jueves, mayo 01, 2008

XXX Altaria

Sólo compartimos
un viaje en tren
hasta el mar
pero antes de llegar
a la siguiente estación
ya la había imaginado
desnuda, sobre mi cama,
despertando
del sueño vertical
de mis dedos.
En las cuatro horas de asiento
en las que la tuve delante
no hable con ella
ni retuve su nombre,
sin embargo
cuando me abandonó
en algún punto
de esa línea de raíles
su bota rozó mi pierna
para tatuar de ausencia
todos mis pensamientos.

3 comentarios:

Cariátides dijo...

No siempre hace falta hablar, a veces solo es necesario sentir, cuando además se logra sentir la esencia del otro se logra sentir el hueco que ocupó cuando estuvo.

Un saludo.

Eno dijo...

¿Quién dijo eso de lo que más se hecha de menos es lo que no se ha tenido nunca?

ALBERTO dijo...

Se de sobra que este espacio esta dedicado a comentar el texto que has escrito,pero los textos que quiero comentar son los que hemos tenido los 2 estos dias,las conversaciones de 2 niños,hombre a hombre,las de cerveza en mano e invitado incierto,las de despedida en la puerta,la del libro que nunca me prestas,la del regalo que algun dia te hare.la de secretos que nos guardaremos,la admiracion que te profeso, la lastima que nos sentimos,la del accdidente de ramon y como su abogado matias le saco de aquel bar sin musica donde le esperaba la guadia civil,por todo eso y por lo que queda por venir, aqui te espero...

el moderno de la I=RAYO