viernes, diciembre 21, 2007

Bajas pasiones



No lo vimos más que al final. Cuando ya tenía el pelo corto y el tabique derruido. Lo vimos cuando lloraba en Estados Unidos '94 y cuando disparaba perdigones contra su sombra de ángel caído. Lo vimos cuando se tintaba de rubio y cuando colgó las botas... Nos hablaron de un mesías pagano y también de un tramposo pendenciero. Nos dijeron que no fue para tanto pero también nos contaron que cuando él la cogía el rival temblaba...
Agunos veneran hasta la mano que zurció el primer diez en su camiseta. Barcelona, Napoles, Sevilla, Boca,... Hoy lo ví driblar y driblar... ví a una novia en su día de boda corriendo detrás de él... ví el mundial del 86 y la infame Iglesia Maradoniana. También he visto su Ernesto Guevara tatuado en la piel... He visto sus lágrimas y su obesidad mórbida. He visto las patadas contra el Athletic y el gol contra Inglaterra. Dice la canción del Potro que "si Jesús tropezó porque él no tendría que hacerlo"...

Hoy lo ví correr en el Azteca, hoy lo ví marcar y levantar el puño al cielo. Toda una lección de elegancia. El mejor gol no mercía las absurdas celebraciones de ahora. Hoy ví a al grada llorar y no seré yo quien diga que bajó del cielo. No seré yo quien lo crucifique y tampoco quien lo resucite. Pero hoy, lo ví correr, girar sobre si, driblar y marcar... Hoy lo ví y pensé, que si existiese un poco de justicia poética, ante tanto partido del siglo, la pelota debería parir a otro mito moderno.

3 comentarios:

JOHAN dijo...

Charly, muy bueno tu blog. Eres dios. Espero que disfrutes en casa de estas navidades. Cuídate mucho y sigue escribiendo. Un abrazo.

Johan

gErT dijo...

Joder, qué susto...pensaba que le dedicabas el texto a Luis Enrique: tabique roto, mundial del 94...

jajajajaja

gErT dijo...

Joder, qué susto...pensaba que le dedicabas el texto a Luis Enrique: tabique roto, mundial del 94...

jajajajaja