lunes, octubre 13, 2008

"Hijo de puta". No se lo decía a su reflejo, insultaba al espejo que ridiculizaba en un sólo golpe de mirada todos sus defectos. Le bastaba con dejar caer los ojos sobre cualquier parte de su geografía más intima para sentir que los años avanzaban pendiente abajo en su físico. Para paliar su enfado prematuro al borde de una larga jornada de trabajo se prometió un "Hoy salgo a correr". Obviaba así que hoy, como ayer, llegaría a casa al límite del colpaso mental, hastiado por su labor funcionarial de sellar instancias y sin ganas de ejerecer más esfuerzo físico que el necesario para engullir una cena fría. Absorto en la cortina de humo que la televisión imprime a la inteligencia nocturna del común de los mortales logró recuperar un pensamiento para cerciorar que de los últimos años sólo recuerda haber aprendido que la vejez es un camino para el que no se necesita rellenar formularios.

2 comentarios:

Enredada dijo...

uffff, terrible, pero muy bueno.
LA vejez es un camino que no necesita llenar formularios...
GENIAL, pero me causa un miedo terrible...
besos

Incomprendida dijo...

"Absorto en la cortina de humo que la televisión imprime a la inteligencia nocturna". Que bien expresado y que real.
Bs