
habito entre la gente corriente
como uno más
no me importa escribir versos
que nadie quiera leer
cuando quiero volver
viajo al amanecer
para evitar las despedidas.
Yo no reparto las cartas
sólo juego mi partida

sábado, septiembre 27, 2008

Soy nulo para el amor, por eso tal vez no me entusiasma el cine. Tengo un suspenso en sensibilidad porque me arde el trasero en la butaca. Sin embargo, a pesar de mis miseras, hoy duele el dolor en la pantalla de la vida. Ha muerto un hombre bueno. Se han cerrado unos ojos, los ojos, y ya no hay besos en las filas de atrás de las salas. Roto el espejo en el que se miraba apolo dan ganas de estrellar el vidrio del último trago contra el reloj. Ley de vida. A todos nos alcanzan las parcas. El caso es que molesta. Jode más que pase el tiempo cuando se mueren los buenos y sigue vivo Tom Cruise. Puede que tenga color el dinero pero ya no hay precio para tu regreso.Paul Newman descansará en los títulos de crédito de nuestra memoria. Hoy el whisky sabe a derrota, bendita derrota si es contigo.
Va por tí.

viernes, septiembre 26, 2008

Se escapan los días que habíamos guardado para hablar de lo importante, lo urgente y lo necesario. Tenemos matrícula de honor en dejar pasar las horas muertas. Gira en nuestra cabeza la aguja del tocadiscos mundial. Ya no tenemos cara de niño. Queda poco por hacer pero muchos calendarios que quemar. Vamos a mear apuntando contra la nada. Es un día gris. Para las cabezas mal pensadas la noche está haciendole el amor al día, para nosotros sólo follan. Huele al café vespertino y escampa en un cortado el temporal de los recuerdos. Toque de queda hasta que se diluyan los poetas en la oscuridad de la noche. Acordaos de mí. Alguien gritará "hombre al agua" y se arrepentirán de dejarnos entrar en el Averno. Puedo escribir los versos más tristes esta noche pero no me apetece. Hoy tenemos abiertas de par en para las puertas del infierno. Estamos enfermos, quizás. El remedio es nuestra propia enfermedad.
El otoño salpica contra el suelo. El techo gris de la ciudad paladea su asco y escupe contra la calle. Las nubes tiene en su puño un puñado de razones para otro diluvio universal. Ya no hay dios que por dios pase. Abro la nevera, me hago un café. Tararea una fulana la canción para despedidas de quien no espera adioses. Baja por el asfalto una rambla de papeles de plata y mientras se abre en el cielo el capote nublado de la mañana, dejo caer en el agua un barco de papel. Voy a bajar al portal a fumarme las ganas o voy a arrimar el hombro contra la cama. Sale el sol y a mi me da pereza caminar sin traspies por el hilo de tender de algún escote. Busco en el armario una camiseta raída que ya no existe. Tarjeta roja al recuerdo, la encuentro echa trapos en la cocina. Para eso hemos quedado. 12:06, al segundo cartero comercial le va a abrir la puerta su puta madre. Me lamo la piel donde antes hubo heridas. Vieja costumbre. Esta noche, mientras el pueblo elegido consuma por gramos su maná, vamos a bebernos las palabras que ya no nos hacen falta. Se filtra el mediodía en los cables de la luz. Cuando el sol decodifica las calles,amanece mi canción. La suerte es una puta pero yo hoy voy a echar una cana al aire.

jueves, septiembre 25, 2008

Está el mundo de mudanza y las nubes pasan de puntillas por los latidos. Tengo floja la entrepierna y en la mano el detonador. A veces creo que tal vez el planeta sería mejor sin gente como yo. No sé si es que he perdido la razón o es mi única manifestación de remota sensatez. Tal vez otros se quieran querer sin querer, yo me conformo con bailar borracho algunas noches. El tiempo tiene párpados y el reloj nos ha hecho un guiño. Aprovecho la racha. Pocas veces la luna vuela tan bajo.

martes, septiembre 16, 2008

En vela

Sobre mi cama, la acidez del insomnio. Abajo, en un colchón, duerme la última invitada en esta jungla de ropa sucia y libros desordenados. Aun así, respira con la placidez de las nanas en idiomas extraños que siempre son más condescendientes con el niño. En su compás rutinario se dibuja la anatomía de un sueño profundo. Me tranquiliza escuchar el vaivén de sus pulmones. Ella no imagina que voy a tallar a navaja, en el aire, una nueva muesca en la corteza de mis textos. A estas horas, mis párpados son como las persianas de un antro que echa el cierre de madrugada. Me aparto la colcha para esperar como una camarera aburrida a que se vaya el último cliente de la barra, pero el sudor se me enfría y espabila la candidez de mis pestañas. Invento historias para entretenerme pero, como un buen reculta llamado a las filas del fracaso, fallo goles a puerta vacía o evito los labios que deseo. Es irónico el ser humano. Mientras yo, despierto, no soy capaz de dominar los designios de mis pensamientos, ahí abajo, el enigma de la somnolencia esculpe con una sonrisa sus sueños.

