miércoles, abril 19, 2006

Nostálgia de sal


En un mar adormecido, como duermen las verdades, unos ojos cansados de librar batallas. Se posan sobre la delgada línea del horizonte, siempre de límite confuso, que juega entre el cielo y el agua a empujar el sol en los amaneceres. El viejo se estremece de raices a puntas y de puntas al alma.
Cúantas noches de alzarse al trabajo al romper el alba, cuantas tardes de regresar de la vendimia al irse el sol. Los hijos, el amor, la luna y el tabaco. Las guerras cotidianas y el morir del día a día. Esos pliegues en la piel que la edad, como el viento con la roca, se ha empeñado en modelar. Todo y nada a la vez. Si el demonio sabe más por viejo que por demonio es que no vió el mar de viejo.
Allí frente a la arena, apoyado en un bastón, recibe el olor a salitre como un homenaje post mortem. Añora entonces las tardes que no pasó excavando laberintos en la playa, los días que no pudo contemplar como se iba la luz tras las montañas y el mar quedaba a expensas de la luna y los faros, el sabor a sal de las lonjas,... Todo lo que sabía se desvanecía ante la sola idea de la inmesidad marítima.
Para él aquello era arte, no le cabía duda, arte era aquello que le estremecía sin más, sin pedir nada a cambio. Siempre hay una primera vez para ver el mar. Al viejo aquello le llenaba juventud, de curiosidad, de inocencia... Comprendió entonces que no tenía sentido desear aquello que ya se perdió, mejor amar lo que nunca había vivido, esa era su forma favorita de olvidar.

3 comentarios:

jorge dijo...

Un día deberiamos empapelar el mar al estilo de Christo y jean CLaude para que la gente lor econozca de una vez por todas como lo que es: la mayor obra de arte que hay sobre la tierra.

gErT dijo...

El mar que nos separa cuando quiere y otras nos trae en forma de resaca hasta la orilla.
Hablan de Hemingway y también de Mecano. El mar habla de los amores de arena y de una atlántida que um día quedó encerrada.

Anónimo dijo...

siempre el mar como fuente de vida, de esperanzas y de historias olvidadas. y esq quien no recuerda la primera vez que al ver el mar se sintio diminuto ante una inmensidad de vida.si bien es cierto que a primera vista puede engañar, ya lo dijo J. Krahe :"mal mirado el mar es una redundancia..."
bueno carlitos supongo que sabras quien soy, sino es porq al poner tierra entre medias y alejarte del postiguet se desvanecen los recuerdos...aunque tambien puede ser debido al ballantyne en las obras. 1 abrazo.