jueves, octubre 16, 2008

Todos esperaban de él lo que él nunca esperó de los demás. Siempre tuvo el arco de sus labios tensando alguna palabra perfecta para desequilibrar su propia estabilidad. Tenía el gusto de tener el equipaje preparado y la certeza de que cuando hay naufragio las damas siempre se salvan primero. A pesar de lo hallado nunca dejó de buscar. No aguardaba que terminara la pelicula para poder salir del cine pero para las mujeres siempre tenía un último trago. Sabía que cuando paseaba por la calle la gente contra la que se chocaba no solía ser real. Se mató para no tener que suicidarse. Antes de saltar lanzó primero sus zapatos para que sus huellas siguieran en órbita. Tenía tanta rabia que la próxima vez que veamos pasar un cometa con el nombre de sus suelas habrán pasado cien años.

1 comentario:

Mónica Pérez dijo...

Hola,

perdón por poner esto aquí, puede borrarlo una vez leído.

Solo quería que supiera de la existencia del directorio de blogs directorio-de-blogs.net, donde usted puede dar a conocer su blog totalmente gratis.

Saludos,
Mónica