jueves, septiembre 11, 2008

Vecinos

Aquellas palabras eran escuálidas, malnutridas de intenciones. Parecían pertenecer al invertebrado argot del aburrimiento que componen la climatología, la familia, el destino de las últimas vacaciones o la pesadez del trabajo. Él atribuía a su mirada el don del desconcierto pero ella evitaba mirarle a los ojos para no tener que verse reflejada, allí, presa del deseo fugaz del ascensor. Cúanto veces habían compartido ese ascensor...uno, dos quizá tres años y siempre sucedía lo mismo. Él empezaba por mirarle a la cara, dibujaba una media sonrisa y después sepenteaba patinando por el escote de su camisa. Más tarde se limitaba a mirarle a los pies, sometido a la fuerza gravitatoria de sus instintos. Ella le veía aflojar el nudo de la corbata y centraba sus ojos en los ojos de él, después los apartaba bruscamente, con la indiferencia de quien se siente atraída, cuando él miraba al suelo y ella ya no sentía peligro se recreaba en los hombros fornidos del oficinista. Todas las veces, durante un año, dos o quizá tres, él bajaba en el octavo y ella esperaba hasta el décimo. Después abrían la puerta de su casa y cerraban la herida del deseo. Una vez él pareció titubear una invitación mientras se cerraba la puerta, ella sólo acertó a contestar: "la familia bien, gracias". Él masticó la derrota mientras escuchaba subir el ascensor y ella se mordía los labios al ritmo que su corazón se le desbocaba en el escote.

miércoles, septiembre 10, 2008

The end

Dicen que, tal vez, el mundo acabe esta mañana. Suena a otra excusa. El enésimo toque de corneta para el juicio final estalla en los televisores. Parece que cuando la historia no sabe que decir calla, así adormecemos nuestras conciencias a la hora de la cena. Mientras, el planeta se pudre por las rendijas del cinismo. Oímos la lluvia salpicar en nuestras ventanas pero omitimos la llamada de auxilio de un hombre al que se le calan los sueños o el rugido de un niño perdido en la mañana. Guardamos silencio... pero esta vez no hablar ya es decir. Tal vez, un choque de partículas termine con nosotros y acabemos siendo un cromo en el sobre de estampas de especies extinguidas. Es irónico invertimos millones de euros en alcanzar nuestro fin. Es el máximo esplendor del civismo: la civilización engullida por la civilización. No temais, no es nuevo, el agujero negro lleva mucho tiempo tragándose a la Tierra.

lunes, septiembre 08, 2008

Alquiler

Madrid, en la ventana, gira por la medialuna rota de una terraza ruidosa que da al sur del sur de una calle larga. Su nombre suena a carta cara de un monopoly castizo que no entiende de billetes de mentira.Los vecinos todavía se extrañan de encontrarnos en el rellano, se alteran al compartir tres pisos de ascensor. Produce tristeza, si supieran que somos buenos chicos que separan los desechos y las camas. Dentro, un espejo que devuelve una imagen confusa flanquea la entrada. La madera del parqué chirría a cada paso, a cada visita que asalta la escasa paz de las persianas.En la cocina, el tostador ejerce de santo tribunal de la inquisición y basta con presionar un segundo su repisa asesina para condenar al infierno del pan a las tostadas de molde. La lavadora no centrifuga y el fregadero agoniza con la cadencia que salpican en el suelo las gotas de agua descarriadas. En lo formal, nos devuelven los recibos y chochea el casero. Aquí hay muebles suecos, cubiertos del chino, lámparas de araña, leche de vaca y papel de plata,... pero todavía tenemos muchas ausencias con apellido. No traga bien el lavabo del baño y se queja la nevera de tener que enfriar la escasez de una compra improvisada. Llaman operadoras pero no preguntan por nuestros nombres. Encaramado al precipicio de una noche en vela, el latido de un reloj impasible acuna con su tic-tac mi insomnio. Nada de esto será de mi propiedad pero nunca me perteneció algo tanto como la llama de luz de luna que filtra la ventana eclipsada por mi cuerpo.

En paz

Todavía con las legañas del recuerdo instaladas en el cristal de la mañana se dijo, "menuda mierda". Desnudo, delante del espejo en el que por fín había aprendido a respetarse, todo sentimiento le parecía un exceso de peso que no estaba dispuesto a facturar. A veces los sueños nos traicionan y lo hacen sólo por el placer de que les temamos. Por eso él despertó desconcertado a la sombra de un sueño con ojeras. Por la noche, al compás de su respiración entrecortada, las imágenes de una mujer a la que ya no amaba le habían asaltado la almohada. La noche es una zorra carpichosa que inventan excusas para que perdonemos nuestros instintos. En otro tiempo, el recuerdo de una sola silueta femenina le hubiera arrastrado hasta el fondo del abismo marino de la nostálgia. Ahora, aquel recuerdo era una prueba más de que ya no temía a la soledad, de que ya era un apóstata en la religión de los desengaños. Se duchó y el mal sabor de la noche anterior se coló por el sumidero. Una vez en calma, silbó por la escalera y pensó "que bueno es no deberme nada".

