viernes, junio 12, 2009

La naturaleza muerta en el tejado
las manos del artista
los versos del poeta
el suma y sigue de la barra
el sonido a sal del campanario
los llantos de cerveza.

La noche en un rincón
las canciones sin orquesta
el silbido de la estación
la vía muerta del escritor
el último punto de un colchón
la estela de un cometa.

Las olas de un can can
un ministerio del verbo amar
el vuelo raso de los años
el escote de una amiga
el gol fantasma de un adiós
el final de la décima sinfonía.

La luz molesta del despertar
el recuerdo en el espejo
mi olvido en las persianas
las gotas de lluvia de la ducha
el eco perdido de un coche
solo los pasos necesarios
las ganas de incluir un nombre
cuando se hace inventario de la noche

2 comentarios:

JOHAN dijo...

¿"Ministerio del verbo amar"? Qué bueno, macho. No parece mala idea, lo que pasa es que, a la clase política le falta imaginación, lo que nunca debería faltar. Gracias, Charlot.

Elena dijo...

Un inventario de lo imposible, lo deseado y lo inevitable...
Muy bonito pequeñajo.