lunes, septiembre 29, 2008

Soy lo suficiente mayor
como para no llorar
lo bastante joven
como para volver a equivocarme.
Todavía no he ganado
el derecho a ningún paraíso
pero tampoco he pecado
tanto como para condenarme.
Me siento en tierra de nadie,
viviendo junto a mi sombra
en la línea divisoria de los andenes.
Algunas veces quise ser mejor
pero entre pecho y espalda
sólo cabe un corazón.
No soy un maldito
habito entre la gente corriente
como uno más
no me importa escribir versos
que nadie quiera leer
cuando quiero volver
viajo al amanecer
para evitar las despedidas.
Yo no reparto las cartas
sólo juego mi partida

sábado, septiembre 27, 2008

Soy nulo para el amor, por eso tal vez no me entusiasma el cine. Tengo un suspenso en sensibilidad porque me arde el trasero en la butaca. Sin embargo, a pesar de mis miseras, hoy duele el dolor en la pantalla de la vida. Ha muerto un hombre bueno. Se han cerrado unos ojos, los ojos, y ya no hay besos en las filas de atrás de las salas. Roto el espejo en el que se miraba apolo dan ganas de estrellar el vidrio del último trago contra el reloj. Ley de vida. A todos nos alcanzan las parcas. El caso es que molesta. Jode más que pase el tiempo cuando se mueren los buenos y sigue vivo Tom Cruise. Puede que tenga color el dinero pero ya no hay precio para tu regreso.Paul Newman descansará en los títulos de crédito de nuestra memoria. Hoy el whisky sabe a derrota, bendita derrota si es contigo.
Va por tí.

viernes, septiembre 26, 2008

Se escapan los días que habíamos guardado para hablar de lo importante, lo urgente y lo necesario. Tenemos matrícula de honor en dejar pasar las horas muertas. Gira en nuestra cabeza la aguja del tocadiscos mundial. Ya no tenemos cara de niño. Queda poco por hacer pero muchos calendarios que quemar. Vamos a mear apuntando contra la nada. Es un día gris. Para las cabezas mal pensadas la noche está haciendole el amor al día, para nosotros sólo follan. Huele al café vespertino y escampa en un cortado el temporal de los recuerdos. Toque de queda hasta que se diluyan los poetas en la oscuridad de la noche. Acordaos de mí. Alguien gritará "hombre al agua" y se arrepentirán de dejarnos entrar en el Averno. Puedo escribir los versos más tristes esta noche pero no me apetece. Hoy tenemos abiertas de par en para las puertas del infierno. Estamos enfermos, quizás. El remedio es nuestra propia enfermedad.
El otoño salpica contra el suelo. El techo gris de la ciudad paladea su asco y escupe contra la calle. Las nubes tiene en su puño un puñado de razones para otro diluvio universal. Ya no hay dios que por dios pase. Abro la nevera, me hago un café. Tararea una fulana la canción para despedidas de quien no espera adioses. Baja por el asfalto una rambla de papeles de plata y mientras se abre en el cielo el capote nublado de la mañana, dejo caer en el agua un barco de papel. Voy a bajar al portal a fumarme las ganas o voy a arrimar el hombro contra la cama. Sale el sol y a mi me da pereza caminar sin traspies por el hilo de tender de algún escote. Busco en el armario una camiseta raída que ya no existe. Tarjeta roja al recuerdo, la encuentro echa trapos en la cocina. Para eso hemos quedado. 12:06, al segundo cartero comercial le va a abrir la puerta su puta madre. Me lamo la piel donde antes hubo heridas. Vieja costumbre. Esta noche, mientras el pueblo elegido consuma por gramos su maná, vamos a bebernos las palabras que ya no nos hacen falta. Se filtra el mediodía en los cables de la luz. Cuando el sol decodifica las calles,amanece mi canción. La suerte es una puta pero yo hoy voy a echar una cana al aire.

