domingo, octubre 12, 2008

Antes nos observábamos de lejos con la distancia que mantienen dos piezas apartadas dentro de un mismo puzzle. Sin embargo, con el tiempo, inexorablemente, todo rompecabezas selecciona cuidadosamente sus fichas y, tras el miedo inicial de que mis huecos no coincidieran con sus salientes, nuestras ausencias se encajaron con soltura. He de reconocer que sus ojos tenían la incertidumbre necesaria para hacerse indispensables. No se en que momento nuestros pasos se sincronizaron pero tras el abismo de sus pupilas hallé un mar que no pedía explicaciones y una barca sobre la que mecer mis fracasos. Serrat ya le cantaba. Yo, que como músico soy un músico indecente, descubrí que en este mundo tan disonante su voz era la nota para que la armonía fuera completa en el acorde. Así que aquí presento mis credenciales para avanzar en tu vanguardia. Aunque la batalla sea dura prometo que cuando el camino se nos vuelva a torcer sonará un vaso quebrado en el horizonte en un nuevo brindis con ron. Por la necesidad de seguir en pie, por la necesidad de necesitarnos.

2 comentarios:

Enredada dijo...

la necesidad de seguir en pie, por la necesidad de necesitarnos.

simplemente preciosoooooooooo!!!!!
besos

Anónimo dijo...

Ojalá supiera devolverte el cumplido...pero unos nacieron poetas y otras sencillas femme fatal. Una vez más, como tantas otras, muchas gracias!!