domingo, marzo 01, 2009

Vieja habitación.

Mi pared es el refugio
de una arista de mi infancia
desde donde se tripulé los domingos
desde donde practico la nostalgia.
El dietario donde se escriben
las mayúcsculas de los días
y el punto final de las noches.
Mi pared esconde el rumor
del mar del puerto Ítaca
allá donde se mecen mis sueños
entre las las grietas de la mañana.
Mi pared es, tal vez,
mi única noción de patria
mi único lugar de estancia
la silueta enegrecida de mi cuerpo
sobre la sombra blanca de mi calma.

4 comentarios:

Muma dijo...

TOTALMENTE. Patria es la infancia, ese no-lugar donde uno se reencuentra, con su ser en estado más puro, incorrupto.
Domingo es nostalgia, inevitablemente.
Besos

Laura dijo...

Prefiero las noches con puntos suspensivos... como los sueños, que siempre empiezan pero uno nunca sabe cuando ni como terminan...

Precioso texto.

Besos con calma.

Anónimo dijo...

Como siempre... genial...
La nostalgia es tan triste como necesaria... y siempre nos queda la infancia para practicarla...

Le0 dijo...

Y si, es asi con la nostalgia, como dice la canción, "Tengo esa nostalgia de Domingo por llover, de guitarra rota y oxidado carrusel"
Muy bueno lo tuyo; saludos. Leo.-