Porque las esquinas necesitan peatones
y el rumor de tráfico el claxón de la mañana
porque es tarde en los relojes
pero podemos olvidar el tiempo en nuestras muñecas,
porque yo también soy feliz
en el olor a tostada del desayuno
porque las manos frágiles e imberbes
necesitan brazos que guíen la aventura
Porque para que aquí también salga el sol
sirve sólo la sonrisa
y para que las noches también tengan vida
hay que mantener alegre el espíritu.
Así, al volver siempre habrá
un colchón que nos cobije
y tu última lágrima en el lavabo
ya se habrá perdido en la alcantarilla.
por eso curva tu felicidad a la madrugada
y desafía el fracaso con valentía
porque cuando todo parece perdido
la ciudad y sus baldosas aún nos necesitan.
jueves, diciembre 18, 2008
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2 comentarios:
Que oportuno, jeje... "aún nos necesitan" :)
Un abrazo, primo.
no se si nos necesitan... pero sigo... a veces porque no tengo la valentia/cobardia ¿? para frenar mi paso... un beso, bellos versos. Vero
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