miércoles, marzo 25, 2009

Medianoche 2/3

Sucede siempre del mismo modo.

La encuentro perdido entre los bancos
cuando ya no me queda orgullo ni tiempo.

Primero la observo de pies a cintura
y me detengo al sur más inmediato
justo al pie de mi deseo asimétrico.

Nunca soy soy capaz de cruzarle la mirada
tal vez, para evitar que su parpadeo absoluto
se convierta en obstáculo invisible a mis sueños.

Para evadirme finjo leer cualquier libro cercano
pero todas letras esculpen al unísono sus labios,
entonces mis nervios se asoman al abismo
y quedo inmóvil frente a su sombra
mientras el universo late en segundo plano.

Cuando se va la realidad se me despierta
y su ausencia me trae de nuevo a la nostalgia.
Después, a medianoche sobre mi colchón
me entretengo con su recuerdo,
pero para entonces ya sólo soy capaz de imaginar
el enigma de su voz y 2/3 partes de su belleza.