jueves, febrero 16, 2006

Cartas a un jóven Tomoko

Dale que te bebo, mini a mini, hemos llegado a conclusiones absurdas sobre las pocas cosas coherentes de la vida. Tomoko, hermano, etílicas y redondas son las nubes de nuestras noches. Esas que nos mecen y nos devuelven un poco de ritmo en su humo,bendito humo.

Yo cuidaré de los blogs ahora que Madrid se despierta sin resacosos viajeros de vuelta a casa. Me encargaré de robar tiempo a las letras y pulsar el botón del publicar. La distancia que nada lo puede y todo lo consigue es sinónimo de mentira. No hay distancia si dos no quieren. Bloggear va a ser difícil desde la otra parte del Mediterráneo, pero también lo es desde la meseta.

Tomoko, hermano, recuerda que el mar no es vino y está salado... la piscina tiene cloro... ay tomoko, nunca habías salido de tu blog solo! Tomoko friky ambulante que será de ti sin un hermano pequeño ignorante al que contarle tus batallitas... no te metas en lios y se buen chico.

Si jugais a los animales pidete el elefante...por lo menos siempre lleva una trompa encima

Adios Tomoko, huye sin miedo, mundoblog está a salvo

domingo, febrero 12, 2006

el uno entre muchos...la suerte bisiesta


Gracias a Marcos me he enterado que la posibilidad de que te caiga un rayo en la cabeza es de una entre seiscientas mil. Un rayo, en la cabeza... seicientos mil. No se por que pero ha de tocarme a mi. Un rayo que me cambiará... y entonces


Pedirá cuentas la noche,
pasará por caja la tentación
yo dejaré en prenda mis derroches
venderé mi alma en un mercadillo de ocasión.
Olvidaré que las horas fueron eternas
y en ellas fuí yo un animal ya extinto
dejaré a un lado la alaquimia
el hielo la cola y el vino tinto.
Me convertiré en un humano perfecto
un hombre insípido y usual
dos mas dos serán cuatro
nunca me pondré en tu lugar.
Me gustaba ser sombra, buen sombra
para dar cobijo a la ciudad
pero la ciudad despertó mi sueño
se me olvidará la palabra dudar.
Cuando la luz atraviese mi cuerpo
ya no caminaré de resaca en fiesta,
seré el uno entre seicientos mil
por que tengo la suerte bisiesta.

lunes, febrero 06, 2006

Si alguna vez fuí Festiva...


Si alguna vez fuimos jóvenes...
tampoco fuimos muy diferentes
nos gustaba jugar a las damas
entre sueños de adolescentes.
No teniamos esquemas
lo nuestro era la improvisación
que se llevaba a cabo en la pista
siempre a golpes de balón.
Doctor Marañon, Severo Ochoa
Ramon y Cajal, Plaza Mayor
Numero siete en mi espalda
negro y azul en el corazón.
Si alguna vez fuimos jóvenes
...no supimos ser otros
hace a penas cinco años
estrenabamos nuestra foto:
Defensas,Marcos, Dani, Pichurri
Rafa, Ruben y Perea.Jose en la porteria
Arriba Pablo, Helios, Sanchez y Carlos
Mister Angel y manager Festiva.
Buscamos nuestro estilo
no teníamos profesión
nuestro mayor logro
fué pasar del 3-1 al 2-2.
Si alguna vez fuimos jóvenes
...no fuimos tan distintos
ahora unos juegan solos
otros danzan a su ritmo
Tu, Platero y sus acordes
bajando la calle de la Rueda
tantas batallas compartidas
por amistades que no quedan
No hemos perdido el alma negriceleste
de cuando erámos más jóvenes
Benditas sean las derrotas
que nos dieron los viejos colores
Si alguna vez fuimos jóvenes
...fué solo por equivocación
Recuerda que al año que viene
Festiva será campeón
Siempre vuestro Siempre Festiva

domingo, febrero 05, 2006

El hermético impar (2)


Volvió a casa y sin desvestirse se tumbó en la cama. Sus ojos estaban hinchados de tanto llorar y eso le había provocado cansancio. No hubo sueños esa noche. Se despertó entre sudor y saliva. La cama seguía hecha,tan solo tenía algunas arrugas. Comprobó que tenía la boca pastosa y su cuerpo despedia olor a cloaca. Nunca le había gustado oler mal y eso le hizo reaccionar un poco. Fué al aseo y tomó una ducha. Se enjabonó con especial atención, como si tuviera una cita. Estaba pensando en coger el coche y conducir, sin ningún destino fijo. Eran ya más de las tres de la tarde

Mientras se vestía encendió la radio. Había nevado, no podía creerlo había nevado. Un viejo sueño que había tenido desde niño, ver nevar allí dónde el calor doraba los campos. Se vistió rápido y tomo las llaves de su viejo coche. En la calle nevaba pero no cuajaba. Su coche tardó en arrancar, tuvo que aceptar la ayuda de un par de chicos.

Condujo hasta el anochecer, embriagado por el olor del invierno. Aquella tarde no recordó lo que había pasado el día anterior. Se bajó del coche, hizo bolas de nieve, se tumbó sobre ella... era un niño. Al oscurecer volvió al volante, mierda...el motor maullaba pero no terminaba de arrancar. Estaba allí en medio del campo... nadie había para socorrele.

Conocía aquella vieja comarcal, sabía que no estaba lejos de un pueblecillo pero no quería dejar el coche solo. Una hora tuvo que esperar para escuchar las ruedas de otro vehículo. El Ford venía de la derecha... se puso a hacerle señales....el coche se acercaba y todavía no lo había visto. Por fín le vió pero ya estaba demasiado cerca, intentó frenar pero una placa de hielo hizo culear al coche.

El conductor perdió el control y tras un frenazo sobre la grava terminó colisionando contra el automóvil....

viernes, febrero 03, 2006

1ª versión

En la orgía de tu muerte quiero ser el primero. El primero en arrancar el yugo de tus vástagos de pulsera. En presentar batalla a los relojes de sol y a los relojes de arena. Comandar un ejército cuyas únicas manecillas sean la de ancianos que han vuelto a ser niños. Pasear por la calle sin el silbido de los segundos ni el campaneo de las horas.
No queremos más fines de años, nuestro único fin es la libertad. Sabemos que muchos antes que nosotros perecieron combatiendo contra los años.


Nos aferraremos a cada día como si fuera el último. Resistiremos desde hoy hasta el final. Recuerda, Tiempo, que no tenemos miedo. Vamos con el absurdo valor de los que saben la guerra perdida.