sábado, agosto 28, 2010

T - SHIT

Mi madre tiró a la basura
mi camiseta roja sin preguntarme.
Me daba tanta seguridad
que esperaba pacientemente cada colada
para volver a utilizarla
Llevaba un roto en la espalda.
me lo hice saltando la reja
para poder jugar al fútbol.
Recuerdo que cuando viajé por primera vez
alguién estampó mi nombre marcado con un rotulador
para que no se perdiera en las lavadoras comunes.
Hasta ayer todavía la extrañaba
Al volver a casa vi a un indigente con una camiseta roja
la mitad de mi nombre se había descolorido
y por el agujero de su espalda
se colaban ahora todas mis ruinas.

1 comentario:

BENHUMEA dijo...

adoro el color rojo, siempre paso la izquierda sobre el rojo, no es que la camiseta fuera roja, es q los huecos por los que se cuelan las vivencias se transmiten, eso me gusta de las cosas usadas... suponerme q vivieron y que vieron antes d estar conmigo...jejeje q clase de cosas se le colaran al nuevo dueño?? je... hay coss materiales que sobreviven mas q uno¡¡


Un beso. Te leo.