jueves, agosto 28, 2008

Silencio

Guardo en un pentagrama mi manual de instrucciones de piedras para lanzar. La música siempre paga mi fianza o mi rescate y de ella depende sentir remordimientos o alcanzar la redención. Cuando no tengo palabras ella habla por mí. Tengo cinco líneas firmes que componen en mi cabeza la única realidad de mi vida. A su lado no necesito mirar a nada para verlo todo más claro. Guardo para ella un rincón en el pecho en el que ninguna mujer ocupará lugar y cuando cierre los ojos velará mi cuerpo y brindará por mí, como mi única compañera hasta el final.

3 comentarios:

Enredada dijo...

LA música, el arte, también ocupa ese lugar en mi vida... eso es impagable, es inmortal y sobre todo es nuestro refugio.
mil besos

Purple Haze dijo...

Te tomo la palabra.

Precioso Torres, precioso

Eloi BLQ dijo...

y tus relatos llenos de poesia son los pentagramas para adorarnos de placer en su lectura

saludos