jueves, septiembre 04, 2008

No future for me,
no future with me,
lo siento
olvidé a pronuciar te quiero
la noche es una batalla
y yo soy un guerrero
eso sí
las pistolas están cargadas con balas de elegancia
no soy quien para dar consejos
pero poneos a salvo
o cuando os haya disparado
os arrepentireis tarde
de no haberme entregado a tiempo.
Las deudas del placer vendrán a buscarme
entonces yo quemaré mi dinero,
huiré de Madrid entre las llamas,
podreís tomar mi matrícula
pero será falsa ,
viviré de alguna mujer
y para cuando se acabe el rock and roll en la cama
ya estaré brindando con whisky entre otras sábanas.

lunes, septiembre 01, 2008

I. Proyectos
Tengo la vida en punto muerto
pero necesito un empujón
que me ponga en la carretera
no quiero mapas detallados
ni que me guíen las estrellas
soy consciente de que los mejores viajes
se hacen en un coche destartalado
que arranca a la carrera.

II. La caza

En la penumbra de mis pensamientos
escucho esa música de la ausencia
que trae hasta mí el silencio.
Aquí, escondido en el umbral
de una página en blanco
me siento como un furtivo de la palabra
que espera abatir su presa.

jueves, agosto 28, 2008

Silencio

Guardo en un pentagrama mi manual de instrucciones de piedras para lanzar. La música siempre paga mi fianza o mi rescate y de ella depende sentir remordimientos o alcanzar la redención. Cuando no tengo palabras ella habla por mí. Tengo cinco líneas firmes que componen en mi cabeza la única realidad de mi vida. A su lado no necesito mirar a nada para verlo todo más claro. Guardo para ella un rincón en el pecho en el que ninguna mujer ocupará lugar y cuando cierre los ojos velará mi cuerpo y brindará por mí, como mi única compañera hasta el final.

miércoles, agosto 27, 2008

Desmemoriados

El pasado es un pisapapeles que sólo atrapa algunas hojas. Otras se echan a volar, por eso al mirar atrás sólo podemos leer retales de nuestra memoria. Hasta los autores de las páginas más emborronadas de la historia enmiendan sus tachones con los años. Así, desvirtuados por el espejo cóncavo de la nostálgia los recuerdos nos sirven de almohada. No es que olvidemos que sufrimos es que cuando uno sueña con los ojos abiertos es mejor obviar detalles, lo mismo que se obvia el sabor amargo del último trago de una buena bebida. Es cierto que a veces los ojos no alcanzan a reconocer el mar de lava que se esconde tras unos labios, pero tampoco vale la pena perder demasiadas horas en lamentarse. Al fin y al cabo una vez abrasadas las ganas el tiempo nos devolverá un recuerdo sin quemaduras.

martes, agosto 26, 2008

Enroque

Cada vez cuesta más ser un caballero
en este mundo de sueldos de esquina
de putas farsas y sentimientos chaperos
donde todo lo importante está en venta
donde todo lo necesario está en juego
no hay perro sarnoso con escaño
que se conforme con roer un solo hueso.
Así que si preguntan por mí,
estaré perdido en la maleza de mi mente
disparando contra un pensamiento exiliado
que se alistó anoche a mi batallón de sueños
y no quiere desaparecer
No estamos para juegos
seamos peces que escapen huyendo
entre los agujeros que nos brinda la red
veletas que no cedan al viento
nubes que se nieguen a llover
y si la vida decide arrastranos
a lo inevitable de su jaque mate
antes de ser vencidos por el tiempo
tumbaremos nuestro rey.

lunes, agosto 25, 2008

El sello en la era de la informática

Se caducaron las caricias
que dejó el tiempo en su espalda
y ya nadie reclama sus servicios
para cruzar a nado el paraíso.
Estamos tan ocupados
administrando nuestras prisas
para dedicarnos a otros vicios
que ya no queremos lamer su piel.

Por mucho que sea áereo
el beso urgente del reloj
el último superviviente del mail
enferma en los estancos
como un juguete roto
condenado al asesino underground
del violador de las filatelias.

Irónico final aguardaba su tragedia
de nada le sirvió vencer al matasellos
y los que antes le besaban el trasero
le miran ahora con asco
para asesinarle en el teclado
al ritmo que martillean sus dedos.

