lunes, enero 29, 2007


Ya no quedan cañas en el río. A penas si hay agua para que la corriente baje con su manso silencio. Un puente, antaño el único, adorna el paso con su basta presencia. Coches y semáforos dejaron atrás el sonoro caminar de las mulas. Un abuelo apoya los codos en la barandilla y mira a un horizonte que ya no reconoce. Tararea una copla que dice "quien viva en el año dos mil verá con asombro los tiempos cambiaos" y prosigue con su marcha, ajeno al año en que vivimos.
Ya no quedan cañas en el río. Un autobús se para y de él bajan los universitarios, pacientes, hambrientos, aligeran el paso para llegar a casa. En el Dieciocho una ambulancia espera nueva orden y el conductor apura un pitillo de tabaco negro. Un vendedor de cupones sortea a los coches y da la suerte para hoy. Una mujer mayor cruza la calle lleva el carro cargado hasta arriba.
Ya no quedan cañas en el río. Una abuela reconoce a su nieto. "Cuando vendrás a verme". La ambulancia se pone en marcha y acelera el paso. Los familiares se despiden, ya se han ido todos los estudiantes. El vendedor insiste en que sólo le quedan dos números y un abuelo que vuelve de no sabe donde apoya sus codos en la barandilla y sólo acierta a recordar que ya no quedan cañas en el río.

6 comentarios:

Chipi dijo...

te sabes el refrán de actualizas menos q... pero bueno 2 actualizaciones seguidas en un mismo dia compensa la cosa, y más si en una hablas de algo relacionado con Aspe. Q triste esta esa plazuela sin arboles, aunq el otro día parada en el semáforo de enfrente me parecio q habia uno, desnudo por el frio eso si.

Y tan tarde te fuiste anoche pa casa en madrid? que ya iban los goyas bien adelantaos ya.

Intentaré actualizar más para q no me repitas mucho el refrén, pero si de normalidad no estoy muy creativa yo pa eso en examenes...

besos

PeReA dijo...

Ese puente es fiel testigo del paso del tiempo de ese lejano pueblo, donde los carros y las mulas han dejado paso a los coches, el guardia a los semaforos, las cañas a la tierra árida y el água a las grietas. Ya no es lo que era, ni probablemente lo que fue.

Eno dijo...

Ya no quedan cañas en el río, pero cuando seamos nosotros los que apoyemos los codos en la barandilla, qué quedará de lo que ahora vemos?? quedará barandilla en la que apoyarnos a cantar coplas??

Tú que te has ido a Madrid y te has dejado el corazón en Aspe pones cara de sorpresa y me preguntas: "¿Por qué vuelves a Aspe tan seguido?" Porque va a ser...

babicasdeangel dijo...

llevaba tiempo sin pasarme por este rincon, y me ha gustado muxo lo que encontrado ya no quedan cañas en los rios y pronto no quedaran cañas en madrid xq nos las beberemos todas, que sepas q me apetece mil ese viaje, espero q me trates igual o mejor q otras veces ya me entiendes, un besazo y pronto nos vemos, nose como estara el puente del baño en un futuro pero espero que lo podamos ver todos juntos.

Anónimo dijo...

Definitivamente la memoria es selectiva, y en mi caso mas, porque se me habia olvidado q pasé gran parte de mi infancia en esa replaceta, antes era toda mas oscura y sin embargo yo la veia mas clara. y ahora que restaurada y mas bonita dibuja la entrada del pueblo, a mi mente vuelve la antigua plaza, con sus por entonces niños y sus cangrejos en el rio.
cuando dentro de mucho apoye mis codos en su baradilla solo espero de ella que me devuelva la memoria.
rafa

Euyi dijo...

Genial. Impresionante un escritor de aquellos :) felicitaciones por el talento