domingo, noviembre 26, 2006

Domingos absurdos

Con los pies en el asfalto
con el dedo siempre arriba
si tuviera otra cosa que hacer
no haría autoestop a la deriva.

Sigue tu propio camino me dijiste
y yo no enconté ni cartel ni salida
que me indicará que ruta tenía que coger
para enterrar recuerdos y cerrar heridas.

Algunos tienen huellas, yo sueños
Otros persiguen estrellas,yo vuelo,
Perdí el tiempo rompiendo relojes
desperté cuando la copa llegó al suelo.

Cuando el viento sopla en contra
que poco importa saber remar
Malos tiempos para cansados bajeles
que ya no encuentran hueco en el mar.

Como si sólo hubiera una forma de andar
sigo girando sobre mis propios pasos
Si alguna vez me encuentro con la buena suerte
no creo que pueda perdonarle el retraso.

1 comentario:

Idiomalicantino dijo...

Algunos no saben remar; algunos ni siquiera quieren aprender; otros, por mucho que lo deseen jamás podrían.

La Suerte se subió en el metro estropeado, pero ha cambiado de línea y ahora volverá a ser puntual.

Ahora es tu suerte quien canta: Te quiero, no me gusta esperar, pero igual te espero...