viernes, mayo 13, 2011

Soy un verso asido al tejado
la canción sobre la que pasta el poeta
cuando el trapecista siente
la llamada perdida del alambre.

Tus labios se abrazan al silencio
y el pí pi pi de un móvil me informa
tras la abreviatura de un latido
que ha fracasado mi golpe de estado

Últimamente miro tus labios
con la emoción de poner nombre a las cosas
y la necesidad de olvidar todas las palabras.

Lo dicen las noticias
tu voz es una revolución sin alzamiento
un susurro que golpea firme el yunque de mi oído
para derrocar la democracia de cuanto pienso

Ahora, mientras oposito a tus noches
y busco en mis bolsillos
alguna fórmula que resuelva el enigma
no encuentro salario que pague la duda.

Lo dejo estar,
tú todavía no sabes
que cuando estás sentada sobre el precipicio
yo también siento el abismo.

martes, mayo 03, 2011

50 cl.

El viento es tímido con las nubes
antes de que la luz se acune
sobre la piel del Tiergarten.

Amarrados a la calma que proporciona
una cara conocida entre un mar de extraños
esperamos que nos inunde la noche
mientras los niños juegan al escondite
entre las piedras del monumento al Holocausto.

Hemos disparado fotografías con automático
para conocer Alemania en 10 segundos.
Conscientes de que años después será la nostalgia
la que dispare contra nosotros
nos dejamos habitar por la cerveza
hasta que la calle nos engulla
bajo los párpados de Berlín.

En algún lugar dos hombres diferentes dirán
"Mírate, alguna vez fuimos esos".

Abril

Huele a humedad
el cielo está al borde del parto
y antes de que rompa aguas
los molinos de viento
se dejan llevar hasta el naufragio.

Aquí, donde nunca llueve mar
disfruto de la tormenta sólo un instante
hasta que el primer rayo ilumina tu casa.
conmigo las previsiones siempre se cumplen
cuando te conocí anunciaron precipitaciones.

Has salido a la ventana
y me ensimismo durante un rato
hasta que la rambla de agua
cala mis zapatillas.

Ahora ya sé que
aunque más tarde escampe
el resfriado llegará mañana
y las toses durarán toda la primavera.

jueves, abril 28, 2011

Al salir del hospital
he encallado en el silencio
como un húerfano más de la muchedumbre
aturdido por el píar de los semáforos
y la intermitencia estúpida de Madrid

A veces soy como el viejo
que mira de reojo el encierro
porque aunque sus piernas maltrechas
ya no afinan la carrera en el empedrado

lleva tiempo forjando la idea
de una última carrera en la que dejarse coger.

Desde hoy me he encadenado al prospecto
de una incertidumbre con recetas
en la que el peor efecto secundario
es saber que mi corazón es una bala perdida
que ya no alcanzará a tocarte.

lunes, noviembre 08, 2010

Molinos de miedo

He utilizado las veces que el viento
abría de par en par las ventanas
como unidad de medida del otoño.

El frío nos atraganta la tarde
y en las heridas de los labios
siento arder alguna palabra
que nos deja mal sabor de boca.

Os he visto a todos madrugar
para alistaros a la cola del miedo
yo también he pedido el turno
para esperar a que algún año
regrese de pronto el tiempo para los héroes.

En nuestra memoria llevamos
tatuados todos sus insultos.
A veces cuando me importan tanto
que todo se vueve tan ridículo
corro a apoyarme en tu pared
para pensar en el lugar
donde dejamos olvidada la revolución.

jueves, octubre 28, 2010

Temo al miedo
y al viento del sur.
Los dos me despeinan la tarde
los dos me traen tu recuerdo.

domingo, octubre 24, 2010

Cómo era la mañana

A veces le espío en su soledad
y siento como su cuerpo es una excusa
que se aferra al tiempo
para no salir volando.

En su piel las cicatrices son costuras
por las que se deshilvana la ausencia
y cada respiración es un nuevo mundo
en el que las fotografías ejercen de memoria.

Todos mienten cada vez más
y cuando por casualidad
toma conciencia de sí mismo
el mar es sólo un instante,
el resto todo es naufragio.

miércoles, octubre 20, 2010

4- Kirche

Munich, Iglesia de St Michael 14/10/10

Leo en el santoral que mañana es Sta Teresa Von Ávila
en un retablo San Miguel mata a sablazos a sus dragones
me consuela saber que al menos los míos no escupen fuego.

A mi alrededor tan sólo cuatro viejas rezan
me siento diminuto frente al altar
que todo es inmenso hasta que suena el órgano.

Oímos respirar sus acordes menores
parecen esta compuestos tan sólo
para disipar la soledad de los fieles.
De vez en cuando algún turista descarriado
hace tintinear alguna moneda en el cepillo
y rompe la magia en la que estamos sumergidos.

Ésta vez estoy tan cerca de mí
que cuando me sorpende de nuevo el silenco
y el olor a incieso condecora tu olvido
toso por última vez
y siento que ya puedo ir en paz.

Te desconozco

En el tren de vuelta han puesto un documental
hablaba de una ciudad que visite hace un tiempo
nada es tal y como yo lo recordaba.

Aquellos rostros son demaisados grises en la pantalla
y las calles que tanto le gustaban a mi nostalgia
son ahora estériles y demasiado anchas.

Mientras la voz en off sigue maltratando mi recuerdo
tengo la misma sensación que cuando releo tus viejas cartas
tu amor siempre es mucho más caliente en mi memoria.

A veces me pregunto dónde y con quién estuve yo entonces.