sábado, febrero 02, 2008

El sonido canibal de una tripa rugiendo le despertó. Aquel regazo había dejado de ser lecho. Se abrazaron en la oscuridad pero ya era de día. Él tomó su reloj y miró la hora. "Me podrías traer el desayuno a la cama", pero él tenía trabajo y ella se estremeció cuando el roce de su barba le irritó la piel. Se tuvieron en mente todo el día. Hablaron con desconocidos sobre el catálogo de azulejos o la lista de invitados. Él le llamó a las dos. Ella llamó a su madre a las cuatro. Él le llamó para avisarle de que no iría a cenar. Ella trató de no dormirse pero despertó, ya en la cama, a las dos de la mañana. Olía a café con tostadas. "Pensé que te gustaría con dos terrones".

1 comentario:

chimita dijo...

Eh eh.... si están planeando una boda... como me ha parecido ke ocurre... cómo es eso de ke ya andan durmiendo juntos??? uuuuuuuuuuuuuuuuuyyy ke modernoooooo, si te oyeran tus abuelos.... o los míoooos... Sois modernos los de la city eh?? ke perver :) :)