martes, mayo 20, 2008

XXXVIII

Después, a mi ilustre torpeza
le sucedió tu legión de suspiros
y entre mis ganas y tus nervios
se nos fue la tarde y la cabeza.
Tu querías que aprendiera
a mirarte de lejos pero
yo te apunte con mi fusil.
Yo no buscaba tus sábanas
y tu no querías absolver
conmigo tus pecados
sin embargo yo no te quería dejar
y tu tenías motivos para quedarte.
Después, un paso antes del abismo
nos dimos dos besos
y volvimos donde vuelven
a acunarse los deseos,
donde regresan los suicidas
que no se atreven a saltar


...y la noche avanzó en mi cama
como avanzan las olas
que rompen contra la eternidad...

2 comentarios:

Enredada dijo...

entre mis ganas y tus nervios...
que hermoso poema!!!!!!!!!!!!!!!!
mis ojos brillan al leerte...
besos

Cariátides dijo...

Estoy con enredada, precioso poema que describe las tardes en las que uno se queda pegado a las sábanas sin ganas de irse atrapado por la compañía que nos desarma...

Que vengan muchas tardes-noches de esas...

Un abrazo