jueves, septiembre 25, 2008

Está el mundo de mudanza y las nubes pasan de puntillas por los latidos. Tengo floja la entrepierna y en la mano el detonador. A veces creo que tal vez el planeta sería mejor sin gente como yo. No sé si es que he perdido la razón o es mi única manifestación de remota sensatez. Tal vez otros se quieran querer sin querer, yo me conformo con bailar borracho algunas noches. El tiempo tiene párpados y el reloj nos ha hecho un guiño. Aprovecho la racha. Pocas veces la luna vuela tan bajo.

martes, septiembre 16, 2008

En vela

Sobre mi cama, la acidez del insomnio. Abajo, en un colchón, duerme la última invitada en esta jungla de ropa sucia y libros desordenados. Aun así, respira con la placidez de las nanas en idiomas extraños que siempre son más condescendientes con el niño. En su compás rutinario se dibuja la anatomía de un sueño profundo. Me tranquiliza escuchar el vaivén de sus pulmones. Ella no imagina que voy a tallar a navaja, en el aire, una nueva muesca en la corteza de mis textos. A estas horas, mis párpados son como las persianas de un antro que echa el cierre de madrugada. Me aparto la colcha para esperar como una camarera aburrida a que se vaya el último cliente de la barra, pero el sudor se me enfría y espabila la candidez de mis pestañas. Invento historias para entretenerme pero, como un buen reculta llamado a las filas del fracaso, fallo goles a puerta vacía o evito los labios que deseo. Es irónico el ser humano. Mientras yo, despierto, no soy capaz de dominar los designios de mis pensamientos, ahí abajo, el enigma de la somnolencia esculpe con una sonrisa sus sueños.

jueves, septiembre 11, 2008

Vecinos

Aquellas palabras eran escuálidas, malnutridas de intenciones. Parecían pertenecer al invertebrado argot del aburrimiento que componen la climatología, la familia, el destino de las últimas vacaciones o la pesadez del trabajo. Él atribuía a su mirada el don del desconcierto pero ella evitaba mirarle a los ojos para no tener que verse reflejada, allí, presa del deseo fugaz del ascensor. Cúanto veces habían compartido ese ascensor...uno, dos quizá tres años y siempre sucedía lo mismo. Él empezaba por mirarle a la cara, dibujaba una media sonrisa y después sepenteaba patinando por el escote de su camisa. Más tarde se limitaba a mirarle a los pies, sometido a la fuerza gravitatoria de sus instintos. Ella le veía aflojar el nudo de la corbata y centraba sus ojos en los ojos de él, después los apartaba bruscamente, con la indiferencia de quien se siente atraída, cuando él miraba al suelo y ella ya no sentía peligro se recreaba en los hombros fornidos del oficinista. Todas las veces, durante un año, dos o quizá tres, él bajaba en el octavo y ella esperaba hasta el décimo. Después abrían la puerta de su casa y cerraban la herida del deseo. Una vez él pareció titubear una invitación mientras se cerraba la puerta, ella sólo acertó a contestar: "la familia bien, gracias". Él masticó la derrota mientras escuchaba subir el ascensor y ella se mordía los labios al ritmo que su corazón se le desbocaba en el escote.

miércoles, septiembre 10, 2008

The end

Dicen que, tal vez, el mundo acabe esta mañana. Suena a otra excusa. El enésimo toque de corneta para el juicio final estalla en los televisores. Parece que cuando la historia no sabe que decir calla, así adormecemos nuestras conciencias a la hora de la cena. Mientras, el planeta se pudre por las rendijas del cinismo. Oímos la lluvia salpicar en nuestras ventanas pero omitimos la llamada de auxilio de un hombre al que se le calan los sueños o el rugido de un niño perdido en la mañana. Guardamos silencio... pero esta vez no hablar ya es decir. Tal vez, un choque de partículas termine con nosotros y acabemos siendo un cromo en el sobre de estampas de especies extinguidas. Es irónico invertimos millones de euros en alcanzar nuestro fin. Es el máximo esplendor del civismo: la civilización engullida por la civilización. No temais, no es nuevo, el agujero negro lleva mucho tiempo tragándose a la Tierra.