Mad-La Hab

"Conozca Cuba primero y el extranjero después"

En Madrid las palabras se encadenan al tiempo. Asidas a las manecillas del reloj la arena corre en su contra. Uno viaja a la deriva buscando un rincón donde atracar en los archipiélagos que ofrece el fin de semana. Le hemos cogido cariño, tal vez, como piratas obligados a elegir entre prisión o un periplo de sal. Madrid es formalmente un buen lugar pero conviene desentumecer los huesos en otras orillas. Es entonces cuando el alma maquina. En La Habana los segundos me huyeron de los bolsillos. Recuerdo como los ecos huecos del sonido cubano surgian atropellados de cualquier balcón desvencijado y ahora, a veces, se reproducen en mis sueños los retales de esa Cuba sonora. Entonces en mi mente nace el Malecón como una frontera pétrea que se insinúa al mar tratando de seducir la oscuridad marina y la brisa, que salpicó de humedad mis gafas, empuja la ganas de volver. Volver para despojar de mis recuerdos el tópico al que se reza en viajes de una semana. Quiero volver para aprender a achicar una nostálgia rodeada de agua y regresar después a la realdidad para tatuar mi memoria con lo bueno y lo malo que habita en mí.

lunes, agosto 18, 2008

Confesiones

No podría soportar
la balsa de aceite
de una mujer lánguida,
con sus preguntas evidentes
en momentos poco oportunos.
A decir verdad
me atrapan las mujeres
con su perfección confusa
en su caminar orgulloso.
Me atrapan las palabras
femeninas y delicadas,
surgidas de la belleza
de una fragilidad demoledora.
Esa es mi debilidad
o tal vez mi firmeza
me gusta la feminidad
en la máxima expresión
de su naturaleza.
Me roban el aire
las manos firmes pero suaves
que piden guerra
y no admiten compensaciones
después de la batalla.
Se atavió la noche con su abrigo de estrellas
mientras ellos se despedían con un beso gélido
entre las huellas de un abrazo traicionero.
No supieron si quiera que debían decirse
y así regresaron otra vez a casa
como regresan las palabras que nunca se dijeron.
En ese camino entre la punta de la lengua y el pensamiento
empezaron a practicar el deporte de echarse de menos
Una vez en cama más por vicio que por amor
el buscó su recuerdo bajo sus párpados
y ante la imponente blancura de sus ojos
la halló desnuda y despierta con la boca llena
de las palabras exactas para desarmar su cuerpo.

martes, agosto 12, 2008

Alivio marino

Bajo del mar
siento que al menos
mientras mis pulmones aguanten
puedo evadirme de la superficie
donde hay aplausos y laureles
para los que vencieron haciendo trampas
Ahí arriba la mentira
es una verdad tan cotidiana
que da asco reconocerse
en el reflejo deformado
que ofrecen las ventanas.
Sin embargo en el agua
la calma impacta de lleno
en el espigón improvisado de mi cuerpo
y al zambullirme
dejo que el silencio del mar suene
mecido únicamente en mi cabeza
por las esquirlas marinas
que dejan las olas en la resaca.

Esclavo del sistema

Me avergüenzan las guerras,
las de Osetia del Sur
y las del domicilio familiar,
me avergüenzan las denuncias
que hacen los columnistas
sobre la precariedad laboral
sin dedicar ni una sola de sus palabras
tan llenas de curvas
a la miseria del becario
que le corrige las faltas.
Me avergüenzan las burbujas
que construyen las familias bien
para evitar que sus hijos
se mezclen con la realidad,
me avergüenza el daño
que hacen los horteras
a la naturalidad del ser humano
también las frases y las intenciones vacías
de una legión de vividores
que se apoltronan en su escaño.
Me avergüenza en sí
el nacionalismo de bolsillo
que profesan los ignorantes
que esconden tras su bigote
una mueca de payaso.
Pero si algo me avergüenza
por encima de todo
es que yo, al cenar,
no vaya a mover un dedo
por cambiar lo que me rodea
y si lo muevo, tal vez,
encienda la televisión
para ver un resumén de las olimpiadas
al fin y al cabo
este evento global
es sólo una vez cada cuatro años.

jueves, agosto 07, 2008

"A veces pienso en el futuro
y la sonrisa se me retuerce
pero qué queréis: estamos vivos
y eso, sin querer, a veces duele"


Solrac Serrot

Cuando pienso en el futuro
me acerco hasta la estantería
para raptar palabras del diccionario
que reflejen la incertidumbre
que echa raices en mis bolsillos.
Así, cuando se derrama sobre la noche
el vaso frágil de la madrugada
a veces llamo a filas a versos
para que se alisten a mis manos
como se alistan las nubes urgentes
a las tormentas que descargan en verano.
Cuando pienso en el futuro y tiemblo
a veces escribo sobre antiguas ilusiones
y dejo que mi voz surja desde la sombra
para que al escribir sobre el papel mis ideas
pueda callar lo que de verdad importa.
Dejé pasar los días viviendo de puntillas
sobre las horas que marcaba el reloj,
lo hice porque sólo creía en el pasado
pero ahora que ya se que hoy
son siempre las vísperas del mañana
tendré que hallar un plan para guiar mis pasos
como se encuentra la última letra del crucigrama.

jueves, julio 31, 2008

Voy a reescribir mi vida empezando por el final:

Y así fue como un día morí.

miércoles, julio 30, 2008

LXVIII La calma final

Ya nadie tendrá que esquivar mis besos de despedida
será mejor así, sin labios que chocan desesperados
al final de la partida, no todo fue tan malo,
aprendí que el amor es para los enamorados.

