jueves, octubre 28, 2010

Temo al miedo
y al viento del sur.
Los dos me despeinan la tarde
los dos me traen tu recuerdo.

domingo, octubre 24, 2010

Cómo era la mañana

A veces le espío en su soledad
y siento como su cuerpo es una excusa
que se aferra al tiempo
para no salir volando.

En su piel las cicatrices son costuras
por las que se deshilvana la ausencia
y cada respiración es un nuevo mundo
en el que las fotografías ejercen de memoria.

Todos mienten cada vez más
y cuando por casualidad
toma conciencia de sí mismo
el mar es sólo un instante,
el resto todo es naufragio.

miércoles, octubre 20, 2010

4- Kirche

Munich, Iglesia de St Michael 14/10/10

Leo en el santoral que mañana es Sta Teresa Von Ávila
en un retablo San Miguel mata a sablazos a sus dragones
me consuela saber que al menos los míos no escupen fuego.

A mi alrededor tan sólo cuatro viejas rezan
me siento diminuto frente al altar
que todo es inmenso hasta que suena el órgano.

Oímos respirar sus acordes menores
parecen esta compuestos tan sólo
para disipar la soledad de los fieles.
De vez en cuando algún turista descarriado
hace tintinear alguna moneda en el cepillo
y rompe la magia en la que estamos sumergidos.

Ésta vez estoy tan cerca de mí
que cuando me sorpende de nuevo el silenco
y el olor a incieso condecora tu olvido
toso por última vez
y siento que ya puedo ir en paz.

Te desconozco

En el tren de vuelta han puesto un documental
hablaba de una ciudad que visite hace un tiempo
nada es tal y como yo lo recordaba.

Aquellos rostros son demaisados grises en la pantalla
y las calles que tanto le gustaban a mi nostalgia
son ahora estériles y demasiado anchas.

Mientras la voz en off sigue maltratando mi recuerdo
tengo la misma sensación que cuando releo tus viejas cartas
tu amor siempre es mucho más caliente en mi memoria.

A veces me pregunto dónde y con quién estuve yo entonces.

domingo, octubre 17, 2010

3- Touch me / Tacheless

Hemos cruzado demasiados semáforos en rojo
hemos montado a muchos trenes y cerrado demasiadas puertas
hemos comido en los andenes y saciado la sed en las gasolineras
hemos abierto demasiadas heridas por el camino
y badeado muchos ríos turbios para poder dejarlo todo atrás.

Hemos abatido a tiros a nuestra infancia
y cruzado todas las vías sin pasos nivel
hemos cargado todo el viaje con el peso de nuestros corazones

Hemos ido demasiado rápido y sorteado a mucha gente
hablado cuatro idiomas y fantaseado con la misma mujer
hemos escupido contra el viento y discutido por qué dirección tomar.

He sufrido tanto para llegar hasta éste instante
que comprende que una vez aquí
tu ya no me parezcas ningún obstáculo
y tu rechazo ningún castigo.

2- Café Expresso

El surco de las primeras bicicletas dibuja las calles
la mañana sigue escondida tras una niebla prematura
y sólo se intuye la vida en el ruido de algún motor
que arranca al tercer intento.

Munich se nos desaparrama en la mirada
mientras lo veo alejarse calle arriba
comprendo que todos tenemos derecho a remontar el río
aunque al desovar las intenciones mueran nuestros sueños.

Con las prisas ha olvidado sus cosas
pero hacia donde él va no va a necesitar abrigo.
Tengo la certeza de que no volverá
y aun así no dejo que nadie ocupe su asiento.
Pido en la barra otro asqueroso café alemán
y recuerdo una de esas tardes contigo
en las que yo también sabía llorar.

1- Hauptbahnhof

En el andén tirita una mujer
yo también viajo sin billete
y me acerco a consolarla.

Juntos tememos al revisor.

Ella tiene miedo de una multa cara
y yo a que descubran que no me importa
hacia donde se dirije el próximio tren.

Betty me habla todo el tiempo de su ciudad.

La dejó hace unos meses por un hombre
que ahora le ha dejado a ella
y teme que al volver ya no sea la misma.

Un chico la descubre en mitad del trayecto.

Le obligan a apearse en la siguiente estación
por un momento siento la necesidad de irme con ella
tiene casi mi edad y ya ha vivido dos vidas.

Al arrancar me despide agitando el brazo
hasta que la niebla la engulle en el último suspiro.
ahora ya sólo pienso en mí.

Me he pasado toda la noche inventando el infinito
para no tener que reconocer la nada.

Mal de oldina

Cada vez que llego a casa
siento como la luna se descarrila en la ventana
creo que voy a vomitar otra vez
veo el universo girar en mi retrete
últimamente cuando consigo esquivar mi ritmo cardiaco
oigo una voz que me susurra
piensa menos con la polla y más con las heridas.

Cada día Dios me despierta más temprano
y me trae hasta aquí palabras que no comprendo
pero que a todo el mundo le parecen indispensables.
Desde ayer el banco se empeña en hacerme madurar
para hacerle feliz yo ya he matado al futbolista con el que soñaba
y aquella chica camarera ya no me sirve nada.

Sólo os pido que ésta vez si vas a odiarme sea de verdad .
Cuando despierte ahí arriba en algún lugar del cielo
los flamencos volarán a África para pasar el invierno
y puede que tal vez uno de estos días
se me olvide una respirar.