jueves, agosto 28, 2008

Silencio

Guardo en un pentagrama mi manual de instrucciones de piedras para lanzar. La música siempre paga mi fianza o mi rescate y de ella depende sentir remordimientos o alcanzar la redención. Cuando no tengo palabras ella habla por mí. Tengo cinco líneas firmes que componen en mi cabeza la única realidad de mi vida. A su lado no necesito mirar a nada para verlo todo más claro. Guardo para ella un rincón en el pecho en el que ninguna mujer ocupará lugar y cuando cierre los ojos velará mi cuerpo y brindará por mí, como mi única compañera hasta el final.

miércoles, agosto 27, 2008

Desmemoriados

El pasado es un pisapapeles que sólo atrapa algunas hojas. Otras se echan a volar, por eso al mirar atrás sólo podemos leer retales de nuestra memoria. Hasta los autores de las páginas más emborronadas de la historia enmiendan sus tachones con los años. Así, desvirtuados por el espejo cóncavo de la nostálgia los recuerdos nos sirven de almohada. No es que olvidemos que sufrimos es que cuando uno sueña con los ojos abiertos es mejor obviar detalles, lo mismo que se obvia el sabor amargo del último trago de una buena bebida. Es cierto que a veces los ojos no alcanzan a reconocer el mar de lava que se esconde tras unos labios, pero tampoco vale la pena perder demasiadas horas en lamentarse. Al fin y al cabo una vez abrasadas las ganas el tiempo nos devolverá un recuerdo sin quemaduras.

martes, agosto 26, 2008

Enroque

Cada vez cuesta más ser un caballero
en este mundo de sueldos de esquina
de putas farsas y sentimientos chaperos
donde todo lo importante está en venta
donde todo lo necesario está en juego
no hay perro sarnoso con escaño
que se conforme con roer un solo hueso.
Así que si preguntan por mí,
estaré perdido en la maleza de mi mente
disparando contra un pensamiento exiliado
que se alistó anoche a mi batallón de sueños
y no quiere desaparecer
No estamos para juegos
seamos peces que escapen huyendo
entre los agujeros que nos brinda la red
veletas que no cedan al viento
nubes que se nieguen a llover
y si la vida decide arrastranos
a lo inevitable de su jaque mate
antes de ser vencidos por el tiempo
tumbaremos nuestro rey.

lunes, agosto 25, 2008

El sello en la era de la informática

Se caducaron las caricias
que dejó el tiempo en su espalda
y ya nadie reclama sus servicios
para cruzar a nado el paraíso.
Estamos tan ocupados
administrando nuestras prisas
para dedicarnos a otros vicios
que ya no queremos lamer su piel.

Por mucho que sea áereo
el beso urgente del reloj
el último superviviente del mail
enferma en los estancos
como un juguete roto
condenado al asesino underground
del violador de las filatelias.

Irónico final aguardaba su tragedia
de nada le sirvió vencer al matasellos
y los que antes le besaban el trasero
le miran ahora con asco
para asesinarle en el teclado
al ritmo que martillean sus dedos.

Mad-La Hab

"Conozca Cuba primero y el extranjero después"

En Madrid las palabras se encadenan al tiempo. Asidas a las manecillas del reloj la arena corre en su contra. Uno viaja a la deriva buscando un rincón donde atracar en los archipiélagos que ofrece el fin de semana. Le hemos cogido cariño, tal vez, como piratas obligados a elegir entre prisión o un periplo de sal. Madrid es formalmente un buen lugar pero conviene desentumecer los huesos en otras orillas. Es entonces cuando el alma maquina. En La Habana los segundos me huyeron de los bolsillos. Recuerdo como los ecos huecos del sonido cubano surgian atropellados de cualquier balcón desvencijado y ahora, a veces, se reproducen en mis sueños los retales de esa Cuba sonora. Entonces en mi mente nace el Malecón como una frontera pétrea que se insinúa al mar tratando de seducir la oscuridad marina y la brisa, que salpicó de humedad mis gafas, empuja la ganas de volver. Volver para despojar de mis recuerdos el tópico al que se reza en viajes de una semana. Quiero volver para aprender a achicar una nostálgia rodeada de agua y regresar después a la realdidad para tatuar mi memoria con lo bueno y lo malo que habita en mí.