lunes, septiembre 08, 2008

Alquiler

Madrid, en la ventana, gira por la medialuna rota de una terraza ruidosa que da al sur del sur de una calle larga. Su nombre suena a carta cara de un monopoly castizo que no entiende de billetes de mentira.Los vecinos todavía se extrañan de encontrarnos en el rellano, se alteran al compartir tres pisos de ascensor. Produce tristeza, si supieran que somos buenos chicos que separan los desechos y las camas. Dentro, un espejo que devuelve una imagen confusa flanquea la entrada. La madera del parqué chirría a cada paso, a cada visita que asalta la escasa paz de las persianas.En la cocina, el tostador ejerce de santo tribunal de la inquisición y basta con presionar un segundo su repisa asesina para condenar al infierno del pan a las tostadas de molde. La lavadora no centrifuga y el fregadero agoniza con la cadencia que salpican en el suelo las gotas de agua descarriadas. En lo formal, nos devuelven los recibos y chochea el casero. Aquí hay muebles suecos, cubiertos del chino, lámparas de araña, leche de vaca y papel de plata,... pero todavía tenemos muchas ausencias con apellido. No traga bien el lavabo del baño y se queja la nevera de tener que enfriar la escasez de una compra improvisada. Llaman operadoras pero no preguntan por nuestros nombres. Encaramado al precipicio de una noche en vela, el latido de un reloj impasible acuna con su tic-tac mi insomnio. Nada de esto será de mi propiedad pero nunca me perteneció algo tanto como la llama de luz de luna que filtra la ventana eclipsada por mi cuerpo.

En paz

Todavía con las legañas del recuerdo instaladas en el cristal de la mañana se dijo, "menuda mierda". Desnudo, delante del espejo en el que por fín había aprendido a respetarse, todo sentimiento le parecía un exceso de peso que no estaba dispuesto a facturar. A veces los sueños nos traicionan y lo hacen sólo por el placer de que les temamos. Por eso él despertó desconcertado a la sombra de un sueño con ojeras. Por la noche, al compás de su respiración entrecortada, las imágenes de una mujer a la que ya no amaba le habían asaltado la almohada. La noche es una zorra carpichosa que inventan excusas para que perdonemos nuestros instintos. En otro tiempo, el recuerdo de una sola silueta femenina le hubiera arrastrado hasta el fondo del abismo marino de la nostálgia. Ahora, aquel recuerdo era una prueba más de que ya no temía a la soledad, de que ya era un apóstata en la religión de los desengaños. Se duchó y el mal sabor de la noche anterior se coló por el sumidero. Una vez en calma, silbó por la escalera y pensó "que bueno es no deberme nada".

jueves, septiembre 04, 2008

No future for me,
no future with me,
lo siento
olvidé a pronuciar te quiero
la noche es una batalla
y yo soy un guerrero
eso sí
las pistolas están cargadas con balas de elegancia
no soy quien para dar consejos
pero poneos a salvo
o cuando os haya disparado
os arrepentireis tarde
de no haberme entregado a tiempo.
Las deudas del placer vendrán a buscarme
entonces yo quemaré mi dinero,
huiré de Madrid entre las llamas,
podreís tomar mi matrícula
pero será falsa ,
viviré de alguna mujer
y para cuando se acabe el rock and roll en la cama
ya estaré brindando con whisky entre otras sábanas.

lunes, septiembre 01, 2008

I. Proyectos
Tengo la vida en punto muerto
pero necesito un empujón
que me ponga en la carretera
no quiero mapas detallados
ni que me guíen las estrellas
soy consciente de que los mejores viajes
se hacen en un coche destartalado
que arranca a la carrera.

II. La caza

En la penumbra de mis pensamientos
escucho esa música de la ausencia
que trae hasta mí el silencio.
Aquí, escondido en el umbral
de una página en blanco
me siento como un furtivo de la palabra
que espera abatir su presa.