martes, abril 15, 2008

XVIII Mi Eric Clapton

Te conocí
cuando aún tenías
las manos lentas.
Yo tenía
mi Pattie Boyd
y una canción
para enamorarla.
Tarareaba Something
al ver caer
su peligroso flequillo
sobre sus gafas de sol.
Un día te ví
preparar tu guitarra
y puntear Lyla,
en aquel momento
comprendí
que el triángulo
al que habíamos
estado jugando
era ahora una línea recta
en la que no había
sitio para mí.
Guardé para dispararte
un par de canciones de rencor
pero pasados los años
el tiempo las cubrió
con el polvo del olvido.
Ahora que no hay odio
tal vez, a mi muerte,
prepares un concierto
en mi honor.

3 comentarios:

Nieves dijo...

Bien, Carlos, Bien... Ese es el espíritu de esta empresa...

Un besazo!!!!

JOHAN dijo...

Carlos, grande, muy grande. No sé si "ese es el espíritu", como dice Nieves, pero se parece bastante a tu voz, y está muy bien. Veo en ti ecos de prosa de los novísimos. Algo pop pero con peso. Eres un escultor del discurso.

chimita dijo...

Si todos las robaran con tanto estilo!