sábado, mayo 24, 2008

XL

Hay veces que te arrancaría
de un tirón toda la ropa
para abrasarte la piel
con el tacto de mis labios
A veces te buscaría para hallarte
confusa pero decidida
a enfrentar nuestros cuerpos
donde siempre quisimos encontrarnos
Pero un segundo antes del abismo
siempre termino induciendo
mi corazón al coma
para no soñar con lo que sueño
para no latir lo que lato
para que cuando las horas nos derrotan
no termine besando siempre
la estela que deja tu recuerdo.

jueves, mayo 22, 2008

XXXIX

Aquel bar no entendía de inviernos,
las luces de los dardos se morían
y arropaban con sus últimos brillos
a los borrachos de las esquinas.

Tú estabas aislada tras la barra
en tu horizontal canción de madrugada
yo no acertaba a imaginarte mas que desnuda
con tus manos frías sobre mi espalda.

El humo gris, tóxico y pesado,
que nacía de las entrañas de aquel lugar
bombardeaba lacrimógeno mis párpados
y ensuciaba de deseos salvajes nuestras almas.

Todavía no habíamos probado un trago
y alguien cerró para siempre aquella botella
Fue como quedarse con el regusto amargo de tu boca
sin haber anestesiado mis labios con ella.

Cuando aquel esclavo del gimnasio
me invitó con sus modales a abandonar el bar
yo busqué tu cuerpo entre las sombras
como busca un mal estudiante una reválida estival.

Y abandoné a la noche nuestra suerte
cubriendo de mentiras todos mis miedos
recuerdo que salí a decirles que te odiaba
para no tener que gritarte cuanto te quiero.

martes, mayo 20, 2008

XXXVIII

Después, a mi ilustre torpeza
le sucedió tu legión de suspiros
y entre mis ganas y tus nervios
se nos fue la tarde y la cabeza.
Tu querías que aprendiera
a mirarte de lejos pero
yo te apunte con mi fusil.
Yo no buscaba tus sábanas
y tu no querías absolver
conmigo tus pecados
sin embargo yo no te quería dejar
y tu tenías motivos para quedarte.
Después, un paso antes del abismo
nos dimos dos besos
y volvimos donde vuelven
a acunarse los deseos,
donde regresan los suicidas
que no se atreven a saltar


...y la noche avanzó en mi cama
como avanzan las olas
que rompen contra la eternidad...

lunes, mayo 19, 2008

XXXVII Alforjas

A veces nuestro cuerpo
no puede cargar
con todas las palabras
que el tiempo nos regala.
El alma, generosa,
se hace cargo de la empresa
y paga sin desplantes
el coste del traslado.
Alguien debería explicarle
que cuanto más peso asuma
más pesado se le hará
el viaje de vuelta
y posando sus ojos
en el horizonte del regreso
cada letra se le clavará
como un libro de poemas
que no hemos escrito
que no hemos leído
pero que nos pertenece
como le pertenecen a los domingos
nuestras horas muertas.

domingo, mayo 18, 2008

XXXVI Despierta

Perdí la noción del tiempo
como se pierden los días
en un agosto en vacaciones.
Tengo un calendario empañado
en el que anoto con tinta azul
las horas que me debes.

Perdí la voz en mi silencio
como se pierden los tranvías
que tienen parada en mis canciones.
Tengo en la cartera un corazón ajado
y fusilo mi calma por ir donde estas tú
luego, me juro que lo que quiero no lo tienes.

...pero perdí el frío en aquel invierno
que nació en mi piel precoz de alergias
Guardo en mi cabeza intactas las ilusiones
y mis manos veloces te esperan despacio
apoyadas en el misterio de mi secreto baul...
Tengo la maleta hecha por si por fín vienes

jueves, mayo 15, 2008

XXXV

Me siento ante ti
como un elefante
que quiere escribir
en una vieja Olivetti
el poema rojo
de su última senda.
Y quiero acostarme
a tu espalda
antes de que vengan
a robarnos las palabras
que te escribí.
Ya sabes que
puedes dejarme
en cueros el alma
y no pagar la cuenta,
pero mi vida
no puedes
buscar a tientas mi cuerpo
o tu obligación primero
y mis manos después
se te echarán encima.

miércoles, mayo 14, 2008

Estaba cantado (breve inciso de dolor)

No aprendo.
Otra vez tengo que
desandar los mismos caminos.
Las sonrisas
se me clavan como cuchillos
para recordarme
que aunque mis ilusiones
hayan muerto
,yo, sigo vivo.
Esta es mi historia
otra vez, la misma historia.
No temáis ya se
que se sobrevive.
Y tal vez eso sea lo peor...
siempre se sobrevive.

XXXIV

Quise encontrar
un mapa del tesoro
en el que una cruz
me marcara el camino
o el libro de alquimia
que me ayudara a mezclar
tu cuerpo con el mío.
Eregirme en atípico químico
hasta conseguir una sustancia
que no sucumbiera ni ante el miedo
ni ante el peligro.
Quiser devolverte la mirada
sin que nos hicieran daño
las balas perdidas
que un ángel dispara
rabioso por no tener sexo.
Quise llegar a tiempo
pero al mirar por mi ventana
te ví marchar
...y te ví marchar.