miércoles, enero 16, 2008

"La sangre aún me hierve..." Los enemigos.

Aquellos baños estaban llenos. Nadie meaba, una pareja de siniesttros follaba tras la puerta y otros chavales con pinta de empollones se fundían una tarjeta a base de rayas. Pepe me dijo que nos fuéramos a mear a la calle. Las gotas nos salpicaron las zapatillas, nos la sacudimos y volvimos al antro. Con la gente ocupada en la droga y el sexo, a nosotros nos quedaba todo el rock and roll. Bailamos alguna canción rancia en la que probablemente me quité la camiseta. Nos entró la vena suicida y yo tiré un cubata contra el suelo, me corté y después la sangre de la mano me manchó todo el pantalón. La calle estaba llena de mierda y en el metro un tipo duro con pinta de duró me saludó con colegueo. "Tronco, hay veces que es mejor partir caras a que te partan el corazón".

2 comentarios:

gErT dijo...

Cierta sensación de deja vu...

chimita dijo...

También hay noches sin sexo desenfrenado, ni coca ni alcohol... es verdad, existen jeje.