martes, abril 01, 2008

IX

Volví
a la poesía,
y regresé
a un mundo
de musas
y maldiciones.
Al sabor
adictivo y peligroso
del que se siente
un maldito
recordándote.
Pero
no puedo
hacer otra cosa
que abrir bien
mi ventana
por si una de estas noches
pasas gritando
mi nombre por la calle.

2 comentarios:

Enredada dijo...

sabés?
tengo abierta mi ventana... esperando un grito que no llega.

chimita dijo...

¿Qué clase de persona se siente maldito haciendo algo, y lo hace? Un loco, un drogadicto, un enamorado...??? Es todo lo mismo???
Reflexiones de media noche