Por eso, no necesito ver arder pasajes a países extranjeros
y tampoco puedo asirme a la fragilidad del calendario
no fuí yo quien escogió el frío en mi cuerpo
y tampoco tengo derecho a otros besos en otros labios.
Se que todavía hay barcos de guerra en las dunas
todavía encallan huellas de mujer en mi cama
pero cuando pensé que todo estaba en calma
quedó mi recién restaurado orgullo en ruinas.

Soy el pasado, media cuartilla en un álbum de fotos
que alumbra el candil de un corazón con telarañas
cundo recuerde en blanco y negro las cosas que pasaron
seré sólo un leve recuerdo en vuestras entrañas.
Soñarán mis pasos con la línea imaginaria de humo
que dejó un cigarro mal apagado en la ventana
y cuando se apaguen los rescoldos de la felicidad
me abandonaré en casa a la oscuridad de las persianas.

lunes, julio 28, 2008

En el pueblo no había pasado de ser una rubia de bote empeñada por hacer carrera en el difícil arte de buscar cónyuge con posibles. Sin ser imbecil, era más abierta de piernas que de miras. Sin embargo, tuvo a bien el destino, ayudado por cuatro meses de embarazo, que nuestra protagonista cumpliera sus deseos. Emparentó con uno de esos hombres que, en aquellos tiempos en que todavía existía el proletariado, los proletarios hubieran llamado burgués. No volvió a ponerse mechas en su vieja peluquería donde ya la habían bautizado como una mujer con suerte. Desde que dejó el bote de tinte barato se había convertido en una reputada rubia de adopción que se movía en los círculos de moda de la capital provincial. Empeñaba su tiempo en hacer acopio de avalorios y sortijas para darse a su máxima afición, que consistía en mostrar en el pueblo, y casi siempre por fiestas, el esplendor del oro en sus dedos amorcillados por la vida sedentaria. Tuvo dos hijos que crecieron creyendo en la virtud del lenguaje refinado de los colegios de pago. Después, aquellos dos desechos de papá trataban de evangelizar a las masas rurales. Pobre de aquel que se atreviera a discutir la dicción de "Bacalado" o que los vascuences del Athletic eran de "Bilbado. "No ves que ellos van a los jesuistas" replicaban las comadres enrojecidas por el atrevimiento de sus retoños. Muerta la ignorancia y ampliado el estarato social estudiantil aquella suerte de jet set franquista devino en adicciones más mundanas que las de las correciones gramáticas. Ni siquiera su conocida afiliación al Opus salvó al pequeño de los hijos de darse a las drogas. Replegó la señorona velas y no apareció por el pueblo en un tiempo. Era tarde para evitar el escarnio, en los corrillos de los secadores ya se comentaba que a la rubia forastera le había salido un hijo rana. Perdido el honor del apellido, disminuyó el brillo de sortijas y escapularios. Ayer algunos la viernon vender la casa del centro para que un constructor avizado levantara bonitos adosados. Es una señal, dice mi barbero, si la aristocrácia sufre la crisis, aquí, en la Tierra, los lectores del Marca tendremos que apretarnos el cinturón.

jueves, julio 24, 2008

LXVII Sala Sol

Huele a mezcla de sudor y alcohol
Hay besos en oferta
y el género se expone en escalones
Tras el umbral, la noche se recibe
entre un imperio de hormonas
pertrechadas para la batalla.


Sus paredes están más iluminadas
que el resto de perversiones madrileñas,
tal vez por venerarse allí al astro rey
tal vez porque las oscuras intenciones
ya se asumen con la entrada.



En los soportales
se desmarcan los rostos de sus cuerpos
en una suerte de muecas y gestos
propios de la fugacidad del coqueteo
mientran otean dudosos el horizonte
los pájaros descarriados de la madrugada.

Después, al cesar la música
cierra la noche y abre el metro.
La luna entre las nubes se esconde
y mientras arrastro los pies hasta casa
recuerdos que tuvieron miradas antes de tener nombre


...Despierta del letargo del whisky mi memoria....

jueves, julio 17, 2008

Día uno

Aquellas noches no necesitábamos salir de cuatro paredes gastadas y pintadas con gotelé. Nuestros cuerpos eran un mundo en sí mismo. Cada pliegue de tu piel un ecosistema fértil, cada matiz de tus ojos un paisaje marino en el que zambullir las ganas. Recuerdo que buscabas las señas de identidad que están dispersas en mi cuerpo y que yo me divertía contando estrellas en tu constelación de lunares. Después de derribar el muro del pudor nos aislamos del exterior tras montañas de ropa. Tentamos lo prohibido para terminar sudando el placer de reconocernos en mitad de la oscuridad entrecortada de las persianas. Antes de que silbaran tus besos en mis oídos yo no creía en el milagro de la atracción. Me sentía a veces como un cuerpo sin alma y otras como un alma sin forma. Recuperé mi condición de hombre. Pude vencer un olvido. Puedo vencer un recuerdo.

