sábado, octubre 15, 2005

Diario de un exilio(no forzado) CAP III

CAPÍTULO TRES
(EQUILIBRIO)

Paredes plomizas entre pasillos
Sin más adorno que un gris oscuro
Como oscuras sendas de estudiantes
Que deambulan entre los muros
Puertas que se quejan a gritos
Dan paso a viejas clases enlatadas
Con profesores que son vestigios
De civilizaciones ya olvidadas
Proyectores de imágenes invisibles
Pues nunca se sabe qué proyectan
Completan la particular mitología
De los alumnos que se ausentan
Con olor a sustancias prohibidas
Entre compases de tango pedigüeño
Se sirven botellas de brisas
Aire de un oasis halagüeño
Son cinco plantas y dos sótanos
Donde pensar es todo un desafío
Sin embargo existe una mezcla
que tiene la facultad del equilibrio

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hermano, y yo ke kuando me dicen ke el ekilibrio no existe, me echo a reír. Y yo kuando me hablan de kaos y anarkía no puedo más ke sentirme orgulloso.
Y yo ke estudio kon vos, entre ese kaos, esa anarkía y ese ekilibrio he konseguido enkontrarme, enkontraros.
A todos y a ti en especial, gracias, gracias por ese ekilibrio, kuando estaba en la kuerda floja.

gErT