Sentados aquí
el vapor marino
me empaña las gafas
y quiero mirar
a la izquierda
en donde el Sol
se deja vencer
melancólico.
La brisa
ensordece las voces
y así
me escucho mejor.
Me siento
como el Atlántico
al que sólo le alivia
chocar contra un muro
que no va a derribar.
viernes, abril 18, 2008
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2 comentarios:
siempre chocando...
muros, paredes... siempre en el paso.
abrazo
Dios, como me jode que se me empañen las gafas
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