miércoles, julio 16, 2008

CERRADO POR AVERÍA EN EL SISTEMA

Por causas ajenas a blogger este blog permanecerá cerrado indefinidamente

martes, julio 15, 2008

LXVI

La historia la esciben los que ganan,
muy bien, hagamos una excepción.
Nos conocimos cuando moría el invierno
y antes de que llegara la primavera
ya se soñaban mis versos con tu almohada.
Galopamos sin herraduras por el anonimato
en busca del oscuro camino de los amantes
que se dejan llevar por las últimas luces
que no saben donde ir pero no quieren separarase.
Después, cuando las horas pedían explicaciones
tratamos de evitar que nuestros cuerpos chocaran
pero en mitad de un domingo sin madrugada
colisionaron mis labios con tus ganas
y prendieron los besos en nuestras sábanas.
La única opción de apagar nuestro ardor
fue dejar que tu aroma rompiera en la noche
y mezcladas mis manos con tu sudor
hicimos que el mundo bajase su persiana.
Está bien, historian los vencedores:
nos conocimos cuando el invierno moría
y antes de que el verano madurara
aprendí que no iba a convencerte
así que aquí, donde el mundo no es redondo
siempre tienen espinas las flores que huelen bien
y el mar se cobija entre las rocas
para no tener que romper la espuma
donde antes crecieron nuestras rosas.

domingo, julio 13, 2008

LXV D-13, Hundido

Porque no sólo hay que arriesgar para ganar
todo lo puesto en juego de nada ha servido,
como el inventario de un espejo hecho pedazos
con la derrota aflora todo lo perdido.

Dilapidé la herencia de mi calma
de quién es la culpa es lo de menos
nunca estuve tan cerca de dejarme ir
ya nadie quiere un corazón que bombee veneno.

Se aleja el rumor de las olas tristes
y el fracaso se hace en mi garganta fuerte
en mitad de este mar que no se atreve a mojarme
voy a arrancarme los ojos para no tener que verte.

No tengo valor para levantarme de aquí
ahora que estreno esta soledad de verano
me siento como un niño que por primera vez
tiene que caminar sin que tu le des la mano.

LXIV Clamores

Labios rojos, jazz
(sentimientos con sordina)
droga dulce y ron de caña.
Las relaciones son un pentagrama
en el que la doble barra final
se escribe en mitad
de una cadencia rota.
Vete,
si crees que somos disonantes
pero luego no vuelvas sensible
porque aunque creas que
para resolver en tónica
siempre hay tiempo
si te vas todas mis obras
serán para ti sólo silencio.

viernes, julio 11, 2008

LXIII

Estuve en Soria
y ya regresé
sin olmo talado
al que escribirle
mis penas de maestro.
Si acaso tengo
un sueño con alas
que se escapa
y me da la espalda.
No quiero tener
que ladrar mis versos
a la luna.
Tampoco seguir, caminante,
las huellas del poeta
porque yo no tengo
Campos de Castilla
ni cucharas con miel
a la que acudan
las moscas golosas
que endulzan la hiel
de la despedidas.
Entre el Duero y el vaivén
que tiene tu cuerpo
en los recuerdos de la noche
me quedo con lo segundo
pues para ríos melancólicos
no tengo hoy las manos,
prefiero perderme en ilusiones
que sueñan con tus curvas
como meandros del placer.
Río Duero, Río Duero,
si algún día he de volver
que el tiempo nos conceda
una prórroga a la distancia
y entre el rumor del agua
y mi voz en el papel
sellemos labio a labio
lo que alguna vez fuimos
y lo que, tal vez,
algún día,
volvamos a ser.

miércoles, julio 09, 2008

En camas separadas. Aserrando las cómodas y la fragilidad de mis deseos. Como dos viejos que no se quieren. La vida es una mierda. Inadaptado. Voy a Soria, sin gente. Vuelvo de ninguna parte, ojalá tuvieras que echarme de menos. Un rayo partirá todas mis sábanas. Todo el texto es inconexo, no tengo tiempo para más.

martes, julio 08, 2008

LXII Mis miserias

A veces salgo a la calle
cuando nadie puede verme
camino sin rumbo pero con decisión
hasta ningún lugar, a ninguna parte.
Se que dije que la vida es morir o amar
pero es más morir si ves en las aceras
como se aman a gritos el resto de mortales.
Después, al llegar el toque de queda
me reconozco con periodística objetividad
en los espejos que pueblan mi casa,
según se mire tengo los días atrofiados
o se me despiertan las noches insomnes,
ensayo a puerta cerrada frases de rencor
pero después se escapan por la ventana abierta
me pierdo tratando de olvidar palabras
que vienen envueltas en una voz de mujer.
No se vivir a medio gas
y dice el mecánico que cambie
o que así mi motor no durará
pero quién quiere cambiar
cuando todas las curvas posibles
te acercan sin remedio al final.

