jueves, septiembre 28, 2006

Bicis/Alas/Fronteras

Los niños pedalean, sin ahorrar en esfuerzos, remontan las cuestas a golpe de manillar, poniendo todo su empeño para llegar a lo más alto, arriba, sin importarles que el plato esté roto o que el barro salpique en la espalda.
Si se les sale la cadena, pedalean más aunque no avancen. Da igual que llueva, ellos siempre quieren galopar con sus bicicletas, más allá de las nubes, tal vez esa sea la verdadera libertad, la de la canción. Pienso que así fue como yo la conocí. Si no entiendes el significado de las fronteras, no existen.
Ahora supongo, que en la evolución del hombre, un momento importante, aunque regresivo, es cuando el humano se baja de la bici. Entonces todo deja de ir sobre ruedas.

lunes, septiembre 25, 2006

Todas las esperanzas (Ciclo Calamaro)


Todas las esperanzas del mundo. Alguien sabe que todo tiene dos verdades. Que la Luna tiene una civilización perdida en su cara oculta es una realidad para muchos.

Todos tenemos esperanzas. Hay uno que espera ser esperado por alguien y otro que busca ser buscado. Una persona sólo acude al campo de fútbol para gritarle al árbitro sueña que la rubia del palco le hace caso. Hay uno que fue abandonado que tiene la esperzanza de abandonar a alguien, incluso hay un dios que quiere rezar.

Yo, ayer, de copas con Elvis, soñé que volvía, de dónde, me preguntó, de un sueño, le dije sin vacilar. Le hizo gracia, pero se que no le caigo bien.

Sanando (Mi enfermedad) Ciclo Calamaro


-Esta la perdemos- y le daba patadas por debajo de la mesa. El tiró un as de copas y se fueron a casa contentos de haberla perdido. La baraja no estaba marcada y la ventana estaba abierta. Jugaron hasta hacerse daño. Se amaron y se odiaron sin poder olvidarse el uno al otro.
Macedonia a la hora del postre, besos con espinas. Los domingos las tardes eran muy cortas y los miercóles, único día de la semana que sólo se veían una hora en clase, muy muy largos. El jugador suplente que se aburre en el banquillo envidiaba los cinco minutos que sus miradas se cruzaban por las mañanas.
Una carta arrugada y sudorosa, siempre a escondidas, tendido en la cama. Buscando el doble sentido de las palabras, las frases secretas que sólo los dos conocían. La Luna y el señor X se amaban sin saberlo, los dos seudónimos desde donde se idealizaban eran en realidad ellos con otros trajes y otros años.
Ahora, que cada esquina tiene su nombre, enferman los recuerdos y se retuercen al son de canciones de un disco que él le grabó. Cada pareja tiene su fin, pero ellos nunca fueron par, sino las dos partes de uno mismo. Tal vez algún día, quien sabe...el pecado es un rico caprichoso

domingo, septiembre 24, 2006

Como un perro (Ciclo Calamaro)


Llovía gris anaranjado como las noches nubladas en un pueblo. Llovía y olía a tierra mojada bajo las suelas. A cada gota, más vulgar, a cada trago, más dentro de mi. Llovía y yo bebía lástima sin alcohol. Llovía y un perro flaco cruzaba la carretera haciendo eses. Una vieja que abría el paraguas en mitad de un paso de peatones desesperaba a los conductores de un bmw ,fruto de un ilícito trabajo.

Las calles con pendiente mezclaban agua turbia y asfalto. Por fin llovía, en el mejor de los casos llevaba sin llover cuatro o cinco meses, los niños pequeños miraban al cielo extrañados y los abuelos ponían a cubierto sus calvas. Llovían nubes grises y en mitad del cementerio un muerto se cambiaba de postura.

Los agricultores hacían una muesca en un árbol seco, como casi todos los árboles por aquí, y el perro flaco ahora hacía zetas esperando el triste desenlace. Un bmw derrapaba en un paso de peatones y una vieja bostezaba frente a la calva de su marido, mientras soñaba que en el cementerio algún muerto estiraba algo más que la pata por ella. Llovía y yo miraba la ventana desde la lluvia.

Llovía, los ojos de un perro flaco se cerraban y la matrícula de un bmw se descolgaba. Una vieja cortaba flores de su maceta para confeccionar un ramo mientras la triste calva de su marido explicaba a su nieto el ciclo del agua.
Me prometí dejar la bebida, dibujé mensajes con el dedo en el techo de los coches, me olvide de todo y no viniste.

Te esperé, pero llovía.

viernes, septiembre 22, 2006

No se puede (ciclo Calamaro)


No se puede confiar en un corazón ajeno/No se puede confiar en corazón de uno mismo.

No te quiero/no se decir la verdad.

No es tarde para pedir perdón/no hay tiempo para perdonarte.

No te importo/No te importo a ti tampoco

No me busco/No me encuentro

No pienso en ti/No pienso en nada

No puedo mirar atrás/No hay presente suficiente para que no pueda mirar atrás.

No tengo razón/no me equivoco

No me duele que estés lejos de mi/No me gusta no tenerte cerca

No me da asco la vida/no me muero por vivir

No tengo deudas/No tengo con qué pagarlas

No voy a salir a por ti/No voy a quedarme en casa sin ti

No me gusta la verdad/No more lies, please

Hoy


Hoy he bostezado, he abierto los ojos, me he rascado la cabeza. He soñado que una bandada de pájaros volaba rumbo al sur. La canción más triste rompía todas sus cintas. Hoy me he despertado con ganas de Paz, hoy he mirado más allá de mi pequeño cuarto, más cerca del lado izquierdo del pecho y he encontrado gente que me miraba a los ojos desde sus ojos líquidos.
Ésta mañana he abierto mi ventana y allí estaba el Sahara, Iraq, Argentina, un húerfano, mi barrio y dos vecinas que enviudaron. Hoy, en mi balcón, todos los niños soldados del mundo disparaban caramelos al aire, los vestidos negros de solteras octagenarias mecían a los nietos que nunca tuvieron, hoy los estudiantes empezaban el curso revolcándose en la hierba, hoy no pensé en mi y caí en la cuenta de que puede haber otro Mundo escondido tras mis cortinas.
Hoy le eché un piropo a la Libertad y ella me guiñó un ojo, hoy supe que a veces los cambios no consiguen cambiarnos y seguimos guardando nuestra esencia, hoy pensé en ti y supe que tu también pensarías lo mismo...

jueves, septiembre 21, 2006

R.I.P. (Rodando Ingratos Pensamientos)

Sólo soy expoeta sin rimas
que no ha de hallar su sitio
En el mercado de tus trampas
cambié mis versos por ripios.

Alcancé a olvidarte un lunes
y el martes llamaste a mi puerta
no le eché el cerrojo al amor
y me tocó pagar la cuenta.

Dolor/Amor receta de galeno
botica misteriosa de droga dulce
que mata a la larga sin remedio.

Lo siento/Adiós excusa risoria
que en el fin suena a mentira
de quien huyó con mi memoria.

Celos/Insomnio la única verdad
la palabra del dios despedida sonó
y me dejó buscando mi otra mitad.

Mañana/futuro sangrante ilusión
para quien no deja de odiarte
pero te guarda sitio en el corazón.