lunes, agosto 18, 2008

Confesiones

No podría soportar
la balsa de aceite
de una mujer lánguida,
con sus preguntas evidentes
en momentos poco oportunos.
A decir verdad
me atrapan las mujeres
con su perfección confusa
en su caminar orgulloso.
Me atrapan las palabras
femeninas y delicadas,
surgidas de la belleza
de una fragilidad demoledora.
Esa es mi debilidad
o tal vez mi firmeza
me gusta la feminidad
en la máxima expresión
de su naturaleza.
Me roban el aire
las manos firmes pero suaves
que piden guerra
y no admiten compensaciones
después de la batalla.
Se atavió la noche con su abrigo de estrellas
mientras ellos se despedían con un beso gélido
entre las huellas de un abrazo traicionero.
No supieron si quiera que debían decirse
y así regresaron otra vez a casa
como regresan las palabras que nunca se dijeron.
En ese camino entre la punta de la lengua y el pensamiento
empezaron a practicar el deporte de echarse de menos
Una vez en cama más por vicio que por amor
el buscó su recuerdo bajo sus párpados
y ante la imponente blancura de sus ojos
la halló desnuda y despierta con la boca llena
de las palabras exactas para desarmar su cuerpo.

martes, agosto 12, 2008

Alivio marino

Bajo del mar
siento que al menos
mientras mis pulmones aguanten
puedo evadirme de la superficie
donde hay aplausos y laureles
para los que vencieron haciendo trampas
Ahí arriba la mentira
es una verdad tan cotidiana
que da asco reconocerse
en el reflejo deformado
que ofrecen las ventanas.
Sin embargo en el agua
la calma impacta de lleno
en el espigón improvisado de mi cuerpo
y al zambullirme
dejo que el silencio del mar suene
mecido únicamente en mi cabeza
por las esquirlas marinas
que dejan las olas en la resaca.

Esclavo del sistema

Me avergüenzan las guerras,
las de Osetia del Sur
y las del domicilio familiar,
me avergüenzan las denuncias
que hacen los columnistas
sobre la precariedad laboral
sin dedicar ni una sola de sus palabras
tan llenas de curvas
a la miseria del becario
que le corrige las faltas.
Me avergüenzan las burbujas
que construyen las familias bien
para evitar que sus hijos
se mezclen con la realidad,
me avergüenza el daño
que hacen los horteras
a la naturalidad del ser humano
también las frases y las intenciones vacías
de una legión de vividores
que se apoltronan en su escaño.
Me avergüenza en sí
el nacionalismo de bolsillo
que profesan los ignorantes
que esconden tras su bigote
una mueca de payaso.
Pero si algo me avergüenza
por encima de todo
es que yo, al cenar,
no vaya a mover un dedo
por cambiar lo que me rodea
y si lo muevo, tal vez,
encienda la televisión
para ver un resumén de las olimpiadas
al fin y al cabo
este evento global
es sólo una vez cada cuatro años.

jueves, agosto 07, 2008

"A veces pienso en el futuro
y la sonrisa se me retuerce
pero qué queréis: estamos vivos
y eso, sin querer, a veces duele"


Solrac Serrot

Cuando pienso en el futuro
me acerco hasta la estantería
para raptar palabras del diccionario
que reflejen la incertidumbre
que echa raices en mis bolsillos.
Así, cuando se derrama sobre la noche
el vaso frágil de la madrugada
a veces llamo a filas a versos
para que se alisten a mis manos
como se alistan las nubes urgentes
a las tormentas que descargan en verano.
Cuando pienso en el futuro y tiemblo
a veces escribo sobre antiguas ilusiones
y dejo que mi voz surja desde la sombra
para que al escribir sobre el papel mis ideas
pueda callar lo que de verdad importa.
Dejé pasar los días viviendo de puntillas
sobre las horas que marcaba el reloj,
lo hice porque sólo creía en el pasado
pero ahora que ya se que hoy
son siempre las vísperas del mañana
tendré que hallar un plan para guiar mis pasos
como se encuentra la última letra del crucigrama.