lunes, enero 14, 2008

La noche. Follar. El jodido rincón donde los chinos te venden veneno. A Carla todavía le queda dinero para un taxi. La noche. Dormir sin vomitar. El rimel corrido y las medias rotas. Tus padres seguirán pensando que eres un ángel que llega a casa después de las tres. La noche. No recuerdas con que te golpeaste la pierna. Perdiste el último número por no apretar bien una tecla, aquel chico te gustaba. La noche. Follar. Marta a vuelto andando a casa. Sus abuela le seguirá dando dinero para el cine pero el wisky y la cocaína no mezlcan bien en tu cabeza. ¿Cúantas veces te habrán tocado el culo?. La noche. El jodido rincón donde los chinos te venden veneno. El wisky. La coca. Follar. Todos los semáforos están en rojo pero no hay coches en tu calle. Metes la llave y escupes contra el lavabo. Otra noche: La noche. Mañana tus padres no te despertarán hasta la hora de comer. Descansas. La noche, tu batalla, quedó atrás.

2 comentarios:

gErT dijo...

Todos somos un poco rehenes de la noche, cuando dejamos de serlo de nuestros quehaceres diarios.

chimita dijo...

Por lo menos pudo follar... aunque me da a mí que tampoco fue muy feliz haciéndolo