EJEMPLO NUMERO 1
GERT
Amigo. Acaríciame el alma. Revuélveme el pelo. Yo también soy aire, pero no me muevo. No soy viento. Y meces los árboles, soplando, soplando, como si todo fuera tan sencillo, como si no supieras hacer otra cosa.
Éste es el momento para revelarse contra ti, amigo, contra tu brisa y tu cierzo, contra los alisios y los ponientes
UQBAR
1 comentario:
Las neuronas y a veces hasta el vestido, hermano.
gErT
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