Yo te quise como sólo se quiere
a quien no se puede querer
porque tu me hablabas
como sólo hablan
quienes deben callar.
Después para huir en paz
tiroteaste mi recuerdo
y yo desangré mi memoria.
Hoy, ordeno entre la ropa de invierno
los restos de las últimas palabras
que dejaron nuestros encuentros.
La entrada de aquel concierto
es hoy un pase para el infierno
en el que yo traté de retenerte
y tu no quisiste quedarte
Después te olvidé en otros labios
y tu encontraste tu mitad
sin embargo, ante un nuevo julio
la nostalgia te da otra oportunidad.
Las mudanzas son perversas
y aunque no quise volver a practicarte
ahora tengo repartidas en cajas
las últimas caricias de nuestra felicidad.
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Hace 16 horas