Me dijiste ¿Bailas?
y yo te pisé el corazón.
Fue casi sin querer
y ya huías a otro planeta.
En un descudio la gravedad
me convirtió en tu satélite.
Giré ciento veinte mil veces en torno a tí
y vomité demasiadas letras.
Ahora siempre me lo pienso dos veces
antes de ponerme los zapatos.
jueves, noviembre 27, 2008
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3 comentarios:
Eso de "casi sin querer" me dolió un poquito pero me gusta... ;)
Besos y abrazos
Ah, a veces esa "pisadita" en el corazón duele más de lo que uno podría creer.
Consejo, aprende a bailar, jaja
besos
Es tan genial este escrito...
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