lunes, julio 07, 2008

LXI

Detesto al amor y a sus profetas,
detesto ese rincón oscuro
que guardan las canciones
que merecen la pena
para resumir mis fracasos.
Detesto que me evites
como el mar evita la arena,
la toca y vuelve con la resaca
a la inmensidad del anónimato
Sin embargo, el salitre ya está
enraizado a la espalda.
Soy consciente de que tal vez
para evitar que se marchite tu otro jardín
habrá que cortar del tallo nuestra flor
pero seguirá oliendo en mi cabeza
como huele el amor
como olían nuestras sábanas
como huele a ti
la camiseta que ahora llevo
y que lavaste en tu casa.

jueves, julio 03, 2008

LX

Mis malas maneras afloran
al ritmo con el que agoniza el reloj
ya se,
no debí llegar a este punto
pero una vez llegado
de nada me sirve la queja
y mis llantos se perderán en la nada
estoy sólo porque quise
pero dime,
como puede estar un león
que acaba de apartarse de la manada.
Y tu que no quisieras quererme
te preguntas si yo ya no te quiero
después me reprochas que siempre quiero más
y tengo miedo de no saber vivir con menos
estoy huérfano de tus labios
me siento perdido sin tus besos.

miércoles, julio 02, 2008

LIX

No podemos prometernos
un amor durardero
ni siquiera la vida eterna
pero puedo decirte
que has de tener la certeza
que haya donde me encuentre
haya donde mis brazos comienzan
habrá siempre para ti
la paz en mis abrazos
el calor de una puerta abierta
y podrán amanecer tus días
donde terminen mis noches
porque hemos cruzado Madrid
galopando el asfalto en tu coche
porque tu sonrisa me alimenta
no nos digamos un adiós
dejemos nuestra historia incompleta

martes, julio 01, 2008

LVIII

El amor entre nosotros resiste
porque le empuja la inercia
que tienen los últimos días.
Por lo demás, es sereno
como un reo condenado a muerte
y aunque yo no creo
en la pena capital
estoy dispuesto a confesar
todos mis crímenes:
a la sombra de tus labios
rasgué una noche
mis vestiduras y tu ropa interior,
el muro que ahora nos separa
se caerá cuando el frío del norte
te peine las ganas.
Todo aquí será escombros
pero utilizaré mi último aliento
para maldecir tus besos
y odiar el mañana.

viernes, junio 27, 2008

Pequeña reflexion de verano

Allí, frente a aquel mar sus ojos miraban hacía adentro. El mismo horizonte salino y el mismo sol de justicia alumbran ahora a un hombre muy distinto de aquel niño que jugaba desnudo y sin pudor en la orilla. El salitre le tiraba de la camiseta y le molestaban los hombros por el sol, sin embargo no podía moverse. También desde aquella posición la arena le abrasaba las plantas de los pies pero se dijo que es mejor pisar en caliente que hacerlo en falso. Al anochecer regresó a casa y descorchó una botella de nostálgia. Es tan duro reconocer que no es el mar el que ha cambiado.

sábado, junio 21, 2008

LVII

Somos un par
aunque a veces cueste
mantener el equilibrio
aunque tus lágrimas
acristalen nuestra casita
con vistas al mar.
Somos un par
con motivos suficientes
para quedarse para siempre
en el colchón.
Somos dos madejas enredándose
a la pared de los días
aunque cueste seguir vivos
y se abrasen nuestras ganas
al fundirse con el calor.
Somos dos y a veces
cuando el sol sale
amaneces en mi espalda
y también somos sólo uno,
un sólo par dejándo a un lado
las convecionalidades del amor.

jueves, junio 19, 2008

LVI

Ahora que es verano
y me hiela tu frialdad
nuestros cuerpos
se separan
simulando la pangea
en mi colchón.
En esta geografía aislada
queda mi espalda
ahogada en el fondo
de un oceáno de sábanas
y rompen las olas
en los besos que ya
no sabemos darnos.
Tal vez, si lo ignoro
algún día tus dedos
arriben de ultramar,
como barcos de conquista,
para atracar en las playas
que te descubran mis encantos.

miércoles, junio 18, 2008

LV

Fue aquella noche
de luna roja
en la que comprendí
que no hacen falta cuchillos
para atravesar la piel
basta con que un beso
a destiempo me bordee
para quedarme aquí
herido de desengaño.
Guardé para ti
mis latidos
y ahora me he quedado
escupiendo contra el viento
todos mis planes
y no importa
sabré salir a la calle
a buscar otro rincón
pero ya no habrá nadie
que habite ese lugar
al que seguís empeñados
en llamar corazón.

