viernes, septiembre 26, 2008

Se escapan los días que habíamos guardado para hablar de lo importante, lo urgente y lo necesario. Tenemos matrícula de honor en dejar pasar las horas muertas. Gira en nuestra cabeza la aguja del tocadiscos mundial. Ya no tenemos cara de niño. Queda poco por hacer pero muchos calendarios que quemar. Vamos a mear apuntando contra la nada. Es un día gris. Para las cabezas mal pensadas la noche está haciendole el amor al día, para nosotros sólo follan. Huele al café vespertino y escampa en un cortado el temporal de los recuerdos. Toque de queda hasta que se diluyan los poetas en la oscuridad de la noche. Acordaos de mí. Alguien gritará "hombre al agua" y se arrepentirán de dejarnos entrar en el Averno. Puedo escribir los versos más tristes esta noche pero no me apetece. Hoy tenemos abiertas de par en para las puertas del infierno. Estamos enfermos, quizás. El remedio es nuestra propia enfermedad.

1 comentario:

Galadri dijo...

conste mi voluntad de aplauso
realmente esta muy bueno lo que escribes, saludos Leonardo leolobos2004@hotmail.com