martes, julio 07, 2009

Fui un estúpido,
huí de todas las personas
que alguna vez quisieron
aliviarme el vinagre de las heridas.

Así,
en mi patria libre de insultos que devolver
en ese rincón solitario del colchón
me creí tal vez a salvo de derrotas.

Por eso,
fui siempre la vía de servicio
de pasiones con tres carriles
y disfruté de mis contradicciones
hasta que el amor me dejó en la cuneta.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Huír por no hacer daño, por no crear ilusiones, es sin duda la solución correcta; pero el esquivar los sentimientos hace que una estela negra rodee tu silueta.

Emotivo y real.

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo con el comentario anterior. Añadiría que nunca es tarde para volver a la carretera y cambiar de dirección.
Pulga.

Anónimo dijo...

De nuevo anónimo (cobarde y pesimista).Pienso que algunos caminos se esfuman mientras los recorres, no hay más que hacer. Siento contradecirte Pulga, aunque me encantaría creerte.

Anónimo dijo...

Torriceli! te kiero!

Lemon