martes, marzo 23, 2010

Enésimo intento

Aunque Dios descansa los domingos
nosotros, hijos paganos de la nada,
acumulamos horas muertas
en nuestro haber de tiempo perdido.

Cuando todo el mundo duerme
nos encaminamos al trabajo
y Madrid se convierte en un coral artificial
el esqueleto de un pecio
que asoma desnudo entre la arena
como recuerdo de una ítaca recalificada

En sus calles soy
un cíclope sin monóculo
un Goliat en busca de la pedrada
que acabe con este desvarío.

Ayer mis estornudos se abrían paso en tu cama
mi alergia no pudo con mis ganas
junto a ti tumbado la fragilidad de la vida
se diluía en la delicadeza pausada de tus ojos.

2 comentarios:

Javier Montabes dijo...

Peor es no poder ir a Madrid a trabajar de madrugada. Y hay muchos que no pueden. Aunque supongo que es muy duro

Anónimo dijo...

Más!!