jueves, agosto 16, 2007

Ilusiones

Después de esta noche ni siquiera nos llamaremos. Tu sacaste de mí lo que querías y yo he dormirdo sobre tu colchón. Hemos creído en nuestros cuerpos, nos hemos dado un baño de extrañeza. Ha estado bien, ha estado realmente bien, pero no volveremos a saber el uno del otro más allá de la marca de besos que has dejado sobre mi espalda.

Mañana cuando los labios vuelvan a perder el tacto y mis recuerdos añoren el aroma de una mujer, no serás más que una leve sonrisa, o un tímido parpadeo. Ya nos hemos dado lo necesario, ojalá que todas las noches tuvieran el mismo brillo, no siento remordimientos pero no volvermeos a llamarnos.

(Y vuelve a ser mentira. Pensaré en ti alguna noche, me tentará la idea volver a llamarte. Tenerte cerca mi media hora de deseo, usarte, usarme, usarnos sobre el suelo, sobre la cama, sobre el viejo sofá. Me encantaría guardarte en un armario, darnos nuestros veinte minutos de homenaje, desgastarnos la piel, atribuirnos los méritos propios del orgullo. )

Ha estado bien creer que estas cosas pueden pasar.

2 comentarios:

jorge dijo...

Sueño o pesadilla, las ilusiones no pueden ser nunca satisfechas. Se suceden, hasta entretejer, sin que uno se de cuenta, la eterna melodía de la irrealización.

lemin dijo...

Las ilusiones son maravillosas por ser ilusiones. Algunos dicen que una vez hubo un tío que sólo se alimentaba de ilusiones. Año tras año, comida tras comida, cena tras cena... Al cabo de los años, sus sueños le dominaron, gordo de ilusiones se desprendió de ellas y las culpó de todos sus fracasos: “Ingratas inalcanzables” bramaba mirando al cielo. Durante mucho tiempo repitió estos insultos hasta que un día se le olvidó soñar. Noches en un negro tan profundo que una cucharada podría cubrir el cielo.
Un alguien un día se lo encontró por la calle y nuestro desilusionado confeso su error: “No he parado de ilusionarme pero no he hecho nada para cumplir mis anhelos”. Quizás fue por eso que un día ya no tuvo nada que soñar.

PD: Gracias por el texto torres