lunes, junio 16, 2008

LIV Graduación

Se nos acomodan
los segundos en los bolsillos
y cuando, por fín,
una decisión nos atañe
buscamos en los demás
la respuesta a nuestras dudas.
Pensábamos cuando nos matriculamos
que sabíamos remar a contracorriente
porque todo era tan distinto
a como era todo antes.
Nos creímos cuando empezamos
mayores de lo que somos ahora
igual que ahora nos creemos más viejos
de lo que llegaremos a ser algún día.
Somos tan dados
a las películas lacrimógenas
que algunos practicarán
la nostálgia del regreso
mucho antes de empezar el viaje.
Por lo demás, llegado el día
nos encorsetaremos en trajes absurdos
planchados únicamente para la ocasión
y antes de que el amor nos empache
brindaremos en una barra libre
de whiskys y mentiras
por los días que pasamos
inventándonos las noches

LIII

La lluvia ya se fue
solo quedan las marcas de barro
que dejan las gotas en los coches,
tal y como queda la resaca tras el alcohol
o como quedan moratones de amor
tras las noches en vela.
En la calle el agua aplacaba la alergia
ahora, Madrid es un mar de estornudos
donde se irrita el asfalto.
El sol brilla en los cristales
y en las medias lunas
que dibujan los escotes
en tus pechos de cereza.
El aire lleva tu nombre
y así, en este país de mangas cortas
cada vez cuesta más
encontrar motivos
para aislarse del mundo
en una biblioteca.

sábado, junio 14, 2008

LII Again (Alone)

Debí hacerles caso
a aquellas voces
que me alertaron
pero es que cuando uno sueña
con adueñarse de un amor
deja de ser dueño
de uno mismo.
A veces los trayectos más largos necesitan de vagones de paso. Un viaje de larga distancia requiere montarse en trenes de pequeño recorrido que unan un punto con otro. Son necesarios para avanzar. Sin embargo, aunque pueden parecer más incómodos, la mitad de las veces esos trenes desvencijados son los que nos descubren las maravillas del viaje.
Y qué.
Nadie le va a preguntar a ese tren que siente cuando los pasajeros se montan en él. La mayoría de veces el pasajero se apiada del estado de los asientos o de la falta de luminosidad. Pero el tren está ahí, dispuesto a hacer su recorrido, sin quejas, disupesto a ser utilizado por cuántos necesiten de sus servicios. Claro que cada vez le cuesta más remontar la misma vertiente de la montaña de desengaños. Cada vez le cuesta más abrir sus puertas. Cada nuevo trayecto deteriora un poco más la sala de máquinas.

viernes, junio 13, 2008

LI Viajes de vuelta

Tengo un pasaporte completo
de trayectos a la nada
donde acuñé mis hojas
con sellos de países
en los que creí
que el amor habitaba.
Fue por creerme capaz
que conseguí orden de expulsión
en todo corazón
en el que quise quedarme
más de dos meses.
Tengo un reloj que marca
las horas mas lentas
cuando tu no estas
y ya no quiere solplar
más viento en mis velas.

L Retiro y despedidas

En los reencuentros
siempre hay alguien
que se despide...
deja paso una amor
a otro amor menos furtivo
que regresa.
Y mientras en tu andén
anuncia un pitido
el fin de la distancia
me rasco yo las picaduras
que ayer nos hicieron
en el parque los mosquitos.
A lo lejos un tren llega
y dos labios se unen,
quedo aquí yo
como un calcetín desparejado
al final de la colada sucia.

XLIX

Viernes y no vienes,
te buscado toda la mañana
entre los pliegues
de mis sábanas vacías
entre los precipicios
que deja tu silueta
cuando te marchas de mi colchón
Viernes y no vienes
y madruga un pelotón
de balas perdidas
que deambulan sin destino
pero impactarán
contra la coraza
que salvaguarda mi corazón
Es viernes y no vendrás
y la cerveza no sabrá a cerveza
y el whisky tendrá sentido,
viernes y mis palabras huecas
no saldrán de mi garganta
para no tener que encontrarse
con el eco que deja tu cuerpo
al ausentarse de mi habitación.
Es viernes y no soporto
esa horrible manía tuya
de no visitar a los enfermos,
aunque mi enfermedad se fingida
aunque no exista más medicina
que reencontrarme contigo.
Cuando esta noche practique el recuerdo
se apagarán las luces, morirán mis ganas
y a oscuras en mi cama
me preguntaré
por qué...
¿Por qué es viernes,
yo estoy sólo
y tu no vienes?

lunes, junio 09, 2008

XLVIII Stop

Si el tiempo se detuviese
no habrían guerras en el televisor
ni tratados de paz en los libros
y yo podría besarte
como besa el agua las orillas.
Si las agujas tristes del reloj
quebrasen en tu muñeca
te haría una pulsera
con los segundos que hemos perdido
negándonos a oscuras.
Ojalá pudiera aislarme
de los latidos de las horas
que avanzan irremediablemente
hasta la despedida.
porque si el tiempo no existiese
en un sólo instante descubrirías
que necesitas quedarte conmigo
como necesita la noche al día.