martes, marzo 23, 2010

Enésimo intento

Aunque Dios descansa los domingos
nosotros, hijos paganos de la nada,
acumulamos horas muertas
en nuestro haber de tiempo perdido.

Cuando todo el mundo duerme
nos encaminamos al trabajo
y Madrid se convierte en un coral artificial
el esqueleto de un pecio
que asoma desnudo entre la arena
como recuerdo de una ítaca recalificada

En sus calles soy
un cíclope sin monóculo
un Goliat en busca de la pedrada
que acabe con este desvarío.

Ayer mis estornudos se abrían paso en tu cama
mi alergia no pudo con mis ganas
junto a ti tumbado la fragilidad de la vida
se diluía en la delicadeza pausada de tus ojos.

jueves, marzo 11, 2010

Mientras rebusco en los cajones
y busco algo de música para mi funeral
siento como se arremolina
el aliento de la muerte en la nuca del futuro.

Siempre fui puntual en los fracasos
y atolondrardo en las alegrias,
tal vez por eso,
no disfruté nunca de lo bueno
y paladeé con demasiado aprecio la tristeza.

Quizá sólo debería dejar sonar el silencio.
Creo que despedirse es
un esfuerzo innecesario
del que no estoy del todo convencido.

Cuando falte, en el útlimo momento del día
Pasad sin llamar a mi recuerdo
no descansaré en ningún lugar
salvo el la tenue lágrima de vuestro olvido.