miércoles, septiembre 29, 2010

Se forjó una armardura
para defenderse de las flechas
pero una pistola de agua
acabó por oxidar su coraza.

lunes, septiembre 27, 2010

Jornada Laboral

Se extingue primero la luz en el estudio
después Gran Vía abre la puerta de corrales
y mientras la Falange Auténtica empapela otro banco
el cielo se derrama a corcheas.

Hay descuento en el teatro
pero la sala está vacía
el actor, por lujo, ruega silencio
y el taquillero le devuelve una ovación cerrada.

Mañana el Prado estrena otra exposición
y los críticos escriben por ejemplo
que el bigote por fín se emancipó de Frida.

En la marquesina de una parada de bus
un hombre se atornilla al suelo
frente a un anuncio que hace apología de unos labios.
El amor es tan extraño en estos tiempos
que cientos de turistas lo fotografían.
Su amor era tan solemne
que cada beso era un nuevo tratado
sucedió que un día ella prefirió otra firma
y él cambió de pluma.

domingo, septiembre 26, 2010

Kino-oko

Mientras caía he oído a lo lejos ¡hombre al agua!
Olas del Mar Negro acariciaban mi estatura
qué inmensa es la incertidumbre a recorrer
hasta llegar a la próxima orilla.

No siento la necesidad de ahogarme ante la cámara
el mar se contrae y regresa tras mi espalda
no me asusta la oscuridad del infinito
aparto gota a gota el camino de regreso.

Cada vez oigo más cerca silbar las balas,
ya llega el siglo XX con su sombrero de espinos.
Hay un motín en un barco de guerra
los pájaros disparan contra las escopetas.
Qué frío está éste mar de Ucrania.
al despertar la ventana estaba abierta
y el grifo del baño goteaba.

lunes, septiembre 13, 2010

He vaciado el cargador
contra todos mis poemas
mi verso era un colador
por el que se escurrían las palabras.

Me han llamado violento
por practicar la obsesión
de tirotear todas mis intenciones
hasta dejar que se desangraran en la acera.

Yo ya no escribo para nadie.
Me dí cuenta mientras el ruido de aquel tren
que partía hacia la nada
resquebrajaba Madrid y mis entrañas.

domingo, septiembre 12, 2010

Domingo Post Mortem

He salido de casa rambla abajo
del agua ya no quedaba ni rastro.
Después, me he parado frente a una tienda de espejos
todos los reflejos estaban vacíos sin ti.
No he podido evitarlo
he recordado como cantabas con los ojos cerrados
girabas peligrosamete sobre tu eje
y todos los ojos se peleaban por mirarte.

La calle que ayer estaba invadida
hoy ha firmado el armisticio del domingo.
Aun así, en el suelo todavía pasean tus huellas
acariciando el asfalto por el que caminamos
evitando pisar las palabras que nunca te digo.
Las he oído explotar, pero ya no servían de nada.