lunes, agosto 18, 2008

Confesiones

No podría soportar
la balsa de aceite
de una mujer lánguida,
con sus preguntas evidentes
en momentos poco oportunos.
A decir verdad
me atrapan las mujeres
con su perfección confusa
en su caminar orgulloso.
Me atrapan las palabras
femeninas y delicadas,
surgidas de la belleza
de una fragilidad demoledora.
Esa es mi debilidad
o tal vez mi firmeza
me gusta la feminidad
en la máxima expresión
de su naturaleza.
Me roban el aire
las manos firmes pero suaves
que piden guerra
y no admiten compensaciones
después de la batalla.

2 comentarios:

Nieves dijo...

Un b esico Torres. Me enteré de que aprobaste todo. Enhorabuena. Saludos y cuidate.

Enredada dijo...

Precioso.
Tus palabras son lo que toda mujer querría escuchar...
me atrapan...
besos