sábado, enero 21, 2006

Historia del Hermético Impar (I) Primer capítulo.


A cada trago se sentía más obtuso, un hermético en busca de amores furtivos. Había pactado con su sombra la soledad del rincón de una barra. Sabía que aquel día era muy distante, y también distinto, de lo que fue su última despedida. Ahora ella había vuelto a los bares y el se soñaba con la luna. Sonaba en aquel antro “No woman (,) no cry”, pero, ¿Quién puede vivir sin mujeres? Él tampoco. Derrota tras derrota una noche más. Bob Marley se empeñaba en entristecerle, “I remeber…” se alargaba en sus oídos como el aullido de un tren que se escapa ante tus narices.

Una máquina de tabaco custodiaba la puerta. Ya no conservaba su capacidad de mezclarse. Para los perdedores la noche no es lo bastante oscura. A veces en algún momento siempre le asalta la duda del “¿y si?” Pero pronto llega la certeza del “nunca”. El amor no se fabricó para solitarios. No queda ya lugar para los impares, incluso la jodida máquina recibe más visitas.

Ebrio dejó a un lado el taburete que ocupaba y salió a recorrer las calles. Volvió donde siempre volvía. Allí donde siempre tocaba fondo. Aquella vieja cabina le había ofrecido dolor a cambio de quince céntimos el minuto. Cada fin de semana volvía a descolgar el auricular y borracho palpaba los números hasta acertar la fatal combinación. El teléfono daba tono, primero uno, luego dos y tres hasta llegar un cuarto pitido. Arrepentido colgó el auricular y se sentó en un banco. Rompió a llorar, triste y como siempre solo. Mucha fue la gente que pasó por delante. Nadie quiso o supo preguntar…el dolor de la nostalgia es mejor pasarlo solo, de lo contrario se convierte en un sueño evocador y despertar de ese sueño es acercarse cada día un poco más a la muerte.

3 comentarios:

jorge dijo...

A veces pienso que renegar de mi pasado me acerca más a la muerte que tratar de recordarlo.¿que soy?¿no estoy hecho a caso de miles de días como el de ayer?Buenos y malos. Algunos gritan "aquí estoy yo", otros andan descalzos por el pasillo del tiempo... Pasado, presente, a veces no los distingo.¿descubrí ayer el amor, la amistad?¿lo descubrí hoy?¿aun no lo he descubierto?
¿Donde está la frontera entre ayer y hoy?...

Anónimo dijo...

¿Quién será?, su vida, su nombre; sus penas y sus alegrías, sus gritos, sus llantos, sus amores y sus miedos… Lo que daría por conocer todo de ella, sentirlo, saberlo por sorpresa, poseerlo, como un golpe, un torrente de imágenes y emociones, y poder acercarse… El bus paró, la chica bajó atropellada, y la vio alejarse, o se alejaba él, que mas da…

gErT dijo...

Yo hermético par, el par de tu impar...ya sabes...
y vuelvo donde siempre vuelvo, como tú, revuelvo, si lo quieres...