lunes, noviembre 08, 2010

Molinos de miedo

He utilizado las veces que el viento
abría de par en par las ventanas
como unidad de medida del otoño.

El frío nos atraganta la tarde
y en las heridas de los labios
siento arder alguna palabra
que nos deja mal sabor de boca.

Os he visto a todos madrugar
para alistaros a la cola del miedo
yo también he pedido el turno
para esperar a que algún año
regrese de pronto el tiempo para los héroes.

En nuestra memoria llevamos
tatuados todos sus insultos.
A veces cuando me importan tanto
que todo se vueve tan ridículo
corro a apoyarme en tu pared
para pensar en el lugar
donde dejamos olvidada la revolución.